Acerca de Esme

Soy de Bilbao, vivo en Bilbao y nací enamorada de Bilbao.

GALA SANTUTXU Y + 2018

Ayer, a las ocho de la tarde, tuvo lugar la cuarta edición de la gala de premios que otorga la revista SANTUTXU Y + en el Hotel Gran Bilbao donde su director, Jorge Álvarez, nos dio la bienvenida a todos.

Los invitados iban llegando al hotel, entre ellos varios concejales del Ayuntamiento de Bilbao como Nekane Alonso, Concejala de Cultura o el actor y director Ramón Barea.

El evento comenzó con las fotos en el Photocall, donde me fotografié con el director de la publicación: José Ángel Medina.


Muchos amigos con ganas de pasar un rato y de aplaudir a los premiados iban, poco a poco, ocupando sus asientos; mientras Mikel Bilbao y su hijo Patrick nos amenizaban con la música de sus txistus.


A las ocho y media en punto aparecieron Las Fellini con su “discreto” vestuario haciéndonos reír a todos.


El presentador en esta edición fue el periodista Sergio Ovejero, quien hizo gala de su profesionalidad y de su sentido del humor.
Sin más dilación, Sergio comenzó a repartir premios y así, durante hora y media, fueron subiendo al escenario a recoger sus trofeos los afortunados de este año.


Los galardonados fueron los siguientes:
En la categoría de Deporte: Santutxu F.C.
En la categoría de Música: Juan Antonio, conocido por Operación Triunfo.
En la categoría de Literatura: Ainara García y S.H. López-Pástor
En la categoría de Artes plásticas y Escénicas: Ramón Barea
En la categoría de Asociaciones e Iniciativas: Ongi Etorri Errefuxiatuak
En la categoría de Educación: Centro Formativo Otxarkoaga
En la categoría de Comunicación y Eventos: Joseba Solozabal
No faltaron premios a los comercios de cada barrio de Santutxu, Txurdinaga y Otxarkoaga.


El mago Valen subió al escenario para hacernos un truco con las cartas que nos dejó a todos con la boca abierta, como siempre.


Los jóvenes de la escuela de baile Dena Bilbao mostraron su arte y su agilidad con un número muy conocido del disco Grease.


Tampoco faltó la música de rap de Xátiro en euskera.

Juan Antonio nos mostró su chorro de voz.


La entrega de premios terminó, pero no la fiesta; En un salón cercano nos habían preparado unos canapés y unas bebidas.
Ese fue el momento en el que pudimos saludar a los amigos, intercambiar opiniones de la gala y pasar un rato de risas.

Pero, antes, José Ángel Medina tomó el micrófono para agradecernos a todos la asistencia una vez más a esta gala y para felicitar a todos los premiados.

Siempre es un placer compartir buenos momentos con profesionales de la comuniación y compañeros como David Barbero e Iñaki Astigarraga.

Muchas y buenas amigas no faltaron a la cita de Santutxu y +


Solo me queda agradecer al director de la publicación por invitarme, al director del Hotel por hacerme sentir como en casa y felicitar a todos los premiados.

Nos vemos el año que viene.

FOTOS: ANDONI RENTERIA.

GORDEXOLA, UN PUEBLO CON HISTORIA

El municipio de Gordexola se encuentra a veinte kilómetros de Bilbao en la comarca de Las Encartaciones.

Poco más de mil setecientos habitantes conviven en una superficie de 41 kilómetros cuadrados.

El patrimonio arquitectónico de este pequeño pueblo es impresionante. Son muchas las casonas, casas-torre, ermitas e iglesias que salpican el municipio.

Varias mansiones de los indianos que, habiendo amasado una fortuna, volvieron a sus orígenes y edificaron majestuosas viviendas, con sus jardines donde no faltan las palmeras que le da ese toque de exotismo y prosperidad.

Las casas-torre, con el tiempo, se convirtieron en palacetes tras reformar sus fachadas austeras y sólidas.

Los montes rodean este enclave en el que no falta el río Herrerías que cruza el pueblo, llamado así debido a la cantidad de ferrerías y molinos que jalonaron los márgenes. En el siglo XIX las ferrerías decayeron, dando paso a un movimiento migratorio que continuó en el siglo XX.

Hoy en día sus orillas sirven para pasear, sentarse en un banco o realizar ejercicios de gimnasia en alguno de los aparatos allí instalados.

Muy cerca del puente, el antiguo matadero municipal ha sido reconvertido en sede de la Peña del Athletic.

A finales de noviembre, por San Andrés, se celebra la feria ganadera más importante de la comarca y, hasta aquí, se acercan vecinos y ganaderos de toda la zona cumpliendo, así, con una tradición que se lleva realizando desde el año 1709.

Una mañana soleada de invierno, me dirijo hasta aquí para visitar este pequeño pueblo y observar las grandes casonas.

En la plaza del Molinar me siento en uno de sus bancos, imaginando las tardes en las que la orquesta hace sonar sus instrumentos en el kiosko, para disfrute de los vecinos.

Me fijo en una gran piedra que indica que el árbol situado al lado es un retoño del árbol de Gernika.

A pocos metros de aquí la iglesia de San Juan de Molinar se hallaba cerrada y en silencio en ese momento, al igual que la escuela.

Sigo andando hacia el frontón cubierto, donde, me explican, que también sirve para disputar partidos de baloncesto.

Detrás del edificio del Ayuntamiento me sorprende una curiosa escultura. Se trata de un jabalí, icono de las fiestas de San Cosme, en Septiembre. Esta escultura fue un regalo de un socio de la Peña del Athletic de Gordexola que reside en Nicaragua.

Mis pasos me llevan hasta la verja del antiguo Colegio San José, en un alto, que, actualmente, se dedica a tratar a las personas enfermas de adicciones.

A pesar de no ser un pueblo muy grande dispone de servicios básicos e, incluso, de un acogedor hotel.

Me voy con una grata sensación de haber paseado por un lugar cargado de historia, a pocos kilómetros de Bilbao.

FOTOS: ANDONI RENTERIA.

IÑAKI BASABE EN CONCIERTO

La Asociación Provincial de Amas de Casa “Etxeko Andre” organizó ayer, en el Salón de Actos de la Biblioteca de Bidebarrieta, un concierto del cantante bilbaíno Iñaki Basabe.

El acto fue presentado por la locutora de radio Agurtzane Bilbao, quien derrochó elogios hacia el gran Basabe; que, como habitualmente hace en sus actuaciones, interactuó con el público e hizo gala de su buen humor.

Durante hora y media, Iñaki, nos hizo disfrutar interpretando varias bilbainadas; así como habaneras, rancheras y algunas canciones conocidas por todos a las que él le ha puesto su sello personal. Además, nos presentó su nuevo disco titulado “CANCIONES DE CUADRILLA”.

Para este concierto vino acompañado de dos guitarras y de su inseparable armónica. Como él aseguró, nosotros con las palmas dábamos el toque de percusión.

También hubo tiempo para las emociones. Jokin González, locutor y director del programa radiofónico NUNCA SERÁS TAN JOVEN, subió al escenario para apoyar a su gran amigo y contarnos el gran cariño y admiración que le profesa; y, también, para presentar a Antonio Molina, otro de sus amigos, quien le recitó a Iñaki un emotivo poema.

El público, completamente entregado, seguía la actuación con caras de felicidad y participando cuando Iñaki, desde el escenario, se lo pedía.

Al terminar, pude charlar un rato con él. Me contó cómo empezó en la música a los dieciocho años. Formó parte de la Coral de Basauri y, posteriormente, creó el grupo Atlanta Rock.

Años más tarde comenzó su andadura en solitario y, en 1979, grabó su primer disco titulado EUSKADI.

A partir de entonces, Iñaki se ha labrado una carrera artística llena de éxitos. Ha trabajado con niños tanto en la música como en el teatro de guiñol.

Fue uno de los componentes del emblemático grupo LOS CHIMBEROS donde permaneció dos años hasta su desaparición.

Son muchos los escenarios que ha pisado con su guitarra y su armónica, tanto en Euskadi como fuera de nuestras fronteras.

Asimismo, Iñaki, es un artista solidario que no falta en ningún evento benéfico al que se le llama.

Ha sido un placer escucharle, charlar con él y comprobar cuánto le quiere la gente.

 

FOTOS: ANDONI RENTERIA

 

LA CANELA, BAILAORA Y MUCHO MÁS

Hace unos años me presentaron a Christina como “La Canela”, una reconocida bailaora flamenca, profesora y directora de grupos de baile.
Hoy me siento a tomar un refresco con la idea de que me cuente todo lo que ella quiera sobre su infancia, su vida profesional, sus sueños…
Lo primero que le pregunto es por su nombre artístico.

-Mi nombre completo es Christine Margrethe Lindegaard y decidí llamarme “La Canela” por dos razones. Por un lado soy una apasionada de todo lo que huela a canela; desde perfumes, aromas para el hogar, comida… todo. Y, por otro lado, mi apellido resulta bastante difícil de pronunciar.


¿De dónde procede tu familia?
-Mi padre, aunque nació en Amorebieta, era de origen danés; de ahí este apellido, que como dicen algunos, es muy raro.
Te imagino como una chiquilla inquieta y apasionada, deseando mostrar al mundo su arte.
-Algo así; con quince años ya me gané mi primer sueldo dando clases de guitarra.
¿Cuándo sentiste el gusanillo del flamenco?
-Con dieciséis años empecé a interesarme por todo lo relacionado con el flamenco; pero, en aquella época no era muy usual escuchar esta música en Bilbao. Se organizó una fiesta de sevillanas, ¡La primera en Bilbao! Y el vestuario se trajo desde Madrid porque aquí no existía nada igual. Fue maravilloso. A partir de ahí, ya no pude ni quise dejarlo.
Todo empezó como una afición pero, supongo que acudirías a clases.
-Sí, tuve la suerte de aprender de los mejores. Estudié Danza Clásica, Contemporánea, Jazz y Claqué; además de Clásico Español y Flamenco de la mano de Sara Lezana. He tenido grandes maestros como María Magdalena, La Tati, La China, Merche Esmeralda, Rafael Lorca y una larga lista de nombres que han influido en mi carrera. Soy una afortunada.
En 1986 creaste el grupo CANDELA.
-Eso es; durante cuatro años dirigí el grupo y actuamos en diversos programas de televisión y en muchos locales de Bilbao; años más tarde, dirigí el cuadro flamenco AZAHARA con músicos en directo. Llegamos a actuar en dos ediciones consecutivas de la Aste Nagusia bilbaína y en la Feria de las Naciones.


Realmente es espectacular tu Currículum Vitae; te has atrevido con la coreografía de Zarzuelas, obras musicales, acompañando a la soprano Miren de Miguel en el escenario o al cantautor vasco Tontxu.
-Siempre he sido muy activa y he aceptado todos los retos que me iban proponiendo, como impartir clases de flamenco en Rusia o Francia.
Además, me consta que diriges varios grupos de baile flamenco, organizas eventos tanto de flamenco como de sevillanas, colaboras con la Asociación de Iniciativa Gitana… ¿Hay alguna actuación que consideras que fue muy especial para ti?
-En el año 2005 con la Compañía CHUA ALBA actué en el Museo Guggenheim de Bilbao con un maravilloso e innovador espectáculo en el que se fusionaba la txalaparta con el flamenco. Fue todo un éxito y lo guardo como un buenísimo recuerdo.
He leído que también te has atrevido con los caballos. Háblame de ello.
-En 1997, con la compañía ARABES Y CÍA y la Escuela de Equitación LA GERENCÍA, creé un espectáculo ecuestre llamado BAILANDO CON CABALLOS donde 23 bailarines con ocho caballos fusionaban el baile y el movimiento. Este espectáculo se ha representado tanto en la escuela de equitación de Mioño, como en la plaza de toros de Castro Urdiales, durante, al menos, ocho años y siempre con muy buena acogida por parte del público.
¿Hay algún lugar de Bilbao donde te gustaría actuar que todavía no lo hayas hecho?
-Sí, claro. La Pérgola del Parque de Doña Casilda siempre ha sido mi escenario soñado. No pierdo la esperanza de actuar algún día allí.
¿Tú crees que los bilbaínos entendemos de flamenco?
-No. Hay un sector que sí, pero en general, no es un estilo de música o danza con el que los bilbaínos se identifiquen. Sin embargo, sí pienso que todo el mundo puede bailar flamenco. Unos lo harán mejor, lo sentirán más adentro y otros no, pero todo el mundo puede hacerlo.
Actualmente impartes clases de Flamenco y Sevillanas, además de dirigir varios grupos de baile. Pero, si hay algo que despierta mi curiosidad son dos proyectos que nacen como herramienta para el crecimiento personal.
-Efectivamente. FLAMENCO PARA EL ALMA está dirigido a personas que necesitan mejorar su autoestima y desarrollar un crecimiento personal. Y FLAMENCOACH es un proyecto básicamente para empresas que, apuestan por esta disciplina para ayudar a sus empleados y aumentar, así, la creatividad y efectividad en el trabajo. En estos talleres no buscamos la excelencia en el baile, sino que emociones como la pasión y la alegría las utilizamos para poner atención en el cuerpo y no estar pendientes de la técnica.
Al hilo de estos talleres, creé otro proyecto hace tres años pensado para personas con discapacidad en la que, a través de la música y el baile, tratamos de mejorar su calidad de vida.
Tu entusiasmo por la música lo llevas en la sangre porque tu padre, Pio Lindegaard, fue un referente para ti.
-Sí, por supuesto, mi padre amaba la música y el arte, en general. Fundó en 1958 el primer Jazz Club de Bilbao y pasó casi cincuenta años en la radio hablando de su pasión por el jazz.

Christina mira el reloj, en diez minutos tiene que impartir una clase, me pregunta si quiero subir con ella a la Escuela de Baile. No lo dudo, cogemos los abrigos y nos dirigimos a la academia All Dance, situada a pocos metros de donde nos encontramos.
Al entrar, compruebo cómo todo el personal de la escuela saluda cariñosamente a Christina.
En una sala adecuada específicamente para el flamenco; insonorizada, con espejos y diferentes objetos necesarios para practicar este arte, varias mujeres con ropa de ensayo, esperan a que Christina se vista con su falda larga y sus zapatos de flamenco.Desde una esquina observo cómo realizan el calentamiento con unos ejercicios determinados, mientras escucho los primeros acordes flamencos.


Entre ellas existe mucha camaradería y buen humor; se nota que disfrutan, que lo llevan dentro, que aman lo que hacen.
Christina me va explicando la diferencia entre alegrías, seguiriyas, bulerías, fandangos o soleás.
Me encanta cómo me lo va detallando pero, me temo, que no seré capaz de acordarme de todo con una sola clase.


Mientras la música suena, algo dentro de mí va entendiendo el porqué de tanto amor y pasión por el flamenco. Soy testigo de una maravillosa clase, unas coreografías muy ensayadas, unos pasos certeros, unos movimientos de brazos elegantes y sensuales, una alegría en la mirada…


Después de casi una hora imbuida del espíritu flamenco, salgo a la calle con el alma renovada, con un sentimiento de alegría y con la seguridad de que no será la última vez que asista a una de las magistrales clases de Christina Lindegaard, “La Canela”.

FOTOS: ANDONI RENTERIA