RUTA VERDE ENTRE SODUPE Y ARBUIO

Siempre es buena idea pasear rodeado de naturaleza. En este post os llevo a realizar una ruta de cinco kilómetros no muy lejos de Bilbao.
Hace unos días me desplacé hasta el pueblo de Sodupe en la comarca de Las Encartaciones. Allí, a pocos metros de la iglesia, estacioné el coche; ya que desde ese punto iba a comenzar mi paseo hasta el pueblo de Arbuio por esta vía verde, que fue utilizada por el tren de La Robla.

Otra opción es ir en tren hasta Sodupe y andar hasta la Quadra donde podéis coger otro tren de regreso a Bilbao. Incluso si os animáis, podéis unir este paseo con el que os mostré hace unas semanas. Os dejo el link
https://conocebilbaoconesme.es/2018/05/22/por-la-via-verde-de-guenes-a-sodupe/
No hay pérdida, todo está muy bien señalizado. La pista asfaltada es ideal para andar, pero también para bicis o patinetes.

El camino discurre entre el río Cadagua, junto a matorrales y diversos árboles y arbustos, y la autovía, el corredor del Cadagua.

Una ovejas balando se acercan a mi.


Al llegar a La Quadra lo primero que observo son unos aparatos de gimnasia al lado de lo que fue una escuela de barriada y que ahora la han reconvertido en centro cultural y de jubilados.


Una plaza delante de este edificio es el lugar perfecto para sentarse a escuchar el silencio o ver jugar a los niños.


Llego a la iglesia de la Quadra, San Pedro Apostol, realizada en piedra de sillería y pintada de blanco.

En un alto, presidiendo el valle, se encuentra la Torre La Quadra del linaje de la Quadra Salcedo, erigida en la edad Media que fue testigo de encarnizadas guerras banderizas entre los oñacinos y los gamboínos. De planta cuadrangular y dieciocho metros de altura, ha sido reformada en varias ocasiones pero no se puede visitar, ya que es una propiedad privada.

El paseo ha sido estupendo y no es necesario estar en forma, ya que no hay pendientes, excepto una muy suave al final del recorrido.


Y, como el coche lo había dejado en Sodupe, volví por el mismo camino.
FOTOS: ANDONI RENTERIA

IGUAL TALENTO, IGUAL RECONOCIMIENTO

“IGUAL TALENTO, IGUAL RECONOCIMIENTO” es el lema de esta exposición inaugurada ayer, día 14 de noviembre, en el Museo Marítimo Ría de Bilbao, cuyo título es WOMENBI.

A las siete y media de la tarde, en el audiotorio del museo, muchas mujeres expectantes y emocionadas esperaban a que diera comienzo el acto.

La periodista Arantza Sinobas y la actriz Gurutze Beitia fueron las encargadas de dar la bienvenida a todos los asistentes y, con su sentido del humor, nos fueron presentando este proyecto ideado por la periodista Marta Fernández Rivera y el fotógrafo Enrique Moreno Esquibel.

Se trata de una muestra de veinte fotografías en las que aparecen otras tantas mujeres de Bilbao y Bizkaia realizando su trabajo diario y demostrando, así, que las mujeres podemos ejercer profesiones que parecen más propias de los hombres.

Esta exposición, que cuenta con el apoyo de Diputación Foral de Bizkaia, el Ayuntamiento de Bilbao, el Museo Marítimo Ría de Bilbao y Metro Bilbao, pretende poner en valor a las mujeres de diferentes ámbitos y demostrar que son (somos) capaces de desempeñar cualquier tarea; que la sociedad debe fijarse en la capacidad de las personas no en quién desempeña el trabajo.

Las veinte fotografías se acompañan con audiovisuales en los que se les ve en su día a día realizando su labor.

Tanto Marta como Enrique agradecieron a todos por habernos acercado hasta el museo a acompañarles y apoyarles, así como también tuvieron palabras de agradecimiento para todas las mujeres participantes en el proyecto.

Tres mujeres: Teresa Laespada, Diputada Foral de Empleo, Inclusión e Igualdad, Lorea Bilbao, Diputada Foral de Euskera y Cultura y Nekane Alonso, Concejala de Cultura del Ayuntamiento de Bilbao, se acercaron al atril y, con su discurso, animaron tanto a mujeres como a hombres a demostrar que todos somos iguales; agradecieron la participación de las veinte modelos de la muestra y, aseguraron, que desde sus instituciones se trabaja día a día para que llegue el momento en el que no tengamos que pedir la igualdad entre géneros.

Al terminar nos ofrecieron un delicioso ágape que saboreamos mientras nos sacábamos fotos para el recuerdo con algunas de las protagonistas.

Esta exposición permanecerá en el museo hasta el próximo 31 de enero y, después, se llevará a varias estaciones de metro de Bilbao y de Portugalete.

FOTOS: ANDONI RENTERIA

 

 

 

ONCE DE OCTUBRE, LA AMATXU DE BEGOÑA Y LOS TXIKITEROS

El día de la Virgen de Begoña es, también, el Txikitero Eguna, el Día del Txikitero.

Ayer, día once de octubre, desde las once de la mañana la música y los pasacalles animaron a todos los paseantes del Casco Viejo.

Una hora más tarde, delante del edificio de La Bolsa de la calle Pelota, se prensaron unos setenta kilogramos de uva para extraer el primer mosto de txakolí de este año.

La Escuela de Pastelería quiso endulzar a todos los que se acercaron hasta este rincón emblemático de Bilbao, con un trozo de la popular tarta Begoña.

Como ya es tradición a las doce en punto comenzó la ofrenda floral. Y, como cada año, Inmaculada Legarreta, Presidenta de la Peña Athletic del Casco Viejo, fue la encargada de colocar un ramo en la hornacina de la Virgen situada en la fachada principal del edificio.

No podía faltar un Ave María; este año interpretado por un tenor acompañado de una pianista.

Al terminar, se sirvió el mosto a todos los asistentes que, he de confesar, estaba delicioso.

El ilustrador Tomás Ondarra y una representación de los Bomberos de Bilbao asistieron también al acto; ya que en esta edición se les ha nombrado Txikitos de Honor por su aportación a esta tradición tan nuestra y por sus actos solidarios.

Y, como siempre en estas reuniones, muchas caras conocidas de la sociedad bilbaína o de la política se dejaron ver entre los cientos de bilbaínos que, hasta el Casco Viejo, se acercaron.

 

Desde el siglo XVI ya tenemos constancia de la existencia de una cofradía para honrar a la Virgen de Begoña.

Se realizaban pasacalles y romerías con la Virgen a hombres para solicitarle favores y para agradecerle las ayudas concedidas.

Después de la declaración de patrona de Bizkaia en 1903, la romería hasta la basílica se estipuló para el 11 de octubre y, cada año, la Cofradía de Nuestra Señora de Begoña nombra a un Romero de Honor.

Este año y, por primera vez, han sido dos mujeres las elegidas. Dos madres, dos amigas, dos políticas, dos mujeres con el mismo sentimiento por la Amatxu de Begoña: La Diputada Ibone Bengoetxea y la Concejala Beatriz Marcos.

 

A las siete de la tarde en el Teatro Arriaga los nervios y la emoción se hacían notar entre tantos amigos que quisieron acompañarlas en esta procesión.

Media hora más tarde partían por las calles del Casco Viejo acompañadas de fanfarrias, txistularis y dantzaris, además del Romero de Honor 2017, Jon de Miguel, el Presidente de la Cofradía, Javier Diago y el Hermano Mayor Honorario de la Cofradía, Isidro Elezgarai.

En la Plazuela de Santiago, en la calle La Cruz y en la plaza Unamuno la comitiva se detuvo unos minutos mientras los dantzaris nos deleitaban con sus bailes.

Por las escaleras de las Calzadas de Mallona y animados por la música pisaban con orgullo y con decisión cada escalón, sabiendo que les quedaba menos para reencontrarse con la Amatxu de Begoña.

En las cercanías de la Basílica la gente disfrutaba de este día tan grande para los bilbaínos y vizcaínos, en general. Varios puestos de comida no daban abasto sirviendo las deliciosas rosquillas o pasteles vascos, además de talo y txakolí.

En el interior del templo la misa de las ocho terminaba para dar paso a los miembros de la Cofradía quienes ocuparon los primeros bancos.

La primera en pronunciar su discurso fue Beatriz Marcos quien hizo varias referencias a la Virgen y a su familia. Ibone Bengoetxea relató emocionada sus recuerdos infantiles en este lugar cuando hizo su primera comunión.

Toda la ceremonia estuvo cargada de emotividad y amor por la Virgen.

Un año más el once de octubre fue una gran fiesta en Bilbao. Un año más la Amatxu reunió a todos sus hijos en su casa, en la Basílica de Begoña.

FOTOS Y VIDEOS: ANDONI RENTERIA.

 

 

VILLA MARÍA

Este palacete “escondido” en la calle Ibañez de Bilbao de la capital vizcaína es de los pocos que todavía nos recuerdan aquel pasado de grandes fortunas y grandes lujos.

Su nombre, Villa María,se lo puso el empresario naviero Ramón de la Sota, cuando se trasladó aquí con su esposa Catalina Aburto y Uribe en el año 1890.

Una año más tarde nació el quinto de los trece hijos de la pareja: Alejandro, quien llegó a ser presidente del Athletic Club y un reconocido editor.

Solo diez años permaneció la familia en este majestuoso edificio del ensanche bilbaino, ya que se les quedó pequeño para tantas personas y se trasladaron al Palacio de Ibaigane, actual sede del Athletic Club de Bilbao.

En el año 1900 el arquitecto Gregorio Ibarreche fue el encargado de rehabilitar esta residencia en un centro de oficinas.

Dieciocho años más tarde Manuel María Smith, el arquitecto que introdujo el estilo inglés en el País Vasco, derribó parte del palacio para volver a construirlo de manera más funcional.

Pero, no quedarían así las reformas. En el año 1993 José Luis Saez de la Calle, lo convirtió en lo que actualmente conocemos: la sede de la Capitanía Marítima, inaugurada el 21 de noviembre de 1995.

El edificio consta de un sótano, una planta baja y dos plantas superiores donde se distribuyen muchos despachos.

En el techo se  puede observar una gran vidriera de autor desconocido en la que predomina el color rojo y aporta mucha luz al lugar.

El aspecto, en general, es de sencilla elegancia y pulcritud, además de funcionalidad.

Pequeños detalles decorativos pueden escapar de la atención del visitante, ya que no es un edificio ostentoso.

La fachada de color rosa es, quizá, lo más llamativo del que fue un palacio residencia de una de las familias más importantes y poderosas de la sociedad bilbaina.

FOTOS: ANDONI RENTERIA