UNA PROCESIÓN ACCIDENTADA

Posiblemente fue una de las procesiones religiosas más accidentadas y controvertidas de la historia de Bilbao. El nueve de octubre de 1904 estaba previsto una peregrinación a Begoña para visitar a la “amatxu”. El entonces Gobernador Civil de Vizcaya, don Fernando de Torres y Almunia, no admitía otra propuesta: el recorrido partiría de la Plazuela de Santiago, continuaría por el portal de Zamudio, la calle la Cruz y subiría las Calzadas para llegar a Begoña. No permitiría que se opusieran ni los organizadores de la peregrinación ni la Diócesis.
El año anterior habían acaecido varios disturbios en la misma procesión y, para que no ocurriera lo mismo, estaba previsto que se contara con la presencia de más efectivos que, en caso de necesidad, utilizaran la fuerza. Además se prohibió un acto político organizado por republicanos y socialistas que tenía lugar el mismo día. Todo para evitar confrontaciones y problemas, ya que los ánimos estaban un poco calientes.
Días antes se había convocado un pleno extraordinario en el Ayuntamiento en el que los republicanos exigían al consistorio que prohibiera aquella manifestación religiosa que consideraban contraria a las libertades. Por otro lado, los conservadores, los monárquicos y los nacionalistas les acusaban de atentar contra la libertad de pensamiento. Al final y, después de mucha tensión y posturas encontradas, la procesión se desarrollaría como estaba previsto.


Llegó el día y el acto se pudo celebrar con bastante tranquilidad excepto por algún incidente aislado. Sin embargo, los problemas surgieron cuando el desfile terminó y los peregrinos bajaban de nuevo a la villa para ir a sus casas. Algunos jóvenes increparon a los que habían subido en procesión e, incluso, les arrebataron sus escapularios y medallas de la virgen mientras cantaban la “Marsellesa”. La guardia civil y el ejército tuvieron que intervenir para apaciguar a tanta gente de uno y de otro bando.
Afortunadamente, a pesar del monumental lío, no hubo casi heridos aunque sí muchos detenidos a los que les incautaron varias armas blancas y alguna pistola.

FOTO: INTERNET

LA ÓPERA EN BILBAO

Durante los siglos XVIII y XIX eran escasas las actuaciones líricas en la villa de Bilbao; hasta que, en el año 1953, cuatro amantes de la música decidieron crear la ABAO, la Asociación Bilbaína de Amigos de la Ópera. Estos cuatros socios emprendedores y valientes fueron: José Luis de la Rica, presidente; Guillermo Videgain, vicepresidente; José Antonio Lipperheide, tesorero y Juan Elúa, secretario. Consiguieron convencer a más de quinientos futuros socios para participar en esta aventura arriesgada que contó con algunas ayudas de instituciones como la Embajada italiana que, durante un tiempo, les ofreció una aportación económica.

Comenzó su andadura representando obras románticas francesas e italianas de autores como: Verdi, Rossini, Puccini o Donizetti y títulos como Rigoletto, Aida o Bohéme, puesto que no se atrevían a arriesgar con producciones modernas ante el conservador público bilbaíno. A partir del año 1977, siendo Eugenio Solano presidente, cambió la forma de gestionar la sociedad creándose diferentes comisiones y distribuyendo así mejor las tareas económicas, divulgativas o artísticas.

Durante muchos años el Coliseo Albia fue sede de la ABAO; así como el lugar para las representaciones, a pesar de no ser suficientemente grande ni cómodo para la ejecución de la mayoría de las obras.

Desde el año 1999 la ópera en Bilbao se representa en el Palacio Euskalduna cuyo escenario cuenta con todas las prestaciones, una inmejorable sonoridad y un aforo de 2100 personas.
Para celebrar el cincuenta aniversario de la sociedad, en abril de 2003 se reestrenó la ópera ZIGOR de Francisco Escudero; la única obra íntegramente cantada en euskera que fue estrenada en el año 1967 durante la dictadura franquista.
En estas seis décadas desde su creación han ocurrido muchas anécdotas y muy dispares, como aquella tarde en la que la soprano que debía interpretar un papel en Macbeth se indispuso y hubo que buscar otra artista a la que trajeron en avión privado hasta Bilbao. O como el cabreo monumental de Bastianini que se negó a recoger la medalla de oro de la ABAO y el Gobernador Civil le impuso una multa.

Realmente es un orgullo para la ABAO y para sus más de ocho mil socios, no solo haber cumplido las expectativas de aquellos cuatro pioneros, sino haberlas superado con creces.

(FOTO INTERNET)

ONDARROA, TRADICIÓN Y MODERNIDAD.

Situada en la comarca de Lea-Artibai, Ondarroa cuenta con casi nueve mil habitantes en una extensión de menos de cuatro kilómetros cuadrados. A la Muy Noble y Leal Villa de Ondarroa le cruza el río Artibai que forma una pequeña ría en su desembocadura. Mar y montaña, tradición y modernidad, todo tiene cabida en esta hermosa población.

Hace unos meses disfruté de una mañana descubriendo rincones, paseando por sus calles, subiendo y bajando sus innumerables escaleras, observando las enormes gaviotas que se acercan con intención de alimentarse de algún pescado olvidado en el puerto.

El puente ITSAS AURRE, más conocido como puente de Calatrava por el apellido de su arquitecto, fue inaugurado en 1994 y se ha convertido en uno de los símbolos de Ondarroa. Construido en acero tiene una longitud de setenta metros y es uno de los accesos al puerto.

Para visitar esta población marinera debes hacerlo sin prisas, disfrutando de los edificios, de su historia, escuchando los ruidos de sus habitantes, de su vida diaria.

La iglesia Santa María se hallaba cerrada y no pude acceder pero sí observar su grandiosidad desde fuera. Su estilo es gótico tardío y data de finales del siglo XV. Se asienta sobre unas grandes arcadas donde todavía se pueden ver argollas que servían para atar con cuerdas las embarcaciones.

 

Numerosos peldaños por el casco viejo sirven para acceder a la parte de arriba donde se cruzan muchos edificios en sus estrechas calles; algunos medievales como la casa torre Likona con sus gruesas paredes y forma de cubo donde nació María Sánchez de Licona, madre de San Ignacio de Loyola.

El frontón es otro de esos elementos que nunca faltan en las poblaciones de nuestra geografía.

Otro de los iconos de Ondarroa es el Puente Viejo, un puente de piedra construido en el mismo lugar donde se hallaba el puente de madera medieval que fue derruido en 1958 por una riada.

Esto que os muestro solo es un pequeña parte del pueblo, ya que mi visita fue express, pero os invito a que paséis un día recorriendo las calles de esta villa marinera. Seguro que os fascinará.

FOTOS: ANDONI RENTERIA.

 

 

 

DOCE GOLES COMO DOCE SOLES

Fue un 8 de febrero de 1931 cuando el Athletic hizo historia, en cuanto a goleada se refiere.
Aquella tarde, en San Mamés se enfrentaba el equipo local contra el Barça.

Mr Pentland, el mítico entrenador del bombín, no cabía en sí de gozo; como todos los aficionados que, aquella tarde de domingo y a pesar del frío, se habían congregado para asistir a un partido del que se hablaría muchos años después.

Se contagiaba la alegría cuando al descanso fueron con el 6-1 en el marcador.

Agustin Souto, más conocido como Bata anotó siete goles de los doce que anotaron los leones. Este record solo fue batido por Kubala años más tarde.

También es cierto que el Barça, a partir del minuto once, compitió con diez jugadores, ya que Martí se lesionó chocándose con un poste y, en aquellos tiempos, no se hacían cambios.

En la prensa de la época se aseguraba que tanto el portero Llorens como la defensa azulgrana no estuvieron al cien por cien durante el partido.

En cualquier caso, este encuentro quedará siempre para la historia de nuestro club: el día que se marcaron 12 goles en San Mamés a favor de los leones.

FOTOS DE INTERNET.