El monte Serantes, que pertenece a los municipios de Abanto-Zierbena y a Zierbena, además de a Santurtzi, ha sido siempre, desde sus 452 metros de altitud, un punto estratégico para controlar las dos márgenes de la ría y los montes de alrededor. En la cima se hallan tres edificaciones repartidas a diferentes alturas: el torreón, el fuerte y el polvorín de El Mazo construidos como defensa durante las guerras acaecidas en el siglo XIX.
En el plan de construcción de 1897 al torreón se le denominó “Torre avanzada del Serantes” y fue erigido en piedra de sillería irregular a dos alturas, más una azotea con garitas de vigilancia sobre planta cuadrada. En el año 2020, a instancias del Ayuntamiento de Santurtzi se le sometió a una rehabilitación según el proyecto de un equipo de especialistas asesorados por el Servicio de Patrimonio Histórico del Departamento de Cultura de la Diputación Foral de Bizkaia.
El Polvorín se construyó como almacén de armas y munición en 1880 y, hasta 1932, permaneció en activo. El fuerte, diseñado por ingenieros militares con una planta en forma pentagonal, data de 1882. Se encuentra circundado por un foso defensivo y tiene una superficie de más de ocho mil metros cuadrados. Permaneció habitado hasta el año 1926 y, en la actualidad, quedan restos de varios pabellones: unos se usaban como albergue de la tropa y del gobernador; y los otros servían para guardar la munición, así como para cocinar y almacenar los víveres.

Estos vestigios son testigos de la historia y de la arquitectura militar, además de un aliciente más para ascender a la cumbre. Gracias a su fácil acceso, es un lugar muy visitado en cualquier día del año. Pero si hay una fecha en la que miles de personas recorren el camino hasta la cima es, sin duda, la romería de Cornites, que se celebra cada lunes de Pascua. El nombre proviene de un bollo de pan que contiene un huevo, un chorizo o ambas cosas. Aunque no se sabe a ciencia cierta el origen de esta fiesta, los santurtziarras la califican como “de toda la vida” y, durante todo el día, se divierten con las actividades que se organizan en su mítico monte.
FOTO: ANDONI RENTERIA

