IMPRESIONADA CON LOS IMPRESIONISTAS

Ayer, nueve de julio, se inauguró en el Palacio Euskalduna de Bilbao una exposición inmersiva y multisensorial que, seguro, causará mucha impresión a todo aquel que acuda a verla. Su título IMPRESIONISTAS nos da la pista de la temática.

Monet, Renoir, Degas, Manet, Morisot, Pisarro, Van Gogh, Cezanne, Gauguin y Lautrec son los protagonistas absolutos de esta experiencia artística que utiliza la tecnología de última generación.

El recorrido se puede hacer libremente, ya que está todo muy bien explicado a través de carteles informativos y una voz en off.

Más de mil obras de estos diez artistas impresionistas y, entre ellos, una mujer: Berthe Marie Pauline Morisot.

No podía faltar en esta muestra el cuadro que dio origen a este movimiento artístico. «Impression, soleil levant» pintado por Monet en 1874 y que fue despreciado por los amantes del arte de la época.

Hay varios artilugios para interactuar y aprender del color, de las pinceladas o de la perspectiva.

Además, varios cuadros que todos reconocemos con facilidad, sirven al visitante para participar activamente. Puedes ser una bailarina de Dégas, charlar con Van Gogh o sentarte en el césped como si asistieras a un picnic.

Tras unas cortinas negras, el visitante pasa a una estancia donde disfrutará durante cuarenta minutos de una proyección de gran formato. La música envolvente está muy bien sincronizada con el movimiento de los cuadros, a la vez que una voz narrativa explica someramente datos de cada autor.

En estos cuatrocientos metros cuadrados puedes sentir el arte jugando con las imágenes o verlas sentada percibiendo cada detalle.

Al finalizar han acondicionado una zona para que los más pequeños de la casa den rienda suelta a su imaginación y se sientan artistas utilizando plastilina o piezas de colores.

Hasta el próximo 8 de septiembre los IMPRESIONISTAS se quedarán en el Palacio Euskalduna. Si os gusta el arte, la tecnología, la música y, además, queréis pasar una hora y media entretenidos, no lo dudéis, debéis visitar esta exposición que pretende ser una opción diferente al ocio convencional.

MUSEOS DE BIZKAIA EN PILDORITAS

MUSEOS DE BIZKAIA EN PILDORITAS es el título del libro escrito por mí, con fotografías de mi compañero y amigo Andoni Renteria, editado por Diputación Foral de Bizkaia, que se presentó ayer en el claustro de Euskal Museoa en Bilbao.

Eran las cinco y media de ayer, dieciocho de mayo de 2022 y la puerta del museo se abrió para recibir a muchos amigos y amigas que quisieron acompañarme en una tarde muy especial y emotiva. Minutos antes, el periodista y presentador Joseba Solozabal me hizo una entrevista para emitirla en su programa LA KAPITAL de Telebilbao.

Euskal Museoa se encuentra, en estos momentos, en pleno proceso de reforma cerrado al público. Sin embargo y, de manera excepcional, cedieron su espacio más representativo para acoger la puesta de largo de un libro que trata sobre treinta y cinco museos del territorio. La fecha elegida para el evento no fue casualidad, por supuesto. En el día de ayer se celebraba en todo el mundo el Día Internacional de los Museos, una jornada para acercar la cultura a la población.

Alrededor de su famoso Mikeldi, resguardado bajo una cubierta protectora, se sentaron decenas de personas interesadas por la cultura, en general y por los museos, en particular.

A las seis de la tarde, la Diputada Foral de Euskera, Cultura y Deportes, Lorea Bilbao tomó la palabra para saludar a todos los asistentes y explicar cómo surgió este proyecto hace varios meses y cómo le expuse la idea de escribir un libro para difundir la cultura de nuestro territorio histórico a través de los museos. Tanto ella como su equipo me apoyaron con el único y maravilloso objetivo de sacar adelante un libro que recogiera el orgullo que sentimos por la historia, el arte y el patrimonio de Bizkaia.

Lorea me interrogó sobre mi afición por los museos y por los motivos que me habían llevado a querer escribir sobre ellos.

También destacó la importancia de conocer los museos, visitarlos, sentirlos y difundir sus variadas actividades culturales. Hablamos de cómo los museos son lugares de culto donde divertirte a la vez que aprendes; de su evolución a lo largo de los años; de la variedad temática; y de la importancia de transmitir esas inquietudes a los más pequeños de la casa, con el fin de que, en su adultez, sepan amar el arte y la cultura.

Poco a poco la conversación nos fue llevando a resaltar y describir algunas de las características de los museos plasmados en el libro. Asimismo, fueron varios los presentes en el acto que hicieron su aportación con sus comentarios o reflexiones.

En el ambiente flotaba muy buena energía, mucha camaradería y la firme intención de visitar, tanto los museos como el entorno donde están ubicados. Muchas de las personas que allí se congregaron reconocieron estar sorprendidos con algunos de ellos, pues ni siquiera conocían su existencia.

En un momento dado Andoni Renteria, micrófono en mano, nos fue detallando cómo tomó las fotografías que, tan bien, ilustran el libro.

Y, como no podía ser de otra manera, comenzaron las firmas y dedicatorias de los libros, además de los abrazos, las sonrisas, las felicitaciones y todas las muestras de cariño que me regalaron ayer los que se acercaron hasta aquí. Pero, antes, Andoni nos tomó una fotografía con algunos de los representantes de los museos que me habían facilitado toda la información necesaria para escribir el libro.

Ana Otadui, Presidenta de las Juntas Generales de Bizkaia siempre amable, también posó con un ejemplar del libro.

El histórico rojiblanco, Andoni Goikoetxea, tampoco quiso perdérselo.

Hubo alguna joven lectora que me prometió que visitará los museos después de leer mi libro.

Amigos artistas, con talento, con sueños, con proyectos…no faltaron a esta cita con la cultura.

Nuevos amigos que, incluso, llegaron de muy lejos para arroparme en una tarde tan especial.

Amigos de siempre que me acompañan en mis aventuras y que nunca me dejan sola.

 

Los afectos, las caricias, los besos…siempre son bienvenidos.

Algunos vinieron acompañados de la familia.

Representantes de los comerciantes de Bilbao siempre apoyando nuevas iniciativas.

Hago balance de la tarde de ayer y solo puedo decir GRACIAS, GRACIAS Y GRACIAS. Jamás podré olvidar mis nervios antes de comenzar y mis buenísimas sensaciones al terminar. Fueron muchas y muy bonitas las emociones que viví durante las dos horas que duró la presentación. Sé que muchos no pudisteis asistir, pero sentí vuestro apoyo desde la distancia.

Para terminar quiero agradecer a Diputación Foral de Bizkaia por confiar en mí, a Andoni Renteria por sus magníficas fotos, a los representantes de los museos por su colaboración, a mi familia y amigos por todo su apoyo y, por supuesto, a la directora de Euskal Museoa, Sorkunde Aiarza y a su equipo por permitirme cumplir un sueño dentro de su museo.

Ahora solo queda que leáis el libro y os animéis a conocer los museos de Bizkaia.

ESKERRIK ASKO!

¡MUCHAS GRACIAS!

 

Las fotos de esta crónica también las realizó Andoni Renteria.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

LA GALLETERA DE BILBAO

Aquellas delicias que, siendo niños degustábamos en días de fiesta o de visitas, tienen su origen en 1907 cuando la familia ARTIACH abrió la panadería El Bosque en la calle García Salazar, de donde se trasladó a la calle Cantarranas ampliando, así, el negocio. En 1920, la panadería y el obrador fueron devastados por un incendio por lo que la familia tuvo que buscar un nuevo emplazamiento. La Ribera de Deusto fue el lugar elegido y, José Artiach Gárate, como ingeniero, fue el encargado de realizar el proyecto de construcción de la que sería la primera empresa en España concebida como fábrica de galletas, con modernos equipamientos, con hornos industriales e, incluso, con una máquina peladora de almendras.
En 1924, los 88 trabajadores, de los cuales 63 eran mujeres, producían dieciocho toneladas de galletas al día con un sistema de turnos muy exigente: jornadas de once horas diarias, siete días a la semana. La precariedad laboral era más que evidente, lo que las llevó a declararse en huelga. Tras varios días de negociaciones, las empleadas regresaron a la fábrica habiendo conseguido mejores condiciones para todos.

Aquellas mujeres no solo elaboraban galletas, sino que también se implicaban en asuntos benéficos, luchaban por unos derechos profesionales más dignos, organizaban asambleas y se sumaban a diferentes reivindicaciones políticas y sociales. Uno de sus méritos fue lograr que la empresa les pagara las clases de euskera, algo impensable entonces. Los años setenta fueron los de mayor esplendor para la galletera que ya contaba con 800 trabajadores en plantilla. La fábrica disponía de todos los avances de aquellos tiempos: laboratorios, dispensario médico, archivos, oficinas e, incluso, una granja con 10 000 gallinas que les proporcionaban los huevos necesarios para la producción de sus galletas y bizcochos. En 1941 fue la primera empresa de España en recibir el título de “Empresa Ejemplar”.

Hasta setenta tipos de galletas distintas han salido de esta fábrica, como las de barquillo rellenas de chocolate o mermelada. Pero, la estrella sin duda, fueron las galletas CHIQUILÍN, uno de los productos bilbaínos más conocidos en el sector alimentario.
En 1983, a causa de las terribles inundaciones que padeció Bilbao, la familia Artiach abandonó el negocio y se lo vendió a la empresa Nabisco. Desde el año 2015 la actividad se desarrolla en la población de Orozko con la gerencia de Adam Foods.
En la actualidad, el conocido edificio de la galletera en Bilbao es utilizado para actividades culturales y sociales.

FOTOS ANTIGUAS DE INTERNET

ÚLTIMA FOTO EN SU ESTADO ACTUAL, REALIZADA POR ANDONI RENTERIA