LA VEGA DE LAMIAKO

Máximo Agirre, nacido a finales del siglo XVIII en el seno de una familia bilbaína de comerciantes, fue un empresario de éxito, cofundador del Banco Bilbao, impulsor del ferrocarril Tudela-Bilbao, cónsul honorario de Estados Unidos, alcalde de Bilbao… y, entre tantas ocupaciones, también adquirió unos terrenos entre la anteiglesia de Getxo y Leioa, canalizó los ríos Udondo y Gobela, desecó las marismas y fijó el terreno plantando pinos marítimos y brezo. Promovió la urbanización de Las Arenas como zona residencial para las familias más acaudaladas y, además, la convirtió en destino turístico donde se pusieron de moda los baños de mar.

En Erandio y en Leioa compró otro solar con el propósito de establecer una nueva población que se llamaría Baños de Lamiako. Sin embargo, aquello nunca llegó a ser una realidad. En cambio, se creó una granja agrícola y ganadera, y un sector del terreno se utilizó como área deportiva con hipódromo y campos de fútbol. De hecho, fue aquí donde el Athletic Club jugó sus primeras competiciones hasta abril de 1911. La parcela era tan espaciosa que una parte se dedicó para la práctica del polo, un deporte muy de moda sobre todo entre personas relevantes como el monarca Alfonso XIII, quien jugó varias veces en esta vega.

Debido a la cercanía con la ría se desarrollaron diversas profesiones que aprovechaban los recursos y las corrientes marítimas. Se construyó un pequeño puerto para el trasvase de las mercancías donde, además, atracaban las embarcaciones buscando refugio cuando había mar gruesa y no podían dejar sus barcos de poco calado en los arenales. Un área de grandes dimensiones se destinó a la instalación de varias factorías, también construyó viviendas para los obreros, mejoró sus condiciones de vida y ayudó económicamente al mantenimiento de las escuelas.

En los primeros años del siglo XX, los hijos de Máximo Aguirre donaron un solar para levantar la parroquia San Máximo en honor a su padre por su aportación a la transfiguración de la anteiglesia de Leioa. En 1925, el Ayuntamiento le nombró Hijo Adoptivo, en agradecimiento a todas las mejoras que había conseguido.

 

FOTO: ANDONI RENTERIA

POBLADO ROMANO DE FORUA

En el barrio Elexalde del municipio de Forua, a poco más de dos kilómetros de Gernika-Lumo, se encuentra un yacimiento arqueológico que demuestra que entre el siglo I y el IV de nuestra era existió un asentamiento romano. Su buena conservación le hacen único en Bizkaia. Tiene una extensión de seis hectáreas y está ubicado en un solar cercano a la actual iglesia de San Martín de Tours, donde se han hallado restos de cimientos de aquella época y varios objetos como monedas o cerámica. El conjunto estuvo formado por edificios aislados entre sí y fue descubierto en el año 1982 gracias al hallazgo de dos elementos funerarios con inscripciones latinas. Estos vestigios nos facilitan la comprensión y el entendimiento de cómo se incorporaron y se desarrolló la vida de los romanos en estas tierras.

No se sabe con seguridad cuántas personas residieron aquí, pero se estima que no serían muchos. Además, debían ser humildes comerciantes puesto que no se han hallado restos de grandes villas con mosaicos y objetos de lujo. Según los arqueólogos que han investigado sobre el terreno, el poblado en sí debió situarse en lo más alto de la colina donde se descubrieron en el interior de la iglesia de San Martín un centenar de tumbas con una antigüedad de entre 200 y 1600 años.

El hecho de que el pueblo se llame Forua puede ser una interpretación de la palabra latina Forum. Es decir, una plaza utilizada como mercado o como tribunal, un lugar de reunión de los habitantes del entorno donde se congregaba la autoridad de Roma en el valle. Además, y dada la cercanía de la ría, es muy posible que sirviera como puerto fluvial para la entrada de artículos procedentes de otras zonas de Bizkaia; así como para exportar el mármol rojo de Ereño y el hierro extraído en esta comarca.

Durante veintidós años se realizaron numerosas excavaciones por parte de arqueólogos e historiadores de Diputación Foral de Bizkaia. En 2005 instalaron unos miradores donde incluyeron unos paneles informativos con interesantes datos. Asimismo, se realizan visitas guiadas para todo aquel que desee conocer más sobre este asentamiento.

 

FOTO: ANDONI RENTERIA

KAIKU, SOCIEDAD DEPORTIVA DE REMO

En el año 1923, un grupo de amigos capitaneado por Pedro Barrondo Garai fundó una sociedad cuya actividad principal era el fútbol. Esto sucedía junto al río Galindo en el barrio Simondrogas de Sestao. Dos años más tarde, aquellos deportistas comenzaron a participar en regatas siendo Paulino Asua el patrón. No fue hasta 1929 cuando se constituyó la Sociedad Deportiva Kaiku.

Su primera trainera fue bautizada con el nombre de “Juanita”. Después vendrían las llamadas “Kaikutarra”, “Bilbotarra”, “Bizkaiko Ama” y “Cincuentenaria”, hasta llegar a la actual “Bizkaitarra”. A lo largo de un siglo de historia han sido innumerables los triunfos; entre los que destacan cuatro campeonatos de España de traineras, cuatro banderas de La Concha, ocho campeonatos de España de trainerillas y cinco banderas de la regata del Nervión, además de numerosas medallas de plata. El Kaiku fue el primer club que consiguió la bandera “La Caixa”. Sus mejores momentos los atesoró en las décadas de los setenta y de los ochenta, llegando a ser uno de los clubs con más tradición y más reconocido de la cornisa cantábrica y del estado.

Sus instalaciones han tenido varias sedes. Primero fue en Simondrogas, luego se trasladó a la plaza Urbinaga y, desde 1979, se encuentra en un pabellón ubicado en La Punta de Sestao, frente a la zona Urban Barakaldo, donde posee unas instalaciones que cuentan con un terreno de 2.500 metros cuadrados y un pabellón deportivo de 1.200 metros cuadrados.

Mas de cien remeros, con los colores verde y negro, concursan en todas las disciplinas y categorías de este deporte; tanto escolar como federado, en banco móvil (remo olímpico); así como en banco fijo (batel, trainera y trainerilla) y participan en competiciones provinciales, autonómicas y estatales. Además, más de cincuenta profesionales en el equipo técnico garantizan el buen desarrollo del club. El gipuzkoano, José Luis Korta fue uno de sus emblemáticos entrenadores en diferentes periodos.  En la actualidad esa función recae sobre Jon Elortegi, mientras que el presidente es Amador Antón.

Otra de las señas de identidad del club es su trianera femenina que, desde el año 2018, participa en la liga ETE.