ANTENAS DE PLATA 2019

Ayer, el Hotel Carlton de Bilbao, se llenó de profesionales de la comunicación. Por tercer año consecutivo se entregaron los premios de la Asociación de Profesionales de Radio y Televisión de Euskadi.
La Antena de Plata es un trofeo que reciben aquellos presentadores, programas, iniciativas o entidades que se distingan por sus éxitos o trayectorias profesionales.


A las ocho de la tarde, en el Salón Imperial del hotel más de trescientas personas esperaban a que diera comienzo la gala.


El periodista Patxi Herranz fue quien nos dio la bienvenida y presentó a su hermano: el también periodista y Presidente de la Asociación que entregaba los galardones, Agustín Herranz quien ejerció de maestro de ceremonias.


Con mucho sentido del humor, grandes dosis de emotividad y una buena ración de ingenio, Agustín nos fue descubriendo a los homenajeados.
Dani Álvarez
Klaudio Landa
Gaztea
La pelota femenina en ETB1
Iñaki Astigarraga por LA FLOR DE LA CANELA
EiTB Maratoia
Iñaki López
José M. Monje
Montxo Urraburu
Susana Porres
Juan Carlos Otaola
Campeones RTVE

Cada premiado iba subiendo a recoger su trofeo y Agustín le formulaba varias preguntas sobre su recorrido profesional. Como es normal, se mostraron felices de recibir este reconocimiento.

En el escenario, el equipo que formamos LA FLOR DE LA CANELA de Radio Popular, nos fotografiamos con el presentador y director galardonado: Iñaki Astigarraga.


Al terminar todos los laureados posaron para la foto de familia, mientras el público pasamos a la sala contigua donde nos esperaba un ágape con deliciosos canapés y bebidas.


Fue el momento que siempre se aprovecha en estas celebraciones para departir con los amigos, felicitar a los premiados y tomar imágenes para el recuerdo.


Mis sinceras felicitaciones a todos los profesionales que, día a día, hacen de la comunicación su trabajo.
Fue una gala magnífica, elegante, divertida y muy bien organizada.
FOTOS: ANDONI RENTERIA

PREMIOS FAIR SATURDAY 2019

Una vez más, y ya van tres, Jordi Albareda fundador del movimiento FAIR SATURDAY, reunió ayer en el Museo Guggenheim de Bilbao a personalidades del mundo de la política, de la cultura, de la empresa y de la sociedad bilbaína para la gala de entrega de premios 2019.
FAIR SATURDAY es una organización sin ánimo de lucro e independiente creada en 2015 con el compromiso de que el mundo en el que vivimos sea mejor, más justo y sensible. Para ello utiliza las armas de la cultura, el arte y la empatía social.
El último sábado de cada noviembre es el día estipulado para que artistas de muchos lugares de España, así como de diferentes países europeos y americanos, se adhieran a este objetivo, saliendo a la calle para recaudar pequeñas contribuciones del público que asiste a sus espectáculos. En Bilbao siempre es un día grande y festivo y, casi en cualquier rincón de la villa, puedes encontrar actuaciones.
Pero, FAIR SATURDAY, también quiere reconocer ese esfuerzo y apoyo a las asociaciones, empresas o personas que colaboran en esta noble causa y, es por ello, que organiza esta gala de premios.
A las ocho menos diez comenzaban a llegar las autoridades: Unai Rementeria, Diputado General de Bizkaia, Ana Otadui, Presidenta de las Juntas Generales de Bizkaia, Juan Mari Aburto, Alcalde de Bilbao y varios concejales y diputados.

En el atrio del museo habían dispuesto decenas de sillas que iban, poco a poco, ocupándose con los asistentes

 

La periodista Azul Tejerina fue la encargada de presentar, un año más, la gala.


Otros que repitieron fueron los chicos y chicas del grupo Kantika Korala de Leioa, dirigidos magistralmente por Basilio Astúlez.

Jordi Albareda, desde el atril, agradeció a los invitados dedicar su tiempo a este evento y, por supuesto, el apoyo recibido, además del coraje y generosidad que manifiestan. También nos explicó que varias ciudades en Europa y en Estados Unidos se sumarán en noviembre a este maravilloso proyecto. Entre los invitados se encontraban representantes de esas localidades a los cuales se les entregó un diploma acreditativo y, uno por uno, fueron detallando los motivos por los cuales se unían a FAIR SATURDAY.

La soprano, Miren de Miguel, presentó y entregó uno de los diplomas, concretamente al representante de Leeuwarden, una pequeña localidad holandesa.

El Alcalde, por su parte, aseguró sentirse muy orgulloso de que la idea de conseguir un mundo mejor a partir del arte se gestara en Bilbao y por un bilbaíno.


Unai Rementeria afirmó que lo más importante para que FAIR SATURDAY siga adelante es la pasión que las personas ponen en ello. Él confesó sentirse muy ilusionado cada vez que Jordi le ofrece una nueva idea.


Era el momento de la entrega de los galardones que, este año, se otorgaron a:

West-Eastern Divan Orchestra – Daniel Barenboim Stiftung (Berlín, Alemania)
Artscape Theatre Centre. Marlene Le Roux (Ciudad de Cabo, Sudáfrica)
Ingoma Nshya, Woman Cultural Centre (Ngoma, Ruanda)
Festival 16km. Fundación Voces (Madrid, España)
Musical Bridges around the World (San Antonio, EEUU)
Festival Internacional Cine Invisible (Bilbao, País Vasco, España)
Premio Ad Honorem Fair Saturday. Lita Cabellut (España-Holanda)

Todos se llevaron un trofeo y el cariño del público, quienes escuchamos emocionados sus discursos explicando a qué se dedicaban en su país de origen y cómo colaboraban con este movimiento social y solidario. Grandes testimonios que nos encogieron el corazón.


Con la foto de familia y una última canción del coro se dio por finalizada la gala de premios 2019.

Al terminar, hubo tiempo para tomar unas imágenes para el recuerdo.

El acto derrochó amor, arte, sensibilidad, emoción, esperanza…
Me queda agradecer a Jordi Albareda su gran labor, su sensibilidad y su ilusionante proyecto que, día a día, se hace más grande.
FOTOS: ANDONI RENTERIA

POZALAGUA, LAS ENTRAÑAS DEL VALLE DE CARRANZA

Hoy os llevo a 55 kilómetros de Bilbao, hasta lo más profundo de Bizkaia, y no me refiero al interior de la provincia, sino al interior de la tierra en el Valle de Carranza, bajo la peña Ranero en el Parque Natural de Armañón.
En esta excursión a las Cuevas de Pozalagua, me acompaña Leyre Barreras de la empresa turística Leykatur https://leykatur.com/


Dejamos el coche en el gran parking a pocos metros de la entrada y, allí mismo, me explica que las cuevas se descubrieron en el año 1957 debido a la explosión de un barreno de la cantera situada en las inmediaciones, actualmente cerrada y reconvertida en un anfiteatro donde se instala un escenario para grandes actuaciones.


Fue una casualidad; una maravillosa casualidad, ya que estas cuevas son un verdadero tesoro geológico, histórico y cultural.
Durante casi veinte años convivieron la cueva y la cantera, siempre con mucho cuidado de no dañar nada cuando efectuaban las explosiones. Pero, finalmente, en 1976 el Ayuntamiento decidió cerrar la cantera para siempre y comenzar las obras necesarias para hacer la cueva visitable.
Fue en 1991 cuando el público en general pudo admirar su belleza y espectacularidad.
Para acceder a la puerta de entrada, hay que atravesar el Centro de Interpretación donde Leyre me muestra diferentes fotografías y me entrega dos libros que cuentan con detalle la historia de esta cueva considerada por los expertos una de las más importantes del mundo.


Mientras bajo las escaleras me explica que hay una plataforma que se utiliza para sillas de ruedas y que la cueva dispone de pasarelas por las que realizar la visita de una manera segura para todas aquellas personas con movilidad reducida.


La cavidad consta de una gran sala de 125 metros de longitud, 70 metros de anchura y 20 de altura. El silencio solo roto por alguna gota de agua al caer, estremece. Así como la visión de las miles de estalagmitas con curiosas formas o las numerosas estalactitas excéntricas que dan fama a la cueva en el mundo entero.

La sala Versalles es la que mayor concentración de lo que parecen obras de arte con sus ramificaciones que se entrelazan pero no se chocan entre sí con un aspecto que recuerda a las raíces de algún tubérculo o a preciosos corales.
Es imposible dejar de admirar este techo majestuoso que ni los mayores expertos han sido capaces de dar con la teoría de su crecimiento en sentido contrario a la ley de la gravedad. Se trata de todo un misterio con varias teorías como respuestas.

La temperatura se mantiene siempre a 13 grados y la humedad es de casi el 100%. Estratégicamente se pueden observar aparatos que miden estos y otros baremos y que, según me cuenta Leyre, sirven a los geólogos para determinar si en algún momento hay que reducir el número de visitantes por día. Todo está muy medido y controlado, no hay lugar a la improvisación.


Columnas, coladas y un lago desecado es lo que te encuentras aquí, iluminados por una luz tenue pero suficiente para admirar la belleza de esta catedral subterránea. Es imposible calcular la edad de la cueva aunque se cree que puede tener millones de años. Lo que sí se sabe es que no habitaron humanos ni animales porque no se han encontrado restos.


Por unas escaleras de metal accedo a un mirador desde el que contemplo multitud de curiosas formas a las que a algunas se les ha puesto nombre como me indica mi guía señalándome un enanito o una magdalena.

Leyre me cuenta que Pozalagua no es la única gruta en esta zona, sino que pertenece a un conjunto de cavidades. Existe otra de grandes dimensiones a la que solo acceden expertos y se llama la Torca del Carlista.
Son muchos los grupos de familias, escolares o particulares que visitan esta cueva; algunos combinan la entrada con el Museo Dolomitas a menos de cuatro kilómetros de distancia.
Antes de salir, Leyre me indica que en el año 2013, Pozalagua fue elegida como Mejor Rincón de España de la guía Repsol. Durante varias semanas los vecinos de la zona se aplicaron con ahínco para conseguir que se le otorgara este reconocimiento y que aquello sirvió como aliciente para recibir a miles de turistas cada año.


Para terminar solo me queda agradecer a Leyre su tiempo, sus explicaciones, su dedicación y su entusiasmo en esta visita que me ha permitido conocer más profundamente una de las joyas de nuestro entorno.

No dudéis en contactar con ella para realizar una visita guiada.

FOTOS: ANDONI RENTERIA

MI PRIMERA VEZ EN LA CRUZ DEL GORBEA

La cumbre más alta del Parque Natural del Gorbea es objeto de deseo para muchos, entre los que me incluyo. Hacía tiempo que deseaba ver la cruz por mí misma y no en las miles de fotos que circulan por Internet. Días atrás cumplí mi sueño de coronar sus 1482 metros de altitud en compañía de mi amigo Iñaki García Uribe, montañero, etnógrafo y miembro de la Sociedad Aranzadi, gran conocedor de este parque natural, de cientos de historias relacionadas con el entorno y, por supuesto, experto en todo lo referente a la cruz.
Nuestro punto de encuentro fue el Parketxe o casa del parque en la población alavesa de Sarria. Allí existe un Centro de Interpretación con mucha información sobre la flora y fauna de este entorno natural. También dispone de mesas y bancos, así como una zona recreativa para los más pequeños. En el parking estacionamos los coches y nos pusimos en marcha.


Mientras subimos me va dando detalles de cuando en 1899 el papa León XIII animó a todos los católicos a colocar cruces en las cimas de las montañas de las zonas cristianas para recibir al nuevo siglo. El 12 de noviembre de 1901 se inauguró para regocijo de todos los que económicamente lo hicieron posible y todos los que fueron testigos de aquel hecho histórico. Desgraciadamente, duró solo un mes; ya que los vientos se encargaron de echar abajo la cruz y la ilusión de muchos.
Sin embargo no renunciaron a su sueño, sino que veintidós meses después inauguraron la segunda cruz que fue bendecida con aguas del río Jordán. De nuevo y, casi tres años más tarde, un vendaval la derribó. Por ello, la tercera y actual cruz, conocida como la prima pequeña de la Torre Eiffel se construyó 16 metros más baja que sus predecesoras, por lo que su altura actual es de 17 metros. No se sabe el día exacto de su colocación porque no hubo inauguración, pero ocurrió en el año 1910. Desde entonces la cruz se ha convertido en un símbolo, un emblema, sobre todo para los vizcaínos y alaveses ya que se halla entre las dos provincias.

El instante en el que apareció la Cruz delante de mí fue muy emotivo y jamás lo olvidaré.

Al llegar a la gran explanada, Iñaki me explicó cómo ocho meses atrás comenzó las gestiones para la restauración de la cruz, ya que se habían detectado algunos agujeros y en varias zonas la pintura estaba carcomida. Desde el año 1991 no se había pintado ni reformado. La empresa Pinturas Orozko era la encargada de llevar a cabo esta delicada operación. Durante cuatro días han trabajado muchas horas en unas condiciones que no son las habituales a las que están acostumbrados pero, el esfuerzo ha merecido la pena y siempre recordarán con cariño su aportación a la conservación de la respetada y venerada Cruz del Gorbea.

La actual imagen de la Virgen de Begoña sobre una peana de piedra, fue colocada, como me cuenta Iñaki, en junio de 1967 por el Grupo Alpino Baskonia. Cuatro años antes, el mismo grupo, haciendo una cadena humana desde Egiriñao para transportar los materiales hasta la cumbre, había instalado una talla igual pero en piedra. Desgraciadamente fue decapitada por alguien que carecía de sensibilidad y respeto, por lo que decidieron realizarla en bronce. Los restos de la antigua imagen fueron enterrados en las inmediaciones de la cruz y una vez al año este club de montaña organiza una subida nocturna para conmemorar el aniversario de la instalación de la “amatxu” de Begoña.


Desde la cumbre las vistas son magníficas, tanto por la zona alavesa con el pantano de Ullibarri Gamboa a lo lejos, como por la zona vizcaína con el Abra al fondo.


Caballos y vacas pastaban alrededor de la Cruz sin reparar en los que caminábamos absortos y con nuestros móviles inmortalizando el momento.


El buzón donde algunos montañeros depositan una tarjeta con sus datos, está realizado en chapa y tiene una bonita forma de caserío que me recuerda a una casita de muñecas.


Una hora después iniciamos la marcha de retorno parando en uno de los refugios de pastores para reponer fuerzas con pan de Orozko y varios embutidos.


Solo me queda agradecer a Iñaki por acompañarme en este reto personal, por contarme tantas historias entrañables y por su amabilidad y cariño. Como vizcaína le agradezco a él y a Pinturas Orozko por haber hecho posible la restauración de este símbolo vasco.
FOTOS: ANDONI RENTERIA