ALGUNOS OFICIOS DE LAS BILBAINAS DE ANTAÑO

Muchos son los oficios que han desempeñado las bilbaínas a lo largo de la historia de la villa y, algunos, nos sorprenden en la actualidad por sus asombrosas características.

En el año 1566 uno de los más habituales del que hay constancia, era el de criadas. El Ayuntamiento aseguraba que había muchas mujeres «públicas» y sin hijos, por ello decretó un castigo de 200 azotes a las que no estuvieran sirviendo o casadas. Según esta ordenanza, parece ser que las mujeres solteras no gozaban de respeto por parte de la sociedad; ya que si no servían en una familia consideraban que se dedicaban a ejercer la prostitución. A finales del siglo XIX, treinta y cuatro de cada cien mujeres bilbaínas eran empleadas domésticas.

Otro oficio muy extendido y, utilizado por quien podía permitírselo, era el de las nodrizas también llamadas añas o amas de cría. A lo largo de los siglos estas mujeres amamantaron a innumerables bebés ajenos hijos de trabajadoras, madres solteras, prostitutas o elegantes damas. Existía un organismo municipal llamado Beneficencia Domiciliaria que contrataba a las nodrizas para que atendieran a los lactantes de familias sin recursos, quienes estaban obligadas a presentarse una vez al mes en las dependencias municipales para comprobar el buen estado de salud de los infantes. Las nodrizas cobraban por este servicio 25 pesetas mensuales.

Las beatas o freylas eran unas mujeres que organizaban los actos sociales de la villa como procesiones, matrimonios, nacimientos o funerales; además de ser las encargadas de mantener las iglesias en perfectas condiciones. Poco a poco fueron desapareciendo ya que comenzaron a acusarlas de mala vida y de lucrarse ilegalmente. A finales del siglo XVI aquellas freylas fueron sustituidas por los sacristanes.

Pero no todo eran trabajos considerados femeninos. Existieron, por ejemplo, las obreras de la construcción que lo mismo participaban en la edificación de la nueva sacristía de la iglesia de San Antón como se afanaban para reconstruir la villa tras cada “aguaduchu” o rellenando la zona del Arenal que, entonces, era una especie de marisma. El consistorio bilbaíno promulgó un mandato en el que exigía la colaboración de las mujeres de la villa para construir un muelle nuevo y evitar, así, las continuas inundaciones. Muchas féminas no estuvieron de acuerdo con el ejercicio de aquella dura labor y fueron sancionadas con una multa.

Estos son, solo, algunos de los oficios que las bilbaínas ejercieron voluntariamente o no; pero hubo muchos más.

(FOTO: BILBAOPEDIA)

2 comentarios en “ALGUNOS OFICIOS DE LAS BILBAINAS DE ANTAÑO

  1. Muy interesante. Voy a escribir un articulito sobre oficios de antaño, en general, y había pensado poner una reseña inevitable a la valentía de tantas mujeres en oficios de mucho mérito. Si me lo permites, tomaré alguna reseña de tu sabiduría bilbaina.
    Besos castos.

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