ZORIONAK, RADIO NERVIÓN!

Ayer, veintiocho de mayo de 2026 se celebró en la sala Bbk de Gran Vía una fiesta por todo lo alto, y no era para menos. Radio Nervión cumple este año cuatro décadas acompañándonos a través de las ondas.

Fue en 1986 cuando se fundó esta emisora con el objetivo de crear una radio cercana y para todos los públicos. Radio Nervión ha sabido conectar con los bizkainos y, en la actualidad, es líder de audiencia en nuestro territorio.

La gala de ayer fue muy emotiva, llena de sorpresas, de humor, de música, de danzas… En definitiva, fue una celebración de las que darán que hablar durante mucho tiempo.

Eduardo Velasco, como director del grupo Nervión, salió al escenario para agradecer a los asistentes; pero, sobre todo, a los oyentes que cada día sintonizan esta emblemática emisora.

Joseba Solozabal y Yaiza Arrizabalaga fueron los maestros de ceremonia presentando a sus compañeros de la radio y, por supuesto, a los premiados y homenajeados.

Os dejo la crónica en imágenes.

FOTOS: ANDONI RENTERIA

CASA DE JUNTAS DE ABELLANEDA

 

A pesar de que la más conocida de las tres sedes oficiales de las Juntas Generales de Bizkaia es la de Gernika, existen también la de Gerediaga y la de Abellaneda. En la Edad Media, a las reuniones para tratar temas importantes del territorio, asistían numerosas personas. Posteriormente, se modificó el sistema nombrando a un solo representante de cada concejo, villa o república. La comarca de las Encartaciones formaba parte del Señorío de Bizkaia, aunque conservaba una oportuna independencia política que suscitaba muchos conflictos entre esta corporación y la de Gernika que, poco a poco, fueron dirimiendo.

En el siglo XIV, las juntas de los representantes de los concejos de la comarca de las Encartaciones se celebraban a la intemperie en una campa cercana a la Torre Abellaneda, hasta que en el siglo XVI se erigió una primera sede que constaba de dos plantas: la de abajo que se utilizaba como cárcel y la de arriba la de las juntas. Décadas más tarde, concretamente en 1635, se construyó un caserío en forma de cubo a cuatro aguas. A lo largo del tiempo fueron varias las remodelaciones o ampliaciones que se realizaron como: la casa del teniente del Corregidor y la posada de los junteros. También se abrieron más ventanas y se levantaron más almenas.

En la primera década del siglo XIX el edificio fue abandonado tras eliminar las juntas en esta sede e incorporarse las villas de la comarca al Señorío de Bizkaia, trasladando las reuniones a la casa de Juntas Generales de Gernika.

En 1994 se inauguró, en este edificio, el Museo de las Encartaciones. Fueron necesarias importantes reformas para adaptar los espacios y convertirlos en salas de exposiciones en las que se muestran objetos sobre la historia y el desarrollo de la comarca desde la prehistoria hasta la mitad del siglo XIX. Este museo, además, dedica su labor al estudio y a la difusión de todo lo concerniente a la historia, al arte y al patrimonio encartado. Para ello cuentan con un amplio programa de actividades culturales y pedagógicas; así como visitas guiadas y rutas por el entorno.

 

 

 

 

FARMACIA ARAMBURU

La Farmacia Aramburu de Plentzia fue fundada en un frío mes de enero del año 1888 por Pedro Aramburu Mendieta originario de Gatika, quien había terminado sus estudios de Farmacia en la Universidad Central de Madrid el año anterior. Cinco años más tarde fue nombrado Farmacéutico Titular del municipio, cargo que exigía ejercer, también, de inspector de alimentos, vinos y licores.

En el año 1931 se graduó como Inspector Farmacéutico Municipal y, en su propia farmacia, pudo albergar un laboratorio de investigación clínica en el que trabajó su hijo Alejo quien, además de atender la botica, se dedicó a la investigación científica y a los análisis clínicos. Alejo Aramburu colaboró, por ejemplo, con el problema del aceite de colza, el mayor asunto de intoxicación alimentaria de España. También recogió datos de las aguas para consumo doméstico en los municipios cercanos a Plentzia. Aquel laboratorio cesó su actividad en 1990.

A lo largo de tantos años, la familia Aramburu ha ido reuniendo gran cantidad de objetos relacionados con esta profesión y en 2010 decidieron abrir un museo para mostrarlos a sus clientes y a todos los que se acercan hasta la farmacia; donde, además de diversos y curiosos aparatos utilizados para atender y analizar, también se exhiben medicamentos. Han conservado documentos, informes, libros y, por supuesto, instrumentos de laboratorio que utilizaban para elaborar los fármacos con los que atenuaban los síntomas de los vecinos y demás personas que llegaban a la farmacia desde los alrededores.

A principios de 2008 se acometió una reforma en la farmacia para reparar los importantes desperfectos que la humedad había causado en la madera e, incluso, en las paredes del local y en el techo, donde destacan unos frescos pintados por un artista italiano. Asimismo, aprovecharon para ampliar y dedicar un espacio al museo donde instalaron vitrinas y un sistema de luces led para facilitar la observación de las piezas antiguas que se exponen en orden cronológico. Cien tarros de cerámica francesa decorados a mano, un centenar de productos químicos, balanzas, un alambique o libros con recetas son algunas de los tesoros de esta exposición que muestra cómo han evolucionado los remedios, antaño más naturales y, hoy en día, más químicos.

 

FOTO: ANDONI RENTERIA