MONASTERIO DE OÑA

El Conde de Castilla, Sancho García fundó en el año 1011 el monasterio de San Salvador de Oña que se encuentra en la villa de Oña en la provincia de Burgos.
En el siglo XVI el benedictino Fray Ponce de León creó aquí, en el monasterio, la primera escuela de sordomudos del mundo.
A partir de 1835 su iglesia se convierte en la parroquia de la localidad y en 1880 el monasterio fue ocupado por los Jesuitas que instauraron la facultad de Teología y Filosofía.
Durante muchos años fue colegio y noviciado, hasta que, en 1967, se lo vendieron a la Diputación Provincial de Burgos que lo convirtió en Hospital Psiquiátrico y granja agrícola.
Hace unas semanas realicé una excursión por la zona y me acerqué a verlo. Muchos años atrás lo había visitado y mis recuerdos estaban bastante borrosos. Fue por eso que, al verlo, me sorprendió enormemente.

Su monumental escalinata exterior da acceso a la puerta principal de la iglesia, donde se cuenta que llegó el Cid Campeador con el cadáver de Sancho II el Fuerte, asesinado durante el sitio de Zamora y allí lo depositó.


Las fotografías en el interior del templo no están permitidas por lo que me fue imposible tomar ninguna imagen; pero, os garantizo, que son muchos los tesoros que guarda esta iglesia y el monasterio en general.
Panteones, esculturas, pinturas, tallas románicas o sillerías góticas son algunos de los objetos expuestos que merecen, sin duda, unos minutos de admiración.
Así como los panteones reales o ducales son dignos de observación.
El altar mayor en estilo barroco está dedicado a San Iñigo.
Continúo mi recorrido por este monasterio y llego a la sacristía; una sala de unos cuarenta metros cuadrados donde también se exhiben diversos objetos religiosos e, incluso, de la nobleza.
Por una puerta accedo al refectorio y de allí salgo al magnífico claustro del siglo XV. Afortunadamente, aquí si puedo sacar alguna imagen.

Delante de su fachada principal me saco una fotografía con la estatua del fundador.

No todo es piedra en este monasterio; en la parte trasera existe una gran jardín con estanques por donde, me cuentan, paseaban los monjes en sus momentos de ocio.


Si os apetece realizar una excursión no muy lejos de Bilbao y adentraros en la historia, no tengáis ninguna duda, el monasterio de Oña no os defraudará; así como el pueblo y sus alrededores.

FOTOS: ANDONI RENTERIA

CASCADAS DE PEDROSA DE TOBALINA

En las frías aguas del río Jerea, afluente del Ebro, en la provincia de Burgos, se forma una de las maravillas de esta provincia: la Cascada de Pedrosa de Tobalina.


Este impresionante salto de agua de 12 metros de altura y cien metros de longitud se encuentra en la comarca de las Merindades al norte de Burgos a setenta kilómetros de Bilbao.


El lugar no tiene pérdida; al entrar en el pueblo existen paneles informativos que indican la situación de la cascada.
Hace unas semanas realicé una excursión por la zona para admirar esta belleza de la naturaleza. Desde abajo o desde el mirador las vistas son espectaculares.


Era un día entre semana y, por lo tanto, no había mucho turista; así que pude disfrutar de la soledad y del fuerte sonido del agua al caer en la poza que, durante el verano, es muy frecuentada por bañistas.


Además de la cascada, a pocos metros, se encuentra un viejo molino, actualmente rehabilitado como centro cultural.
Esta es otra idea que os dejo para pasar el día. Espero que os guste.
FOTOS: ANDONI RENTERIA.

 

CASTILLO DE LOS VELASCO

Hace unas semanas visité este imponente castillo en la comarca de Las Merindades, concretamente en la población de Medina de Pomar, en la provincia de Burgos.


Pedro Fernández de Velasco, camarero mayor del rey Enrique II de Castilla fue quien mandó construirlo en este lugar en 1370, finalizándose unos sesenta años después.
Ubicado en la parte sur del pueblo donde estuvieron las murallas defensivas, este alcázar consta de dos torres unidas por una construcción central más baja y más ancha.


El torreón sur sirvió de vivienda de los nobles y el norte, más frío, fue utilizado para la servidumbre y la guardia. El centro estaba destinado a las salas del palacio, propiamente dicho.

El grosor de sus muros en algunas zonas supera los dos metros.

En el año 1896, los Duques de Frías cedieron este castillo defensivo, conocido también por “Las Torres”, al Ayuntamiento de Medina de Pomar.
Un siglo después fue restaurado con no mucho acierto, según los expertos y, desde noviembre de 2001 alberga en su interior el Museo Histórico de las Merindades.


En sus cuatro plantas se distribuyen manuscritos, documentos, enseres y restos arqueológicos que dan una amplia idea de la vida en esta zona siglos atrás.


Se realizan visitas guiadas y también se organizan conferencias y diferentes actos culturales.


Como siempre, os recomiendo una visita a este monumento burgalés.


FOTOS: ANDONI RENTERIA.