LOS PECHOS DE LA MERCED

En el puente de La Merced existe una leyenda alrededor de unas figuras al pie de las farolas, son seres alados.
Se cuenta que estos seres alados, de los cuales no se sabe si son aves o mamíferos o si son machos o hembras, habitaban en las zonas boscosas del actual barrio de San Francisco.
Siempre iban en pareja, por eso se los representa así en cada farola.
Solían acercarse a las personas que veían solas o desamparadas y les rozaban con su pecho o cualquier otra parte de su cuerpo, de esta manera transformaban el estado de ánimo de esas personas y les hacían sentir bien, queridas y afortunadas.
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Esta historia data del siglo XV y ha sido recuperada gracias a unos apuntes del ingeniero Ernesto de Hoffemeyer, creador del primer puente de la Merced en el año 1883 que duró hasta que fue destruido en 1936. Esos apuntes han sido encontrados entre los documentos del ingeniero Manuel Gil de Santibáñez que reconstruyó el puente en el año 1937 y quiso rendir homenaje al Sr. Hoffemeyer colocando en cada una de las ocho farolas, dos seres alados, ya que en el primer puente no se pudo realizar porque los monjes del cercano convento de San Francisco y algunos miembros del Ayuntamiento, se opusieron.
Todo esto que os cuento ha sido descubierto por los investigadores de Bilbaohistoriko, mientras trabajaban en un proyecto sobre los puentes de Bilbao.
Muchas son las ciudades que tienen algún símbolo que tocar para atraer la fortuna. Recuerdo por ejemplo el Porcellino de Florencia, un jabalí de bronce, al que todos los turistas tocan el morro porque da buena suerte. Será una leyenda o no, pero yo estuve allí y lo toqué.
Sería maravilloso que en nuestra ciudad algo así sucediera y que, a partir de ahora, cada vez que pasemos por este puente acariciemos LOS PECHOS DE LA MERCED.

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En un periódico del 28 de diciembre de 2012 explican que esta leyenda es una inocentada creada para convertir estos seres alados en un imán para atraer turistas.

Sea como sea, ahí lo dejo. A mi me gusta la historia.

8 pensamientos en “LOS PECHOS DE LA MERCED

  1. Yo también toque el morro del jabalí en Florencia , todo lo que pueda traer suerte es bueno , sea o no verdad.
    Esta historia que hoy nos cuentas es interesante con la cuestión que yo jamás me había fijado y aunque así hubiera sido para rato piensas que esas figuras en las farolas pueden tener tal historia.
    Otra cosa más que nos enseñas , la próxima vez que pase me fijaré y las tocaré, faltaba más.

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  2. Bueno y en Verona, en la casa de Giuletta, en cuyo patio hay una estatua de la amada de Romeo, la costumbre dice que hay que rozar un pecho de la misma y dejar una nota a tu amada.
    Me parece una buena iniciativa que desde Makilaren Kofradia apoyaremos.
    (dejo aquí un enlace)
    http://www.google.es/url?q=http://www.minube.com/fotos/rincon/56946/158361&sa=U&ei=t8zTVNvtKcLzULfZg6gH&ved=0CCgQ9QEwCQ&sig2=CpAyFpqSXsmR5-gOS1RoYA&usg=AFQjCNHvrrV8MmS1cjPvW5tJCq1Rf9rYmw

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