BILBAO SE VUELCA CON EL ROSA

Hoy, domingo cinco de octubre de 2025 y, a pesar de los ratos de lluvia, en Bilbao se respiraba solidaridad.

Una edición más y ya van diez, Acambi, la Asociación de Cáncer de Mama y Ginecológico de Bizkaia, junto al Gimnasio Urtzi,ha conseguido reunir a diez mil personas en su tradicional marcha solidaria.

El lema de este año no podía estar mejor elegido: «¡Actívate, muévete, avanza!»

A las once de la mañana, en la explanada del Museo Guggenheim ya estaba todo preparado. Tras el pistoletazo de salida, la marea rosa ha comenzado su recorrido por Abandoibarra para luego cruzar el puente Euskalduna, seguir por Botica Vieja, Avenida de las Universidades, Campo Volantín, atravesar el puente del Ayuntamiento y volver al punto de partida por Uribitarte. Un total de cinco kilómetros que cada uno ha realizado a su ritmo, sin prisas, sin presión, solo pensando en disfrutar y en colaborar con una magnífica causa.

Al llegar les esperaba un tentempié y, mucha marcha con la música y los monitores del gimnasio Urtzi.

Hoy ha sido un día para disfrutar en familia demostrando que, cuando es necesario, todos nos unimos, como en este caso, para recaudar fondos para la investigación de esta enfermedad que afecta tanto a mujeres como a hombres.

Las dragonas de la ría de Bilbao no han faltado a esta cita que compagina la solidaridad con el deporte.

Muchas caras conocidas y, entre ellas, la doctora María del Mar Vivanco, investigadora principal del CIC bioGune de Zamudio entidad que recibe el dinero para el estudio de la enfermedad, acompañada del remero Eneko Van Horenbek que, siempre, colabora con la «marea rosa».

Desde el inicio de esta iniciativa se han recaudado más de quinientos mil euros. Además colaborar con la compra de las camisetas rosas, también se puede apoyar la causa ingresando la cantidad que cada uno estime oportuna en la cuenta de Laboral Kutxa: 3035.0083.27.0830034765.

 

Todas las fotos las ha sacado Andoni Renteria.

 

 

PALACIO LOBIANO

Edificado a mediados del siglo XVI en un estilo renacentista, el palacio Lobiano de Ermua posee numerosos elementos decorativos y ostentosos con el objetivo de mostrar el poderío social y económico de sus habitantes.

Los primeros propietarios de este palacio fueron don Rodrigo de Lobiano y su esposa, María de Aguirre, quienes formaron una familia con sus cuatro hijos más el bastardo de don Rodrigo: Francisco, quien, con el tiempo, se convirtió en uno de los hombres más relevantes del País Vasco del siglo XVI. Conocido armador de barcos se dedicaba, además, a adquirir mineral de hierro de las minas de Bilbao que embarcaba rumbo a Sevilla donde lo vendía y, con aquel beneficio, compraba sal que transportaban en ese mismo barco a Terranova, en Canadá. Allí la utilizaban para aderezar el bacalao que capturaban los marineros vascos. Tras una estancia de varios meses, regresaban con el bacalao para venderlo en Bizkaia. Sin duda, era todo un negocio.

Don Francisco, a quien no quisieron reconocer sus privilegios por ser hijo ilegítimo, acabó siendo el propietario del palacio debido a que su hermano mayor y sus tres hermanas fallecieron. El testamento exigía que la elegante residencia se utilizara como convento. Sin embargo, don Francisco se trasladó allí junto con su esposa e hijos. La Orden de Santo Domingo lo denunció por no haber acatado aquella última voluntad de sus familiares y, finalmente, acordó que las religiosas recibirían una cantidad de dinero de la herencia para construirse un convento. En ese tiempo, don Francisco murió y fue su hijo quien permitió a las monjas habitar en el palacio mientras él mismo gestionaba aquel capital destinado al nuevo cenobio. Pero, faltó a su palabra y las monjas, tras no recibir el dinero convenido, se trasladaron a otra casa, quedando, de nuevo, el palacio para los Lobiano.

Posteriormente, fue Isabel, hija de don Francisco quien lo alquiló. Y así iba pasando de manos en manos y perdiendo poco a poco la categoría que tuvo en sus inicios, siendo incluso utilizado como establo. Hasta que, a finales del siglo XX, el Ayuntamiento de Ermua lo adquirió y reformó, transformándolo en la Casa de Cultura.

 

FOTO: ANDONI RENTERIA

PARQUE MUSEO SANTXOTENA

El Parque-Museo Santxotena se encuentra en Arizkun (Navarra), en pleno Valle del Baztan. El creador de este museo al aire libre es el navarro Xabier Santxotena que realizó sus estudios de arte en la Escuela de Artes y Oficios de Vitoria-Gasteiz y fue discípulo del reconocido escultor Jorge Oteiza.

Hace unas semanas visité este lugar que fusiona de manera magistral la naturaleza con el arte, en un claro homenaje a la mitología vasca y a los agotes. Estos últimos, que durante ocho siglos fueron víctimas de la discriminación por parte de los habitantes de la zona, eran unos artesanos de la piedra y la madera a los que se marginó y no se les permitía acciones tan normales como tocar a los animales o a la fruta en los mercados; ya que se les consideraba una especie de hechiceros con poderes para destruir todo lo que estaba en contacto con ellos.

En cuanto al museo, cuenta con un amplio aparcamiento y, al entrar, lo primero que el visitante se encuentra es el busto de Xabier Santxotena realizado en madera.

En el edificio de la recepción te ofrecen un folleto y unas explicaciones para que puedas completar el recorrido sin problemas. Además, Jon, el guía se esmera en satisfacer la curiosidad de todos los turistas. En las paredes de esta construcción se exponen cuadros pintados por la artista Teresa Lafragua, esposa de Xabier Santxotena.

Los caminos empedrados facilitan el paseo y te van llevando a cada una de las bordas (pequeñas edificaciones del pirineo navarro donde originalmente se guardaban el ganado y los aperos de labranza), construidas a propósito para el museo y, en cuyo interior, se hallan obras de arte creadas en madera y protegidas de las inclemencias del tiempo.

 

En este gran espacio verde donde no existen las barreras arquitectónicas, se permite el acceso por todos los rincones y, además, tocar las esculturas para sentir todo lo que el artista ha querido transmitir al crearlas.

Al llegar al final del recorrido y antes de salir de las instalaciones, un edificio ideado como pequeño auditorio acristalado, invita a tomar asiento para disfrutar de unos videos explicativos donde podemos conocer mejor al autor y a los agotes.

Sin duda, es una opción muy recomendable y didáctica si queréis sumergiros en este laboratorio de arte en un entorno en estado puro.

Os dejo el enlace a su página para más información de precios y horarios https://santxotena.org/parque-museo/

 

 

(Fotos tomadas por mí)