La Noche Blanca es ya un clásico en Bilbao, todo el mundo se echa a la calle para observar y disfrutar con el alumbrado de algunos de los edificios más emblemáticos de nuestra villa.
Ayer, me pude fotografiar en muchos de ellos.
Empecé por AbandoIbarra.

El puente de Deusto no fue de los que más me gustaron pero la imagen con la ría de noche era maravillosa.
La pasarela Arrupe era un túnel de luz como el año pasado
Museo de Bellas Artes
Continue para la Plaza Moyua. El edificio de la Subdelegación del Gobierno, me recordó a la casita de Hansel y Grettel.
Me dirijo al edificio de la Diputación en Gran Via, donde, además de observar su fachada, veo como los bilbainos se quedan absortos con aquella visión iluminada.
Es el momento de admirar el Puente Colgante entre las torres Isozaki.
El puente Zubi Zuri no podía faltar en este recorrido
Tocaba el Teatro Arriaga que fue uno de los que más me gustó, con su temática circense.
La iglesia de San Nicolás lucía un rosetón y para ambientar habían puesto música sacra.
Mi recorrido terminó en el edificio del Ayuntamiento.
FOTOS: ANDONI RENTERIA




















