Desde el año 2011 este barco pesquero de Pasaia (Gipuzkoa) se ha reconvertido en un museo que navega por nuestro Cantábrico con un fin concreto: Concienciarnos a todos del valor de los recursos marinos y de la Costa Vasca, y de la necesidad de su conservación.
Este barco museo, miembro de la Red de Museos de la Costa Vasca, durante los días 3, 4 y 5 de marzo permanecerá atracado en el muelle del Museo Marítimo Ría de Bilbao para llevar a cabo diferentes actividades, charlas, talleres… y explicar a todo aquel que se acerque hasta alli, la problemática de las basuras marinas.
Izaskun Suberbiola, directora del barco-museo MATER, me ha contado las diversas iniciativas que realizan desde hace años, siempre enfocadas en el impacto que tiene en el mar la basura que arrojamos. Me ha dado cifras realmente escalofriantes: Actualmente 8 millones de toneladas al año de basura son vertidas al mar y, si no conseguimos atajar este problema, para 2030 la cifra se duplicará.
La Asociación Itsas Gela, sin ánimo de lucro, es la responsable de este atunero reformado que ahora sirve para mostrar el fascinante mundo marino a través de diversos talleres dirigidos a todo tipo de público.
He podido comprobar que el barco está magníficamente reformado.
No he podido resistirme a sentirme como una auténtica navegante surcando los mares.
Hoy se ha presentado en él el calendario de actividades programadas para este mes de marzo que organiza la Red de Museos de la Costa Vasca, bajo el lema “Un mar de recursos”. Además, de la presentación de la campaña para sensibilización sobre las basuras marinas “EkoFish-Pesca de Residuos” de este barco-museo, que se acercará también a los puertos de Bermeo, Pasaia y Donostia.
En la foto podéis ver a los asistentes, entre ellos el director del Museo Marítimo Ría de Bilbao, el Sr. Jon Ruigómez; así como algunos representantes de la Red de Museos Costa Vasca y de las entidades colaboradoras de la campaña EkoFish.
Aconsejo una visita al barco, seguro que lo disfrutaréis tanto como lo he disfrutado yo.
FOTOS: ANDONI RENTERIA.
Muy bonito. Que bueno saberlo, Esme