En el año 1738 las Juntas Generales en Gernika, decidieron dar a la Virgen de Begoña el tratamiento de Patrona y Abogada del Señorío de Bizkaia. Pero no fue hasta 1901 cuando el alcalde de la anteiglesia de Begoña, Don Carlos M. de Orue y el párroco Don Juan Cruz de Unceta comenzaron las gestiones necesarias para que la reconocieran como tal en la Santa Sede.
Dos años más tarde, exactamente el 21 de abril de 1903, siendo papa León XIII, la Virgen de Begoña fue declarada patrona de Bizkaia por la Sagrada Congregación de Ritos.
Tamaña decisión causó gran revuelo y alegría en la provincia, tanto entre los ciudadanos como entre los diputados quienes trazaron un plan de festejos y actos por todo el territorio bizkaino, aunque se decidió por consenso que el punto central de las celebraciones fuese Bilbao.
Se planearon, para el mes de septiembre, carreras de novillos embolados, verbenas, corridas de toros con las máximas figuras del momento, romerías, regatas en la ría y muchas actividades más. Sin embargo, el entusiasmo les duró hasta el pleno del 19 de agosto celebrado en el Ayuntamiento de la villa, cuando surgieron voces opuestas como las de los concejales socialistas Perezagua y Carretero quienes rechazaron enérgicamente este tipo de manifestaciones tan contrarias al espíritu democrático y liberal de la villa con lo que, finalmente, se desestimó la ayuda solicitada por la Diputación al Consistorio.
Esta decisión fue celebrada por socialistas y republicanos pero entristeció y enfadó a monárquicos y nacionalistas.
También desanimó a barraqueros y hosteleros que se las prometían muy felices pensando en sus negocios.
Finalmente, la Diputación, suspendió todos los festejos previstos en Bilbao y los programó para Gernika, Durango, Markina y Balmaseda.
Sea como sea, con festejos o sin ellos, la virgen de Begoña es la Amatxu de todos los bizkainos y, cada 11 de octubre, celebramos su día.
VIRGEN DE BEGOÑA, PATRONA DE BIZKAIA
14