UN PASEO EN ROLLS ROYCE

El pasado 24 de enero fui invitada, junto con noventa blogueros más, a visitar uno de los parajes más bellos de Bizkaia
En la comarca de Las Encartaciones, concretamente en el pueblo de Galdames, existe un paraíso que incluye una casa torre, unos jardines maravillosos con olivos, unas vistas a los montes y valles que lo rodean y una fantástica colección de coches antiguos. Un paraíso en el que tuve el placer y el honor de disfrutar cuatro horas.
La manera de acceder a este maravilloso enclave es en coche, a través de pistas forestales, ya que no hay parada de transporte público.

20150124_093436 20150124_093454
Desde Bilbao debéis tomar dirección a Balmaseda, saliros en Güeñes y, de allí a Galdames, enseguida veréis las señales indicando el camino a seguir hacia la Torre.

20150124_093534
El acto estuvo organizado por Mikel Agirregabiria, presidente de Getxoblog, y Venan Llona.
Nos indicaron que la visita comenzaría a las diez de la mañana y cuando faltaban diez minutos llegué con mi querido amigo y fotógrafo, Andoni Rentería.
El coche lo estacionamos fuera del recinto, en un lugar habilitado para ello.
La temperatura era de cero grados. El paisaje, con la helada de la noche, nos mostraba un manto blanco en los jardines que, mezclado con la niebla y algún rayo de sol, formaba un espectáculo que nuestros ojos agradecieron y nuestras cámaras inmortalizaron.

20150124_093905

P1050639
Este paraíso encartado es el lugar por el que el empresario Miguel de la Vía apostó para realizar su sueño.
Él fue el artífice de esta colección de Rolls Royce considerada única en Europa, ya que cuenta con todos los modelos de esta firma inglesa fabricados entre 1910 y 1998.
Su buen hacer, su creatividad y su carismática personalidad quedan patentes entre estas paredes.
Todos los que lo conocieron coinciden en que era un artista, buena persona, inteligente y con mucho sentido del humor pero, sobre todo, tenía muy claras las ideas de cómo regentar su museo.
Él mismo diseñó la restauración de la torre medieval y la convirtió en lo que vemos ahora.
No han escatimado en detalles; la elegancia, el lujo y el buen gusto son marcas de la casa.

20150124_114947 P1050804
A las diez en punto aparecieron dos trabajadores del Museo Torre Loizaga, nos saludaron muy amables y nos abrieron la puerta del primer pabellón donde pudimos observar y fotografiar lujosos automóviles de principios del siglo XX.

20150124_101455
Allí se encontraba una preciosa carroza blanca utilizada para las bodas.

P1050686
Seguimos el recorrido por otros pabellones.
Diferentes carteles explicativos nos indicaban los nombres de los coches.
De repente, apareció el mismo modelo que el usado por el asesinado presidente Kennedy en su último viaje con vida.

20150124_102822
Además de los setenta y cinco modelos de Rolls Royce, pudimos ver otras marcas como este Ferrari Testarrosa del que se encaprichó Andoni.

20150124_104710

Continuamos la visita admirando y asombrándonos con cada modelo.

P1050793 P1050697 20150124_110950

20150124_111100 20150124_112753
En el exterior nos esperaban tres modelos cada cual más espectacular: Un Hispano Suiza, el nuevo BMW híbrido y el impresionante deportivo Lamborghini en el que no me resistí a entrar.

20150124_110216

P1050777

P1050667
Después de varias fotos accedimos a la fortaleza y, allí, un historiador de la zona nos reunió para contarnos cómo había sido la transformación de la torre guiándonos por el interior para mostrarnos las diferentes estancias, cada una con sus peculiaridades.

10953186_1055231917835924_5863600923662711918_n 10952347_1055232177835898_7169783497483854893_n
En el piso más bajo, donde siglos atrás hubo un establo, ahora una gran chimenea preside la habitación.

P1050933
En el siguiente piso, los dueños de la torre hacían la vida; la cocina y la sala de estar con una pequeña ventana que no permitía entrar el frío en invierno.
Pero la sorpresa estaba por llegar; en el tercer piso un gran dormitorio elegantemente decorado nos hizo a todos imaginar cómo sería habitar en un lugar tan especial.

P1050897
Faltaba de visitar la azotea de la torre, a la que accedimos por una estrecha escalera.
A pesar del frío pudimos disfrutar de unas vistas inmejorables rodeados de montes, caseríos y varios burros que pastaban tranquilamente sin reparar en nosotros.

P1050913 20150124_123305

20150124_123338 20150124_123355
Volvimos a bajar los tres pisos para acceder al jardín con piscina y, de allí, nos dirigimos a otro salón donde María de la Vía, sobrina del fundador nos mostró diferentes cuadros que había pintado su tío.

P1050950

P1050853

P1050961

P1050965
Faltaba el broche final.
María, una mujer encantadora y con gran sentido del humor, nos indicó que nos habían preparado un aperitivo en otro de los salones.
Para llegar había que pasar por más salas y por un txoko preparado para cualquier celebración.

P1050939 P1050985 P1050954
Una gran mesa con productos de la zona nos estaba aguardando.
María nos comentó que tanto el queso, como los embutidos o el pan procedían de los pueblos aledaños.

20150124_131358P1050992
Nos sirvieron varias bebidas pero, sin duda, el éxito llegó con el txakoli Torre Loizaga cosecha de 2014, fruto de los viñedos de este valle.
El trato por parte de los organizadores y anfitriones fue excelente. Entre los blogueros mucha camaradería y muchas risas.
Hubo varias personas que se acercaron a saludarme con las que estuve intercambiando ideas sobre nuestros blogs.

P1050995P1050694 P1060006
Realmente fue una suerte que me invitaran a este evento.
Aquí podéis ver unas fotos de todo el grupo rodeados de historia y lujo.

10917063_1055235317835584_9135383180758632614_n10455571_1055235484502234_6695964915795380737_n
Doy las gracias a Mikel Aguirregabiria, a María de la Vía, al personal de mantenimiento de la Torre, a todos los blogueros y a mi acompañante y fotógrafo Andoni Renteria.
Desde aquí, os recomiendo una visita al lugar; saldréis encantados, os transportaréis a otra época y, aunque no sintáis especial predilección por los automóviles, os llevaréis a casa una experiencia inolvidable.

Os dejo el enlace para mayor información de precios y horarios.

Inicio

MUSEO DE LAS ENCARTACIONES

Todos sabéis que me apasionan los museos, sus salas, sus exposiciones, su ir y venir de gente…
Hoy os hablaré de uno que no es muy habitual en los circuitos turísticos pero que merece mucho la visita.
El pasado 3 de diciembre, acompañada por Andoni y su cámara fotográfica, me dirigí al Museo de las Encartaciones situado en el barrio de Abellaneda en el municipio de Sopuerta.

P1030724
Amaneció un día frío, con sirimiri y bastante niebla, pero nada de eso podía empañar la belleza del lugar.
El paisaje merece la pena por sí solo, con la torre el conjunto es asombroso.
Estacionamos el coche en el aparcamiento y, al cruzar la puerta, notamos un agradable calorcito.
En el hall del museo, una gran maqueta de la comarca nos recibe.

P1030718 P1030719
Nos acercamos al mostrador donde una chica nos comentó que la entrada es gratuita todos los días, pero que si no nos importaba nos haría unas preguntas para saber de dónde éramos y si habíamos oído hablar de este museo. Preguntas a las que, por supuesto, accedimos a contestar.
El Museo de las Encartaciones fue en origen la Casa de Juntas Avellaneda, sede del gobierno político encartado durante varios siglos.
En esta Casa de Juntas se daban cita los representantes de los valles y concejos de la comarca para tratar los diferentes asuntos de aquella época. Construida en el siglo XIV ha sufrido muchas reformas. Hubo un museo anterior al actual creado en 1968 pero, no sería hasta 1994 que se fundaría el Museo de las Encartaciones.
Este edificio está considerado el más emblemático de las Encartaciones y ofrece al visitante la posibilidad de adentrarse en la historia, disfrutar y aprender de la vida pasada de la zona.
Un museo que impulsa el estudio, difusión y recuperación del patrimonio histórico, artístico y etnográfico de esta comarca.
Se compone de diez salas en las que se explica la historia de esta comarca desde la prehistoria hasta el siglo XIX con diferentes soportes como maquetas, objetos cotidianos, herramientas de trabajos, audiovisuales, cuadros o esculturas, además de los paneles informativos correspondientes.

P1030714
En este museo se realizan, también, actividades como conferencias, cuentacuentos, visitas de centros educativos, talleres y cualquier cosa que ayude a difundir la memoria histórica de las Encartaciones.
La primera sala está dedicada a la prehistoria, con objetos que utilizaban como herramientas para su vida diaria. Avanzando en la historia vemos estelas funerarias.

P1030680 P1030682 P1030683
Llegamos a otra sala donde un grupo de estudiantes estaban realizando un taller que consistía en montar como si fuese un puzzle, el arco de la portada de la iglesia de San Miguel de Linares en Arcentales.
En la foto me veis a mí con una reproducción expuesta allí.

P1030686
Por una escalera de caracol vas accediendo a los siguientes pisos y a sus correspondientes salas.

P1030701
En una de ellas se muestran armaduras, blasones, armas y maquetas de diversas casas-torre.

P1030691
Pasamos a otra sala y vemos un cuadro realizado en cristal donde se observa una escena de una de las juntas de Abellaneda.

P1030700
Maniquíes con ropas de época nos dan una idea del lujo con el que vestían aquellos nobles.

P1030698
Un piso más arriba, varios objetos y máquinas utilizadas para la labranza nos dan la bienvenida.
Esta es una zona donde se cultiva la uva para realizar un exquisito txakolí y no faltan las prensas antiguas.

P1030703
En otra sala disfrutamos con maquetas de barcos donde observamos pequeños detalles como el velamen, los cañones, los timones…

P1030708
En esta imagen me podéis ver con una reproducción en piedra de Francisco de Garay, el primer gran explorador vasco en América. Con 18 años se embarcó en el segundo viaje que Colón realizó al nuevo continente.

P1030710
Una vez que visitamos todas las salas, nos bajamos a la zona de actividades donde el grupo de chavales que habíamos visto minutos antes, se encontraba en plena realización de un taller de escritura antigua. Otro de los locales habilitado para estos fines disponía de unos paneles pintados imitando a las paredes de una cueva.

P1030716
De nuevo en el exterior del edificio, paseamos por el jardín y subimos las escaleras hacia la parte superior de la torre donde se puede contemplar un bucólico paisaje con niebla incluida.

10836206_307576109432739_604184893_n

P1030733 10818952_307575982766085_1036481905_n
Frente a la torre fotografiamos un gran viñedo de uva para txakoli.

P1030743
Antes de montar en el coche, algo que no solemos oír en Bilbao llamó mi atención, me acerqué y, en una campa, unas simpáticas ovejas parecían contentas de vernos.

P1030740
Yo intenté que se arrimaran a la verja, aunque fue en vano, claro, pero fue un momento muy divertido que unido al vivido dentro del museo hizo que la mañana de frio y sirimiri se convirtiera en soleada y cálida.
Gracias Andoni por tus fotos y tu compañía.

BERMEO, VIDA EN EL MAR

Si hablamos de Bermeo, todo el mundo lo conoce, incluso los que nunca han puesto un pie en esta villa marinera.
Todos habéis oído hablar de ella, habéis escuchado sus historias de pescadores, de barcos, de galernas, del carácter bermeano…
Hoy os contaré algo más sobre este precioso pueblo enclavado a los pies del monte Sollube, frente al mar Cantábrico.
Mi visita comienza en el alto de Sollube donde las magníficas vistas a Bermeo y la isla de Izaro me hacen olvidar el frio de primera hora de la mañana.

P1030822 P1030819
Unos minutos para tomar unas fotografías y, de nuevo al calor del coche, me dirijo hacia el pueblo. Mi destino: el puerto.
Llego allí atravesando calles y comprobando cómo se va expandiendo el pueblo, como si quisiera subir por la ladera del monte.
Con 17000 habitantes, Bermeo, es la localidad más poblada de la comarca de Urdaibai.
Paso al lado del casino obra de Severino de Achúcarro, ubicado en el parque Lamera, reconstruido después de las inundaciones de 1983.
Es temprano y no encuentro ningún problema de aparcamiento en este puerto, el más importante en pesca de bajura de Euskadi.

P1030837

P1030842
Me acerco a la OLA de Néstor Basterrechea. Realizada en acero corten en el año 2006. Con una altura de 8 metros, se trata de una auténtica ola gigante.
Me subo a ella con intención de surfearla mientras Andoni inmortaliza todas las payasadas que hago.

P1030832 P1030827
Son muchos los rincones que esta villa marinera ofrece al visitante, para tomar imágenes que quedarán siempre para el recuerdo.
Continúo el paseo y diviso una preciosa torre.

P1030845
Declarada Monumento Nacional, la Torre de Ercilla asoma encima del puerto viejo y, desde 1948, su interior alberga el ArrantzaleenMuseoa, Museo del Pescador.
Esta singular edificación, perteneció a una familia ilustre de comerciantes: los Ercilla, y es la única torre bermeana que permanece en su casco histórico, habiendo sido rehabilitada para disfrute de todos.
Se construyó a finales del siglo XV como residencia de la familia. Durante siglos las reformas han sido constantes; la última finalizó hace unos meses.
Es uno de los pocos museos del mundo dedicado exclusivamente a esta profesión, tan dura como apasionante.

Por supuesto, no dudo en entrar a ver la exposición.

P1030890

La persona que me atiende en la puerta, me explica cómo realizar el recorrido, comenzando por un audiovisual en una pequeña sala, en la que se cuentan diferentes aspectos de la vida en la villa.
Prosigo la visita observando aparejos de pesca, de navegación y una gran trainera colgada del techo.

P1030884

P1030882

P1030880

P1030878

En la segunda planta un esqueleto de ballena nos recibe en mitad de la sala. Varias pantallas explicativas para entender y conocer el arte de cazar estos grandes mamíferos.
En total son cinco plantas en las que podemos observar y aprender mucho sobre una profesión, que ha sido y es, el modo de ganarse la vida de muchos hombres y mujeres del pueblo.
Al salir de allí me dirijo a la plaza del Ayuntamiento, atravesando calles, observando edificios y hornacinas con santos, en algunas fachadas.

P1030859

La casa consistorial fue construida en el año 1732. Considerada monumento histórico artístico posee, en su pared principal, dos curiosos relojes de sol.

P1030869

En el medio de la plaza el kiosko de música, al que me subo para divisar desde allí, el conjunto que forma el ayuntamiento y la iglesia Santa María de la Asunción que data del siglo XIX, lo que la convierte en la más nueva de Bermeo.

P1030862

Atravieso su puerta para adentrarme en un templo vacío en ese momento, donde se respira paz y silencio, ideal para tomar fotografías y contemplar el magnífico retablo.

P1030865

P1030867

Minutos después, ya en la calle, escucho a los bermeanos hablar en su dialecto derivado del euskera vizcaíno, tan diferente al que nos enseñan en las aulas de la capital. Mi oído no está acostumbrado y me cuesta entenderles.
Son amables y siempre están dispuestos a ayudarte con una dirección o, incluso, aconsejarte qué ver o qué comer.
Siempre tan orgullosos de su pueblo.
Deambulando por sus callejuelas, unas simpáticas neskak, aparecen con sus cestas de pescado. Vayas por donde vayas, las esculturas en Bermeo, te encuentran y te hacen parar para disfrutarlas con detenimiento.

P1030872

P1030871

Se hace tarde y el apetito asoma. Decido volver sobre mis pasos, no sin antes visitar la obra MONUMENTO AL PESCADOR. Se trata de un conjunto escultórico de gran sensibilidad y crudeza al mismo tiempo. Representa a una mujer mayor sentada, un hombre señalando hacia el mar, una niña y, unos metros más atrás, como si no quisiera contemplar el horror, se encuentra otra mujer con un bebé en brazos. Todos miran a aquella galerna de 1912 en la que 143 vecinos de la localidad no regresaron jamás a tierra.

P1030874

P1030873

Es una escultura muy expresiva y se te parte el alma imaginando aquel horror.
De nuevo en el coche, camino de Bilbao, después de una magnífica mañana en esta villa marinera por excelencia, charlando con sus gentes, escuchando el mar, oliendo el salitre y aprendiendo de su historia.

Una vez más, gracias Andoni Renteria por tus fotos y tu compañía.