Hay un lugar en la provincia de Burgos donde puedes pisar la baldosa de Bilbao, donde se puede observar la B roja del logotipo de Bilbao, donde sus trabajadores llevan uniformes con nuestro escudo. Ese lugar es el embalse de Ordunte.

En pleno Valle de Mena, a 40 kms de Bilbao, se encuentra este pantano con una capacidad de 22 hectómetros cúbicos para el consumo de los bilbainos.
Siendo alcalde Federico Moyua en el año 1925, se proyectó construir esta presa que garantizase la posibilidad de consumir 250 litros de agua por habitante y día. La obra costaría 30 millones de pesetas que, después de financiarla durante 50 años, se convirtieron en 105 millones.
Durante las obras hubo varios heridos y muertos por las explosiones o corrimientos de tierra. Tampoco faltaron las huelgas de trabajadores.
Bajo las aguas quedaron edificios como la ermita San Bartolomé que, se construyó una nueva en el pueblo de Ribota financiada por el consistorio bilbaíno, y la Casa de Juntas de Ordunte.
Finalmente, el 10 de agosto de 1933, el alcalde bilbaíno, Ernesto Erkoreka, abrió simbólicamente la llave que comunicaba la conducción procedente de Ordunte con la red de distribución de agua potable de Bilbao. Esta infraestructura se concedió a la villa de Bilbao a perpetuidad.
Hace unos días pasé la mañana en este maravilloso enclave; para ello, puse rumbo a Balmaseda y, antes de entrar en el pueblo, tomé dirección Villasana de Mena. Enseguida encontré el cruce de Nava de Ordunte y, a la derecha, una señal que indica el camino a seguir hasta el pantano.
Un pequeño aparcamiento (como para unos diez coches) es el final del trayecto. Allí estacioné mi vehículo y, después de observar detenidamente el plano del embalse, me dirijé andando al dique donde lo primero que llamó mi atención fue el suelo embaldosado con uno de los símbolos bilbaínos.


Al asomarme observé un edificio que parecía ser una pequeña estación hidroeléctrica, y una red de sensores que controlan el estado de la presa.


Por el otro lado la vista es impresionante: una extensión de 385 metros de longitud en la que, a pesar de no encontrarse a plena capacidad, la visión es maravillosa con su agua tan azul.



Con decisión crucé el dique de 47 metros de altura, sabiendo que tenía por delante diez kilómetros de ruta alrededor del embalse hasta regresar al aparcamiento.
La pista es cómoda, no hay desniveles y es suficientemente ancha como para que circulen los vehículos autorizados de los trabajadores, todo ello en un entorno paradisíaco.







Me habían hablado de un puente romano que, normalmente, no se deja ver por estar cubierto con agua. En este caso se veía a la perfección y pude imaginar el paso de los peregrinos en su camino a Santiago atravesando lo que ahora se veía tan ruinoso.





Al regresar al aparcamiento, me fijé en una zona de recreo habilitada con mesas y bancos donde me senté para descansar tras los diez kilómetros de caminata.

FOTOS: ANDONI RENTERIA.
Precioso reportaje de Ordunte y su entorno. Yo he ido mucho alli. He pescado truchas y he recolectado mucha manzanilla. Eran otros tiempos. Verabeaba en el Valle de Mena, un lugar idilico.
Gracias por tu comentario. Yo iba muchísimo de niña con mis padres. Es un entorno de mi infancia. También al valle de Mena, a Cantonad, luego a Espinosa…En fin, no te voy a aburrir, un saludo.
Hola Esme, pertenezco al Ordunte, precisamente a uno de sus pueblos,Partearroyo.
Me gustaría hacer una pequeña rectificación: La ermita de San Bartolomé está en PARTEARROYO. De todos los pueblos que la construcción del pantano cogió,Pàrtearroyo es con diferencia el que más terreno cedió.
La cabecera del Ordunte es Ribota, la presa Nava y el resto, Partearroyo.
Muchas gracias!, por acordarte del pantano de Ordunte
Muchas gracias.
Bonito reportaje. Me trae buenos recuerdos. Nosotros hemos ido mucho. Hasta tengo una anécdota de una vez que clavamos el morro del todoterreno y gracias a la ayuda de otro , lograron sacarnos de ahí. Pero primero tuve que bajarme y me hundí en el barro hasta la ingle. Fuimos la atracción del día. El rescate duró casi hora y media. Hoy me hundo y no salgo jjaaa.
yo iba de pequeña con mis padres al refugio que se encuentra arriba, con el land rover. besos
Cuanto tiempo……. muy bello reportaje, como siempre
gracias, cielo.