Acerca de Esme

Soy de Bilbao, vivo en Bilbao y nací enamorada de Bilbao.

UNA EXPOSICIÓN DE ILUSIÓN

El pasado día 1 se inauguró una curiosa y lúdica exposición en el Museo Vasco titulada KOLORE-LILURAK / EL COLORÍN DE LA ILUSIÓN, que podremos disfrutar hasta el 31 de enero de 2016.

P1210883
Hace dos días tuve la oportunidad de verla de la mano de sus responsables: Eva Barriocanal y Marian Álvarez.
Ellas fueron mis guías entre las diferentes vitrinas en las que no solo admiré cuentos, cromos, acuarelas, revistas o puzles. No, también pude sentir las emociones que transmiten todos esos objetos, los momentos vividos por los dueños de tan preciados tesoros, las risas, las lágrimas, los recuerdos…
Al entrar en el Museo sientes que vuelves a tu infancia cuando te acercas al rompecabezas gigante; te dan ganas de colocar las piezas en su sitio para formar una imagen.

P1210882 P1210884
El panel del hall explica en qué consiste la exposición para que te hagas una idea antes de entrar y…cuando traspasas la puerta todo se convierte en fantasía, en un mundo de sueños, de colores, de letras, de imágenes…
Eva es la primera en contarme que los objetos que vemos pertenecen al fondo del museo en su mayor parte, sin embargo algunas piezas han sido donadas por personas anónimas.
En esta primera sala se pueden contemplar diferentes cuentos de los primeros años del siglo pasado, incluso algunas de finales del XIX.

P1210895

P1210887
Enseguida me llama la atención una maravillosa recopilación de cuentos de Calleja fechada en el año 1900.

P1210896
También en aquella época se editaron varias colecciones en Euskera aunque no fueron tan exitosas debido al poco público y mucho coste.P1210897
Continuo la visita y, de repente, descubro las famosas aventuras del Capitán Chobil; aquel personaje que aparecía en las tabletas de chocolate del mismo nombre.

P1210924
No puedo dejar de admirar una vitrina con los originales de las ilustraciones que luego serían portada de los cuentos; son acuarelas pintadas a mano con muchísima destreza.

P1210902
La sala está decorada con mucho gusto, como acostumbra este museo a presentar sus exposiciones.

P1220062

Esta vez ese aire infantil y juguetón le da una alegría que me hace sonreír con cada cosa que observo.

P1210917 P1210927
Otra curiosidad que me señalan mis guías, es un cuento con unas frases tachadas y que hubo de reeditar por orden de la censura de los años 70. En el original se puede leer las palabras “matar a la princesa” y en el corregido se sustituye por “extraviar a la princesa”. En aquella época ya buscaban que los jóvenes poseyeran unos valores de respeto, tolerancia y educación.

P1210907
Además de cuentos infantiles también puedo ver suplementos divulgativos o revistas juveniles donde podían aparecer noticias deportivas, de sociedad, de historia o geografía. Las editoriales demostraban gran interés en divulgar conocimientos entre los más jóvenes, además de entretener.

P1210945
En la foto podéis ver a nuestro equipo hace unos años.

P1210921
Por las paredes de la estancia no faltan paneles explicativos que nos hacen más fácil la visita.
En el apartado de literatura juvenil observo muchas adaptaciones de obras conocidas por todos y, que en el algún momento de nuestras vidas, hemos tenido en nuestras manos.

P1210922
Al fondo de la sala, una pantalla muestra a una Marisol niña y diferentes anuncios de publicaciones de la época.

P1210930
Nos dirigimos a la otra sala pero antes, una parada en el txoko destinado a los más txikis de la casa, donde podrán sentarse a recortar héroes, futbolistas, princesas o emperatrices japonesas.

P1210956 P1210962

P1210967
Por supuesto, me siento y no pierdo ocasión para darle forma a un barco de vapor. Las láminas de modelos con sus trajes me trasladan a mis ya olvidados diez años.
Pero, todavía me quedaban más sorpresas, como por ejemplo unos puzles y rompecabezas con dibujos de mapas y de las diferentes culturas de cada país.
Me explican que fueron inventados por un cartógrafo en el año 1780.

P1210970
Me giro y, ante mis ojos, un mundo de cromos como aquellos con los que tanto jugué y disfruté, aquellos que tantas alegrías me dieron cuando los ganaba y tantas lágrimas derramé cuando los perdía. Allí, en aquella vitrina, se encontraba parte de mi niñez, una colección de diferentes formas, tamaños y estampaciones. Les confesé a Eva y a Marian que todavía guardo una caja llena desde hace más de 35 años.

P1210996
En esta parte de la exposición se pueden ver diferentes colecciones de cromos, algunas empezaron siendo parte del envoltorio de caramelos o bombones pero, poco a poco y a medida que las editoriales comprendieron que aquello podía ser un negocio muy rentable, fueron creando colecciones que vendían en diferentes locales como librerías o tiendas de golosinas.

P1220010 P1220006
Otra de las cosas que no podían faltar en una muestra como esta son los famosos recortables.
Los había para elegir, tanto para niños con soldaditos o motivos deportivos, como para niñas, con vestuario y modelos conocidos. En la foto podéis ver a Shirley Temple en los comienzos de su carrera artística.

P1220020
En las navidades de los años 70 también se pusieron de moda los belenes realizados con figuras de papel; de tal manera, que los niños participaban en su “recorte” y montaje.

P1220028
Se estaba terminando la visita pero no la ilusión, cuando de repente, observo unos maravillosos teatros de principios del siglo XX.

P1220035
Me cuentan que eran verdaderas obras de arte accesibles únicamente para familias con una saneada economía y una gran predisposición por la cultura.
Frente a estas joyas, un espacio donde sentarse a ver un video grabado precisamente con imágenes de escenas y personajes delos teatros anteriores. Como anécdota el doblaje se realizó con varios niños bilbaínos.

P1220040
La película dura unos quince minutos y, al terminar, Marian y Eva me acompañan a la puerta principal del museo, la visita había finalizado pero, quedaba una fotografía muy simpática en la que los protagonistas somos Andoni y yo.

P1220070
Solo me queda agradecer al Museo y, en especial, a mis cicerones Eva y Marian que me han dedicado una hora de su preciado tiempo para explicarme y mostrarme esta exposición y para hacerme sentir como una niña.
FOTOS: ANDONI RENTERIA

TXIKITOS DE HONOR 2015

Hoy a las doce del mediodía en el Edificio de la Bolsa en el Casco Viejo, se han entregado, un año más los TXIKITOS DE HONOR.

P1220089
Los aledaños se encontraban decorados para la ocasión y la música no ha faltado; en esta ocasión nos han amenizado con sus txistus Mikel y Patrik Bilbao y Josetxu Jauregui.

P1220082 P1220080

P1220076 P1220074
El discurso de presentación ha corrido a cargo de Jon Aldaiturriaga gerente de la Asociación de Comerciantes del Casco Viejo.

P1220093
En esta edición los galardonados han sido la Empresa Vicrila, que lleva 125 años fabricando el famoso vaso de Txikitero, por su contribución a la fiesta de los txikiteros.
Joseba Jauregi representante de la empresa ha sido el encargado de recoger tan importante mención.
Por otro lado, Álvaro Garrido, chef del restaurante Mina del Muelle Marzana que cuenta con una estrella Michelín, ha sido también galardonado con este premio tan bilbaíno.

P1220143
Al acto han acudido diferentes caras conocidas tanto del Ayuntamiento como de la cultura, la empresa, la banca o la hostelería de Bilbao.
Itziar Urtasun concejala del consistorio ha sido la encargada de hacer entrega de los TXIKITOS DE HONOR, a los que Marino Montero les ha servido vino y los premiados han bebido con alguna que otra dificultad.

P1220172
Después de una gran ovación por parte de los asistentes se ha procedido al reparto de raciones de una tarta muy sabrosa.

P1220214
Yo, no quería pero…
En esta foto me veis con mi amiga Marta Goiko gerente de Ametsarte y Antonio, encargado de producción de la Fundación Vicrila.

P1220205

Y, aquí con mi querido Isidro Elezgarai, bilbaino de pro, Villano de honor y, en su día, Pregonero de la Aste Nagusia, entre otras muchas habilidades que posee.

P1220192
FOTOS: ANDONI RENTERIA.

NUESTRO «FUNI»

Una de las visitas organizadas por el Ayuntamiento de Bilbao me lleva a descubrir los entresijos de un medio de transporte emblemático en Bilbao: El Funicular de Artxanda, más conocido por todos como “El Funi”.
A las diez de la mañana de un día de septiembre me encuentro en la puerta que da acceso desde abajo a este pintoresco vehículo que, precisamente, hoy 7 de octubre cumple cien años de existencia.

P1190713
Lo primero que nos explica la guía es que estamos en una zona que se llamó Begoñako Ibarra (La vega de Begoña).
En el Bilbao de finales del siglo XIX empiezan a valorar las excursiones a los montes que rodean el Botxo; se dan cuenta de las bondades del aire sano y, es por ello, que el Consistorio decide facilitar la subida al monte Artxanda a los bilbaínos que así lo deseen. Se encargan varios proyectos de viabilidad para un transporte que circule por la ladera hasta la cumbre.
Se pensó en un tren cremallera al estilo suizo pero, finalmente, se decidieron por un funicular, ya que tanto en Barcelona como en San Sebastián, la experiencia había sido muy exitosa.
Los hermanos Evaristo y Rufino y los contratistas Luis y Pedro Areitoaurtena son los cabezas pensantes de este magnífico proyecto. En Junio de 1924 se constituyó la Sociedad del Funicular de Artxanda que contaba con un capital de 1 millón de pesetas de la época.
Hubo muchas dificultades sobre el terreno, tanto técnicas como de los vecinos, que no veían con buenos ojos aquel transporte que cambiaría sus vidas.
Entramos en la Estación y ya nos estaba esperando uno de los dos funis para, en tres minutos, salvar los 226 metros de desnivel en un recorrido de 770 metros.
Los vagones del siglo pasado tardaban el doble de tiempo en realizar ese trayecto y, en su interior, tenían más cabida para personas sentadas que actualmente. Se fabricaron de madera en unos talleres ubicados en las cercanías de la actual Plaza del Funicular.

P1190715

P1190722

P1190787 P1190731
Una vez en la estación de arriba, nos reunimos en torno a la antigua rueda que fue utilizada hasta el año 1983, año que, debido a las inundaciones, dejó sin servicio al Funi y hubo que reformarlo completamente.

P1190726 P1190725
En esta rueda iban los cables que hacían subir y bajar los vagones; ahora podemos disfrutar de ella como si fuese una escultura, pero con más historia.

P1190771
La guía nos va pasando fotos de la antigua estación y nos comenta que, las columnas que decoraban la entrada, actualmente se hallan en la pista de patinaje anexa a la estación.

P1190759
En el año 1937, nos explica, el Funicular fue bombardeado ya que se transportaban armas para el Cinturón de Hierro y, un año después, ya reparado, se reanuda el servicio.
Hubo un accidente muy grave en 1976, aunque, afortunadamente, no hubo víctimas mortales. En unas maniobras de mantenimiento el vagón con cinco trabajadores dentro, cayó por la cuesta hasta la estación de abajo. Cuatro de los obreros se tiraron en marcha con las consiguientes magulladuras; el quinto no pudo hacerlo y sufrió bastantes golpes en el impacto. Según cuentan, el operario, estaba más preocupado por haber perdido el reloj en el accidente que por sus contusiones.
Por una puerta accedemos a unas escaleras que nos llevan a un sótano mientras notamos un olor a grasa de motor y unos grados más temperatura.
Al llegar todos los asistentes a esta visita exclamamos un “¡¡Ohhh!!”; habíamos llegado a la Sala de Máquinas, donde se encuentran los motores y los cables que manejan el Funi.

P1190754

P1190744 P1190746
Allí nos explica con bastantes detalles técnicos el manejo y el mantenimiento. El cable se cambia cada veinte años, el actual es del año 2012. Anualmente se realizan revisiones con una máquina de rayos X y, para comprobar los frenos, los bomberos cargan el vagón con 5 toneladas de agua y simulan una caída con dos operarios dentro que deben detenerlo. Estas maniobras se llevan a cabo por la noche y, casi nunca, nos enteramos los usuarios.
Las diferentes máquinas que allí podemos ver son de empresas vascas.
Salimos a la superficie de nuevo y la guía nos cuenta que la casa de al lado de la estación pertenece a la familia del cónsul de Gran Bretaña. Nos anima a mirar en el jardín y descubrir una cabina de teléfono roja típica de Londres que se hizo traer desde su país. Se ve bastante deteriorada.

P1190763
La visita está llegando al final, nos queda una foto de grupo al lado de la rueda y, al entrar, para bajar de nuevo al Botxo, nos señala una maqueta del antiguo Funi además de unas fotos antiguas que nos dan una idea bastante certera de cómo fueron sus comienzos.

P1190784 P1190778 P1190720
Ha sido una experiencia positiva y muy educativa que me ha permitido aprender un poquito más de la historia de nuestra ciudad.
FOTOS: ANDONI RENTERIA