LOS CLAVADISTAS, UNA VEZ MÁS, SE TIRAN EN BILBAO

Ayer, 14 de septiembre de 2019, será una fecha para recordar sobre todo para los amantes de este deporte; ya que uno de sus principales competidores se retiró en Bilbao ante los ojos de más de veinticinco mil personas.

Orlando Duque es una leyenda en el mundo de los clavadistas pero, ha decidido abandonar la competición. Ayer se le homenajeó con aplausos, vítores y hasta unas caretas que la organización había regalado a los espectadores con la imagen del colombiano. Él se mostraba emocionado al saltar por última vez y agradeció el apoyo a sus compañeros y al público, mientras algunos familiares y amigos formaban su nombre con grandes carteles.

Esta es la última parada de las series mundiales de «Red Bull Cliff Diving» que, desde 2014, hemos disfrutado en la villa.

La expectación era máxima desde las cuatro de la tarde. La ría llena de color con las decenas de embarcaciones que querían ver en primera fila a estos jóvenes saltadores. Una persona de la organización sobrevolando el museo Guggenheim y la ría en paramotor hizo que todos levantáramos la vista al cielo.

Este año ha sido la primera vez que se han instadado dos plataformas: Una, a 27 metros de altura para los hombres y otra a 21 metros para las mujeres. También ha sido la primera vez que han bailado el aurresku de honor un hombre y una mujer.

Con cada salto, los miles de bilbainos y visitantes guardábamos silencio y manteníamos la respiración, hasta que los veíamos entrar en el agua y rompíamos en aplausos.

La madrileña Celia Fernández, se asomó a la plataforma con una txapela puesta para regocijo de todos.

Participantes de dieciocho países saltaron durante más de tres horas desde este emblemático puente bilbaino llamado La Salve porque, se cuenta, que era en este punto donde, al entrar a puerto los marineros de hace más de un siglo y divisar la basílica de Begoña, rezaban una salve en agradecimiento a la «amatxu» de Begoña por haber llegado bien a casa.

Pasaban las siete de la tarde cuando el Alcalde, Juan Mari Aburto, entregó las txapelas a los ganadores entre grandes ovaciones, felicitaciones y litros de champán.

La australiana Rhiannan Iffland y el británico Gary Hunt fueron los ganadores en esta cita bilbaina.

FOTOS: ANDONI RENTERIA

 

 

 

 

 

SALTOS RED BULL EN BILBAO

Desde el año 2009 un grupo de clavadistas de todo el mundo participan en la Red Bull Cliff Diving World Series que se celebra cada año en diferentes países.
Hoy, día 30 de junio de 2018, ha sido la tercera vez que se organiza en Bilbao y se utiliza el mítico puente de La Salve como trampolín a 27 metros de altura.
Desde hace días hemos visto cómo los clavadistas han dado ruedas de prensa, se han paseado por nuestras calles y han entrenado arrojándose desde la plataforma habilitada en el puente.
Esta disciplina, desde 2014, está considerada oficialmente como deporte acuático al mismo nivel que la natación, el waterpolo o la natación sincronizada.
Varios jueces internacionales son los encargados de puntuar a los clavadistas y su máxima nota es 10, aunque no es nada fácil conseguirla; ya que, como reconocen los propios deportistas, cualquier mínimo detalle impide obtener esa calificación.


A las cuatro y media de la tarde, la orilla delante del Museo Guggenheim y alrededores, así como la orilla del Campo de Volantín, se encontraban abarrotadas de personas que no querían perderse esta tercera edición de saltos en la villa.


En el agua más de cien embarcaciones esperaban el comienzo del campeonato.


La seguridad en eventos como este es muy importante, tanto los buzos en el agua para socorrer y ayudar en caso de necesidad, como los efectivos que, desde las orillas, permanecían atentos a cualquier situación de emergencia.


Andoni y yo hemos accedido a la zona habilitada para la prensa y, desde allí, hemos sido testigos primero de la llamada con el cuerno utilizado antes del siglo XV en los montes bocineros y, después, del aurresku de honor, mientras los asistentes nos manteníamos en un respetuoso silencio y admiración por Alberto Dueñas, el dantzari que, a pesar de contar con tan poco espacio, ha demostrado una gran valentía y destreza ejecutando este protocolario baile de saludo y cortesía.


En dos traineras han llegado, en medio de una gran ovación, los clavadistas portando las banderas de sus países.


Estos catorce deportistas nos han maravillado con sus fantásticos saltos, nos han mantenido en silencio hasta que les veíamos entrar en el agua y, entonces, explotábamos en aplausos y gritos de fascinación.

Con las motos acuáticas les acercaban a la orilla donde les esperaban sus familiares y sus seguidores.


Así durante dos horas hasta que, el americano Steven LoBue, ha resultado ganador de la competición. Su compatriota David Colturi ha quedado en tercer lugar y el mejicano Jonathan Paredes ha obtenido un segundo puesto.
Los trofeos se han entregado en una sencilla pero emotiva ceremonia en la que el Alcalde de Bilbao, Juan Mari Aburto, le ha colocado la txapela de vencedor a Steven LoBue.


No han faltado los confetis y el descorche de tres botellas de cava como colofón a una tarde memorable para Bilbao, para Bizkaia y para el mundo de los clavadistas.

Al terminar he podido intercambiar impresiones con Xabier Ochandiano, Concejal del Ayuntamiento de Bilbao, quien se ha mostrado feliz por el buen desarrollo del evento y por la importante repercusión que este campeonato tiene a nivel internacional.


Enhorabuena a los ganadores y a todos los miembros de la organización.
Os esperamos en próximas ediciones.

 

FOTOS: ANDONI RENTERIA