Hoy se celebra una festividad con mucha tradición en muchos puntos de nuestra geografía. Hoy festejamos San Blas.
Este santo armenio que fue médico y obispo, vivió en una cueva como un ermitaño. Se le atribuyen diferentes milagros relacionados con la garganta, como aquel que, según cuentan, salvó la vida de un niño que se había atragantado con una espina.
Es por ello que este día se celebre bendiciendo unos cordones que luego debe llevarse al cuello durante nueve días. Pasado este tiempo la tradición manda quemarlos.


Esta mañana me he acercado al lugar donde se reúnen todos los que por devoción, por curiosidad o por costumbre lo hacen todos los años. El Arenal bilbaíno es un ir y venir de personas comprando cordones, rosquillas, caramelos de malvavisco y todo lo relacionado con este día.

En la iglesia de San Nicolás se celebran misas durante todo el día y el sacerdote bendice los cordones.


A pesar del mal tiempo muchos bilbaínos hemos pasado la mañana en el Arenal y en los alrededores, comprando cordones o algún dulce típico.

FOTOS: ANDONI RENTERIA