PASEO ITSASLUR, AL BORDE DEL MAR

Un buen amigo me habló de este lugar de nuestra costa. He de confesar que no lo conocía y sentí curiosidad así que, le pedí que me llevara y me lo enseñara.
Desde Bilbao la distancia es de unos veinticinco kilómetros.
A este paseo se puede acceder de dos maneras: Una por el aparcamiento de Pobeña y la otra por Kobaron.
Si eliges acceder por Pobeña, yendo por la A8, debes desviarte en la salida Muskiz-La Arena y llegar hasta el aparcamiento.
Este acceso es bastante complicado si vas con sillas de minusválidos o de bebés, ya que son 120 escalones los que hay que subir para alcanzar el bucólico paseo.
Sabiendo eso, mi acompañante me aconsejó la otra entrada, por Kobaron.
Nos dirigimos hacia El Haya por la A8 y a la derecha un cartel nos señalizaba Kobaron, una vez tomado el desvío son varios los paneles informativos para llegar a Itsaslur.
Allí aparcamos junto al acantilado.

DSCF0002
El suelo, muy bien asfaltado, facilita la caminata mientras contemplas el enfurecido y frío mar Cantábrico, nuestro mar y, además, se pueden observar diferentes restos de la actividad minera de la zona.
Este paseo es una vía verde al borde del mar, por donde transcurrían las vías del ferrocarril minero.

DSCF0004
Diferentes paneles informativos nos hablan de la flora y la fauna del lugar, del arte ancestral de la recogida de algas, de cuya actividad quedan restos de las poleas que utilizaban para extraer estos vegetales marinos.
Desde mediados del siglo XIX hasta los años 60 del pasado siglo, hubo en esta zona una actividad incesante transportando el mineral de hierro.
Mientras paseas vas entendiendo el pasado industrial ya que son varias las construcciones en ruinas. En la foto podéis observar uno de los cargaderos ya desaparecido, donde embarcaban el mineral de hierro de Bizkaia para enviarlo a tierras inglesas.

008D7MIZ001_1
El recorrido de unos dos kilómetros es también ruta del Camino de Santiago.
Al llegar al lado más cercano a Pobeña, nos sentamos en un banco a relajar la vista mirando aquellas aguas que tan bien conocemos los que vivimos en el Norte pero, no por ello dejan de sorprendernos.

DSCF0005
Como siempre que hago excursiones, disfruté mucho y os recomiendo este paseo para esos días que no te apetece alejarte mucho pero que necesitas cambiar de aires.

DSCF0007

UNA MAÑANA EN LA ARBOLEDA

Primer sábado del mes de noviembre. Luce el sol y la temperatura es cálida.
Me apetece realizar una pequeña excursión por nuestro entorno.
¿Dónde voy?
Hace mucho tiempo que no subo a la Arboleda. Será un buen lugar para desconectar y pasear.

Decido ponerme ropa cómoda y dirigirme hacia allí.
Algo más de veinte kilómetros separan Bilbao de mi lugar elegido para desconectar de la ciudad; un lugar mágico lleno de historia industrial y de historias personales.
Veinte minutos después me encuentro en el pueblo de Trapagaran.
Una vez allí se puede subir en coche o en funicular.

Desde ese punto hasta arriba son seis kilómetros de curvas, mientras que si llegas en el funicular tardas menos pero te deja a un kilómetro del pueblo.
El funicular fue construido en 1926 para trasladar a lo más alto a tantos trabajadores y a los camiones que transportaban el mineral.
Opto por continuar en mi automóvil hasta la cima.
La Arboleda ya no hace honor a su nombre; son pocos los árboles que quedan ya que, a partir del siglo XIX, comenzó el gran desarrollo industrial en la zona y fueron desapareciendo.
Enclavada en los montes de Triano, La Arboleda, es un lugar muy frecuentado por montañeros, familias con niños y todo aquel que desee alejarse de la civilización y relajarse paseando por donde hace años hubo tanta actividad.

kk
Fue un pueblo minero, de su suelo se extraía mineral de hierro que, aunque ya se hacía de manera artesanal en tiempos remotos, fue a finales del siglo XIX cuando adquirió mayor auge. La actividad terminó entre los años 60 y 70 del pasado siglo.
El poblado de la Arboleda en sus principios se componía de barracones para dar cobijo a los trabajadores. Poco a poco se fueron construyendo casas en torno a su plaza.
Hubo hasta veinticuatro comercios hosteleros, hospital, escuela y hasta un cuartel de la Guardia Civil, cerrado desde los años 70, que se encargaba de mantener el orden en aquella variopinta comunidad.

P1030077

Pocos vestigios quedan ya de ese pasado industrial pero una visita al Museo Minero nos hará retroceder más de un siglo.

Los antiguos pozos han sido reconvertidos en lagos de aguas azules para disfrute de pescadores, rodeados de un verde paisaje, áreas recreativas y esculturas, muchas esculturas.

P1030117
El coche lo estacioné en el aparcamiento gratuito antes de llegar al pueblo y por un paso debajo de la carretera accedí a Meatzalde Goikoa Parkea, un museo gigante al aire libre que desde 2008 luce más bonito con las dieciocho esculturas de diferentes artistas vascos

P1030093

Han sido muchos los detractores e incluso los vándalos que les ha molestado esta expresión artística, sin embargo, a mí me ha encantado. Me parece una maravilla combinar arte con paisaje e historia.
Sorprende ver caballos allí, alrededor de las obras de arte, observando a los turistas, protegiendo su hábitat.

P1030071

P1030075

Además de estos monumentos, la zona se ha reconvertido en un espacio para el esparcimiento con zonas infantiles, deportivas y mobiliario para sentarse a comer una buena tortilla.

P1030131
Antes de regresar a casa un tentempié en una terracita de la plaza.

P1030146

P1030123

¡Qué mañana más fantástica pasé! Estos son los verdaderos placeres de la vida.

P1030154

BASONDO

Son muchos los lugares de nuestra geografía que merecen una visita y que iré contando en esta sección pero, hoy quiero hablaros del Centro de Acogida de Fauna Basondo.

Se encuentra en el municipio de Kortezubi, a 40 kms de Bilbao.
En una extensión de 60000 kms2 de bosques y prados, este parque es un aula didáctica gigante.
10 000 escolares lo visitan al año.
El objetivo de Basondo no es lucrativo sino divulgativo y de recuperación de la fauna silvestre.
Es un centro de acogida de animales irrecuperables que los centros de recuperación no pueden mantener por espacio o por no disponer de instalaciones adecuadas.
También colaboran con otros centros europeos de conservación de especies como el lobo ibérico o el bisonte europeo.
Son muchos los voluntarios que participan en este proyecto como estudiantes de veterinaria, biología o jardinería, entre otros.

Al entrar, lo primero que te encuentras es una obra de Agustín Ibarrola: Sus troncos pintados, tan característicos. Ahí me tomé la primera imagen.

P1020171
Mientras me sacaban la foto oía que «alguien» me silbaba. Me giré y comprobé con sorpresa que el simpático amigo era un jako que me saludaba desde su jaula.

P1020177
Minutos después apareció Nerea, una de las trabajadoras del parque, que hizo de guía en esta ocasión.
La visita comienza en la zona de animales domésticos. Separados en varios recintos encontramos gallinas, jabalíes, cabras y cerdos vietnamitas.

P1020185
De allí nos dirigimos a la zona de animales silvestres y los primeros que vi fueron los tan temidos lobos, también pude observar a los zorros, gato montés, hurones, corzos, emúes, muflones, bisontes, buitres y muchos más.
El recorrido se hace muy ameno porque puedes contemplar a los animales a una distancia corta que te permite fotografiarlos y captar muchas cosas que de otra manera sería imposible.

P1020207

Un coqueto estanque entre árboles, acoge patos, cisnes y diferentes ánades.
En otro pequeño estanque infinidad de tortugas lucen sus caparazones.

Uno de los recintos donde más disfruté fue el de los conejos. ¡¡¡Qué bonitos y simpáticos son todos!!! Aunque se asustaban un poco cuando les tocaba.

P1020242
El reptilario está dedicado a pequeños reptiles tales como pogonas, lagartos y serpientes.
Al principio me costó entrar, pero luego incluso fui capaz de tocar una tranquila pogona.

P1020247
A mitad del recorrido, el parque de Basondo cuenta con un área recreativa para sentarse a disfrutar del maravilloso paisaje o para comer un bokata.
Continuamos el camino y escuchamos unos chillidos; Unas escandalosas ocas se alegraban de vernos mientras que las cabras, en el recinto de al lado, daban saltos de contentas cuando les di unas hojas para comer

P1020255

.P1020262

Otra de las actividades de la visita es una exposición en la que se explica la vida en las marismas de Urdaibai y las aves migratorias.
También organizan, en los períodos de mayor afluencia, exhibiciones de vuelo en libertad de aves rapaces para disfrute de todos.
En el edificio principal disponen de una tienda donde se pueden adquirir diferentes objetos y recuerdos de la visita, así como productos gastronómicos típicos de nuestra tierra.

Son muchas cosas las que sorprenden gratamente de Basondo, como la limpieza, el paisaje, lo bien cuidados que están los animales, el buen trato con los visitantes, las diferentes actividades para los niños pero, sobre todo, la manera que tienen de concienciarnos del cuidado de nuestro entorno y de los animales.

Os aconsejo la visita, además, allí cerca se encuentra el «Bosque pintado de Ibarrola» y las Cuevas de Santimamiñe.
Aquí os dejo el enlace.
http://www.basondo.com/