Acerca de Esme

Soy de Bilbao, vivo en Bilbao y nací enamorada de Bilbao.

INCENDIO EN EL CONVENTO DE LA CONCEPCIÓN

Un convento suele ser lugar de recogimiento, de sosiego, de paz…pero, a veces, alguien irrumpe en ellos causando innumerables destrozos, miedo, dolor e incertidumbre. Algo así debieron sentir las religiosas del convento de la Concepción situado en una colina cercana al actual barrio de Miribilla el 20 de julio de 1936, cuando una compañía de guardias de asalto acompañados de varias mujeres mal vestidas, exigieron entrar en el recinto con la excusa de registrar las dependencias de las monjas. Al abrirles la puerta entraron con muy malos modales y, aunque les garantizaron que no les harían daño, el terror paralizó a aquellas hijas de Dios que no estaban habituadas a los gritos y, mucho menos, a los cacheos a los que fueron sometidas sin ningún miramiento.

Algunos de aquellos hombres se dedicaron a destrozar todo lo que encontraban a su paso. Fuera de los muros se escuchaban voces de más de dos mil personas que proferían gritos en contra de las moradoras del convento.

Los guardias les aseguraron que todo aquel jaleo era motivado por la búsqueda de unos francotiradores que habían disparado desde una de las ventanas causando un muerto y dos heridos.  Aquello, en realidad, era una escusa y las monjas completamente asustadas no pudieron más que resignarse. Todas, menos una: Sor María Begoña de Urresti, la Abadesa del convento que puso a buen recaudo el Santísimo Sacramento con el que el resto de monjas comulgaron mientras imploraban ayuda a Dios.

Los asaltantes las obligaron a salir y dirigirse al huerto mientras incendiaban el complejo religioso; constatando, de esta manera, que se trataba de un acto vandálico orquestado por los llamados “rojos”. Para agravar la situación, caótica de por sí, muchos de los ciudadanos desde fuera de los muros gritaban exigiendo quemar vivas a las religiosas. Al oír esas consignas, las atemorizadas monjas  consiguieron abrir un agujero en el muro de la huerta y escapar por ahí. Afortunadamente, hubo vecinos que pudieron socorrerlas.

FOTO: INTERNET

MUSEO DEL NACIONALISMO VASCO

Único en Euskadi, el Museo del Nacionalismo Vasco tiene su sede en el edificio Sabin Etxea de la calle Ibáñez de Bilbao y está gestionado por la Fundación Sabino Arana. Un museo notable por su temática y por su colección permanente, cuyo objetivo no es otro que el de aportar un testimonio visual del pasado de los vascos a través de una variada selección de objetos cotidianos, obras de arte, banderas, fotografías, mobiliario, trajes o libros que relatan al visitante una crónica que, sin duda, no le dejará indiferente. Se trata de un museo abierto a todo el mundo en el que se habla de los vascos y de su historia reciente.

NOR GARA GU? ¿QUIÉNES SOMOS? Es el lema elegido para esta exposición semipermante.

La primera planta está dedicada a la casa original; en ella nació Sabino Arana y, en el año 1932, se convirtió en batzoki. Cuando el edificio fue derribado, se pudieron rescatar algunos objetos de uso común como tazas, platos o tejas; como la que le entregaron al Lehendakari José Antonio Aguirre, quien la conservó toda su vida y que forma parte de la colección del museo gracias a la donación de un familiar.

Por unas escaleras se desciende a la parte más amplia del museo donde se han colocado, con absoluto rigor histórico, aquellas piezas recuperadas y restauradas que han ido aportando particulares o instituciones. La sección textil cuenta con más de trescientas piezas entre vestidos, pañuelos, boinas o banderas. En el centro de la sala, en un lugar preferente, se recrea el despacho de Sabino Arana, impulsor del nacionalismo vasco, que consta de una gran mesa de madera, una silla y algún objeto personal. Centenares de imágenes que retratan momentos de la historia de Euskadi, constituyen un valioso e insustituible patrimonio. Expuesto en vitrinas, un importante fondo fotográfico, documental o textil narra emotivos relatos humanos desde el siglo XIX hasta la actualidad.

De sus paredes cuelgan magníficos cuadros y fotografías.

En un museo de estas características no pueden faltar referencias sociales, políticas, deportivas o económicas, además de cientos de testimonios que tuvieron lugar durante la Guerra Civil y la postguerra;  por lo que, el museo, aúna dos componentes fundamentales: los recuerdos históricos y los recuerdos sentimentales.

 

Uno de los objetos de la muestra permanente es la bandera del grupo Emakume Abertzale Batza de Abando del año 1931, cuya conmovedora historia la convierte en un recuerdo muy especial. Al estallar la Guerra Civil su propietaria debía deshacerse de ella, por su seguridad. Con extremo cuidado la dobló en cuatro partes y la enterró en el jardín de su casa situada en el barrio bilbaíno de Rekalde. Cuarenta años más tarde, una nieta la encontró y, para su sorpresa, los colores de la tela se habían desteñido, calcándose el diseño de la ikurriña en la parte blanca. Durante mucho tiempo estuvo enmarcada hasta que, finalmente, se restauró y se donó al museo.

Esta enseña se compone de una bandera de seda blanca con una ikurriña en el cuadrante superior izquierdo, acompañada de las corbatas blanca, verde y roja con bordados, en las que se puede leer: “1931 G. Urtia”, “ABERTZALE-BATZA” Y “ABANDO’KO EMAKUME”, respectivamente.

Mi consejo para visitar este museo es que lo hagáis en una de las visitas guiadas que organizan, ya que es la mejor manera de que te expliquen cada pieza y cada historia que lleva detrás.

Os dejo este enlace para más información. Museo del Nacionalismo Vasco

 

FOTOS DE ANDONI RENTERIA

 

 

 

VUELVE SANTO TOMÁS

Tras dos años de parada obligatoria debido a la pandemia, hoy día 21 de diciembre de 2022 ha vuelto una nueva edición de la feria de Santo Tomás. Esta es una fecha señalada en el calendario de varias ciudades y pueblos de la geografía vasca. En este post os hablaré de lo que yo he vivido en el Arenal bilbaino antes de la hora de comer.

A las once menos cuarto de la mañana, con los puestos de verduras, txakolí, talo, caldo, dulces y demás productos, se ha inaugurado la tan esperada feria previa a la Navidad. En esta 73 edición han participado un total de 232 casetas y 136 personas productoras.

En el kiosko del Arenal se han entregado unos reconocimientos por parte de BBk, organizadora de la feria. El Presidente de BBK, Xabier Sagredo, la diputada de Euskera, Deporte y Cultura, Lorea Bilbao y la presidenta de las JJGG de Bizkaia, Ana Otadui, han sido quienes han repartido estos premios al Ayuntamiento de Bilbao, al Athletic Club y a Bisubi Fundazioa, respectivamente.

Tras el acto, he dado una vuelta por el recinto y he comprobado las ganas que todos teníamos de volver a la normalidad y volver a asistir a celebraciones tan nuestras como la Feria de Santo Tomás.

A la una de la tarde, frente al Ayuntamiento, la Kofradia Makila ha preparado una alubiada para mil personas con el objetivo de recaudar fondos para la Asociación San Filippo Euskadi.

Belén es una de las voluntarias de la Asociación San Filippo que no duda nunca en colaborar con esta causa solidaria.

Naiara García de Andoin, amatxu de Ixone y Unai, dos de los niños bilbainos afectados con esta enfermedad, también ha degustado el sabroso menu de alubias con sacramentos, vino y plátano por cuatro euros.

También nos han comentado que se habían organizado más actividades solidarias como, por ejemplo, otra alubiada a favor de ASPANOVAS.

Hoy es una jornada para reunirse con amigos y familiares y degustar todo tipo de delicias gastronómicas de nuestra tierra.

FOTOS: ANDONI RENTERIA