INVENTA BILBAO

INVENTA BILBAO es el título del libro que recoge los relatos ganadores y accésits del Certamen Internacional de Narrativa Bilbao Aste Nagusia 2019 en su séptima edición.

Hoy se ha presentado en el Hotel Abando de Bilbao con la presencia de los autores, los ilustradores y el jurado, además de Juan Mari Aburto, Alcalde de la villa, varios ediles y muchas personas vinculadas con la cultura, la empresa y la sociedad bilbaina.

A la entrada del Hotel nos recibía el gran txistulari Mikel Bilbao.

Iñigo María de la Fuente, Director del establecimiento hotelero nos ha dado la bienvenida un año más y ha felicitado a los ganadores. Además ha explicado que la portada creada por el ilustrador Asier Sanz es un homenaje al recientemente fallecido K-Toño Frade, artista polifacético bilbaino muy vinculado a estos premios.

También ha agradecido la presencia de las autoridades y de todos los asistentes, Iñaki Uriarte, miembro de la Asociación Literaria Plaza Nueva Idazleak.

La Compañía del Gargantúa ha entregado dos botellas gigantes de cava a las dos ganadoras del premio especial: Mari Carmen Azkona y Gotzone Butrón.

El resto de premios de este mismo certamen se entregarán el próximo 19 de agosto en este mismo lugar a las 12 del mediodía. Es un honor para mí comunicaros que el jurado ha declarado mi relato ganador del primer premio.

Al terminar el acto la fotografía con los premiados y el resto de personas que han formado parte de la edición de este libro.

El hotel nos ha obsequiado con unas bebidas mientras hemos aprovechado para charlar, fotografiarnos y firmar ejemplares.

Las fotos son de Andoni Renteria.

 

VISITA AL CINTURÓN DE HIERRO DE UGAO-MIRABALLES

A doce kilómetros de Bilbao se encuentra la villa de Ugao-Miraballes cuyos montes albergan restos de lo que fue el Cinturón de Hierro de Bilbao durante la Guerra Civil del pasado siglo.
En la VIII edición de la SEMANA HISTÓRICA DEL CINTURÓN DE HIERRO se había programado una visita teatralizada a través de una ruta circular que partía desde la plaza del Ayuntamiento del municipio.
A las once de la mañana del pasado domingo día 9 de junio, Iñaki García Uribe, montañero y etnógrafo miembro de la Sociedad Aranzadi y gran conocedor de la historia de las batallas que tuvieron lugar en esta zona, nos dio la bienvenida y nos explicó en qué consistiría la visita.


Comenzamos el camino hacia el monte un nutrido grupo de unas cuarenta personas. Subimos una cuesta muy empinada y, al llegar al primer fortín nos paramos y ahí, Iñaki, nos fue dando una serie de datos hasta que aparecieron unos gudaris con sus armas y, tras explicarles quiénes éramos, se ofrecieron a hacernos de guías por los diferentes escenarios que, actualmente, se pueden ver pero que hasta hace unos años se mantenían cubiertos por maleza o tierra y pocos sabían de su existencia.

Nos invitaron a introducirnos en las trincheras e imaginar lo que vivieron aquellos hombres hace más de ochenta años.


Continuamos el recorrido por un sendero que nos acerca a otro fortín. Uno de los soldados nos indicó que en aquella época no existían los árboles que vemos ahora delante de nosotros facilitando la visibilidad del enemigo.


En el tercer fortín nos esperaban varios integrantes de este grupo. Observamos que contaban con muchos objetos para hacerles la vida un poco menos dura, como un tocadiscos o un juego de ajedrez, además de un capellán que les ayudaba a poner su alma en orden.


En una esquina de la trinchera, uno de los actores interpretaba al encargado de entregar las pagas quincenales que recibían del Gobierno Vasco y que solía ser de unas diez pesetas al día. También era quien repartía los paquetes que llegaban de las familias con comida u objetos personales para los soldados.


Antitanques, morteros, sacos terreros, fusiles, proyectiles…elementos propios de las guerras que, afortunadamente, la mayoría de nosotros no había visto en la vida, nos dieron una idea de lo que se padeció tan cerca de nuestros hogares hace más de ocho décadas.

A través de una grabación escuchamos un parte de guerra que recibió el Comandante al mando.

Quedaba poco para finalizar la visita y comenzamos el camino de regreso al pueblo donde nos esperaba la escena más emotiva de todas: un hospital de campaña donde un médico y varias enfermeras de la Cruz Roja, atendían a varios niños y se les extendía unos certificados de buena salud para que pudieran embarcar con destino a Inglaterra y alejarlos, de esta manera, del horror pero, tristemente, también de sus familias.


La visita terminó dejando un sabor agridulce en todos los asistentes. Por un lado habíamos disfrutado de dos horas imbuidos en un teatro, por otro se nos había encogido el corazón imaginando lo dura que fue aquella contienda y los cientos de miles de personas que perdieron la vida en ella.
Ojalá lo más cerca que estemos de esto sea a través de unos actores.
Muchas gracias al Grupo de Recreación Frentes de Euzkadi, a Lubakikoak, al Museo Memorial del Cinturón de Hierro de Berango, al grupo Burdin Hesia Ugaon, al Ayuntamiento de Ugao-Miraballes y, por supuesto, a Iñaki García Uribe.
FOTOS: ANDONI RENTERIA.

ALUBIAS ROJAS A CONCURSO EN OTXARKOAGA

Una nueva edición del concurso gastronómico de alubias rojas, y ya van doce, se ha celebrado hoy día ocho de junio en Otxarkoaga.
Desde la Asociación de Comerciantes del barrio me propusieron participar como jurado y no me lo pensé. Siempre es un placer para mí colaborar en estas iniciativas y apoyar, así, a los barrios, sus comercios y sus gentes.


A las doce y media hemos comenzado los seis miembros del jurado, repartidos en dos grupos, a probar estas delicias con todos sus sacramentos. En esta tarea nos ha acompañado el grupo de Batuka Danbayan que iba animando la fiesta.


Los participantes nos recibían con una sonrisa y muy buen humor.
Durante más de dos horas hemos catado alubias de treinta y nueve cazuelas. Todas han merecido ser ganadoras de algún premio y nos ha resultado muy difícil elegir, pero esa es la labor de un jurado.

Gargantua se encontraba en el barrio y no hemos podido resistirnos a sacarnos una foto con él.


Finalmente y con todas las puntuaciones anotadas, Bea, Itxaso, Goyo, Pablo, Richard y yo, nos hemos reunido para compartir impresiones y sumar los puntos.

A las seis y media se han entregado los trofeos en forma de putxera y las dos txapelas a los ganadores absolutos en un ambiente de camaradería y alegría.

 

Los ganadores han sido los siguientes:
PRIMER PREMIO
-La Mutua
-Geltoki
SEGUNDO PREMIO
-Esteban
-Los Gondoleros de la cervecera
TERCER PREMIO
-Radio Patio del bar Video
-Etxegain

Beatriz Marcos ha sido la encargada de anunciar por megafonía uno a uno los afortunados, mientras yo hacía entrega de las pucheras en miniatura.

ZORIONAK TXAPELDUNAK!
Para terminar solo me queda agradecer a la Asociación por haber pensado en mí como miembro del jurado.
FOTOS: ANDONI RENTERIA.

MASUSTEGI, ZONA DE MORAS.

Todos los bilbainos sabemos que Bilbao es mucho más que el centro, el Casco Viejo o la ría.
Bilbao posee una riqueza, un encanto, una historia…que se “cuelga” por las laderas de sus montes.
Hace unos días visité uno de los barrios altos conocido como el de los gallegos pero que, en el callejero, se denomina Masustegi; nombre que procede de la gran cantidad de moras (masusta en euskera) que proliferaban antes de que las casas ocuparan este espacio.


Se trata de un conjunto de casas construidas con un desorden ordenado en los años 50 y 60 del siglo pasado por aquellos hombres y mujeres, en su mayoría procedentes de Galicia, que vinieron a trabajar a la cantera (hoy ya en desuso), propiedad del empresario Miguel de la Vía fallecido en 2010 y cuyos herederos vendieron los terrenos al Ayuntamiento.


En aquellos años existía una ley que prohibía derribar una casa si ya tenía cuatro paredes y un techo, ya que se consideraba vivienda. Es por eso que los hombres erigían aquellos pequeños hogares donde luego habitarían hasta tres familias, por la noche, entre varios vecinos.
Para llegar aquí se puede coger el autobús 58 desde Atxuri o ir a pie como hice yo.
Comencé el ascenso desde el campo de fútbol Iparralde en Basurto, detrás de la que fue hasta hace unos años la estación de FEVE.


A pocos metros, en el solar que hoy ocupan unos bloques de viviendas de reciente construcción, se hallaba la fábrica de Cervezas del Norte y, un poco más arriba, la empresa Central Lechera Vizcaína.
Según me contaron, en el barrio hubo varios comercios que abastecían a todos los vecinos, incluso hubo uno especializado en productos gallegos. Hoy en día apenas quedan cuatro bares donde puedes encontrar a algunos de los vecinos que tanto lucharon para conseguir un barrio digno de ser habitado y que tantas penurias sufrieron sin agua y sin luz en sus domicilios, jugando a las cartas o tomando un vino.

Un establecimiento curioso que ya no existe fue el de alquiler de burros que facilitaba, por unas pocas pesetas, la subida a todos los que bajaban a realizar alguna gestión o a comprar.
Las calles son, en su mayoría, estrechas y con abundantes escaleras, pero las casas se mantienen en buen estado. Muchas de ellas, han sido reformadas con mucho gusto y resultan muy acogedoras, al menos desde fuera. También hay una en unas condiciones deplorables a la que han colocado, en una de sus ventanas, la silueta de un hombre con un cartel que indica que no está abandonada y que tiene dueño. Es una de las curiosidades de este singular barrio como las gallinas o las cabras que puedes encontrar en sus respectivos cercados.


Seguí avanzando y, con agrado, comprobé que el esfuerzo de subir hasta aquí merecía mucho la pena, ya que las vistas son magníficas.

Muy pocos coches se atreven a subir por estas empinadas cuestas pero, sí que vi alguno aparcado al lado de las casas.
Era la hora de volver del colegio y me encantó observar a los más pequeños cómo suben ágilmente con sus mochilas en la espalda y con un balón en la mano. Unos minutos después escuché mucha agua y me di cuenta de que procedía de una fuente con un caño muy grande por lo que el chorro salía con mucha fuerza.


De repente entre las casas apareció una placita con unos bancos y unos aparatos de gimnasia donde me detuve a tomar aire.

Existen unas fuentes que fueron también realizadas por los vecinos y que su forma recuerda a una marquesina de autobús.


Faltaban ya pocos metros para alcanzar la cima que, en este caso, era el centro social donde en ese momento celebraban el cumpleaños de uno de los vecinos más txikis y por eso lo habían decorado con globos. En la campa, muchos columpios, bancos y mesas le daban al conjunto un aspecto fantástico para disfrutar de un día primaveral.


Un edificio de dimensiones modestas y pintado de color azul es la iglesia de San Gabriel que celebra su festividad el 29 de septiembre; día en el que reparten muchos kilos de mejillones en una fiesta a la que me invitaron y, sin duda, intentaré acudir.


También aquí hay un mirador donde me dediqué a grabar un video para mis Redes Sociales y mostrar lo bonito que se ve nuestra villa desde este rincón alto. A lo lejos, el barrio Mintegitxueta o Monte Caramelo con menos casas pero muy bonito también. Esa será mi siguiente excursión.


Pensé en coger el autobús que pasaba en ese momento para volver a Basurto pero decidí que bajaría por donde había subido y admirar detenidamente este sorprendente barrio en el que te olvidas que forma parte de Bilbao y solo piensas en la tranquilidad que se respira, como así me confirmó un vecino de toda la vida.


Sin duda, os aconsejo una visita. Os sorprenderá.

FOTOS: ANDONI RENTERIA