LA ELECTRICIDAD EN EL MUSEO MARÍTIMO DE BILBAO

El Museo Marítimo Ría de Bilbao acoge hasta el próximo 28 de febrero una exposición titulada “Una autopista detrás del enchufe”.
Esta muestra itinerante diseñada y producida por Red Eléctrica nace con el objetivo de explicar de manera sencilla y divertida el funcionamiento del sistema eléctrico.
A través de tres áreas y, con las explicaciones del guía y los paneles informativos e interactivos, se puede entender cómo es el proceso y las diferentes fases de la electricidad hasta que llega a los hogares, empresas o industrias.


El recorrido muestra diversos aparatos donde experimentar y aprender como, por ejemplo, varias maquetas, tendidos eléctricos, gafas virtuales, pantallas táctiles o una recreación del fondo marino.


Ander, fue mi amable guía que atendió a todas mis preguntas y me animó a participar en diferentes juegos y, por supuesto, colocarme las gafas virtuales.


También me explicó el proyecto que Red Eléctrica quiere llevar a cabo. Se trata de una interconexión eléctrica submarina desde Gatika (Bizkaia) hasta Burdeos (Francia) lo que reforzará y garantizará el suministro de manera más eficaz tanto en España como en Francia.
En unos paneles sepuede ver cómo será la ejecución de este macroproyecto bajo las aguas de nuestro mar Cantábrico.
Ander también me habló de la preocupación de Red Eléctrica por el medio ambiente y de las acciones que desarrollan para restaurar zonas marinas degradadas, como la plantación de semillas de posidonia en el fondo del mar.


Merece mucho la pena esta exposición que, según me contó Ander, cada día visitan estudiantes de Bilbao y Bizkaia, además de familias con niños a los que se les conciencia de la importancia del ahorro energético.


Las fotos las tomó Andoni y, en las que sale él, están hechas por Jon Ruigómez, Director del Museo.

CORDONES Y DULCES DE SAN BLAS

 

La festividad de San Blas nos cuenta la historia de un médico armenio, ermitaño y mártir cristiano nacido a finales del siglo III que fue torturado y ejecutado a principios del siglo IV.

Se cuenta de él que poseía un don para curar milagrosamente tanto a personas como a animales.

Es conocido por haber salvado a un niño de una muerte segura por atragantamiento con una espina de pescado. A raíz de esta anécdota se le venera y se le otorgan poderes para curar males de garganta.

En muchos pueblos y ciudades se festeja con diversas y curiosas tradiciones.

En nuestro entorno lo más típico es llevar a bendecir unos coloristas cordones para colocarnos en el cuello durante varios días y luego, pasados nueve días, quemarlos.

Hay quien asegura que la tradición de lucir estas gargantillas de tela viene de cuando en tiempos pasados acudían los feligreses a misa a bendecir los alimentos y las hierbas que protegían de catarros y toses. Las rosquillas las ataban con unas cintas o cordones y, por tanto, al bendecir estos dulces también se bendecían sus lazadas.

Fue así como comenzó la costumbre de anudarse al cuello los cordones.

En cuanto a los dulces típicos de este día nos podemos encontrar desde roscos, rosquillas o tortas hasta los caramelos de malvavisco; en Bilbao conocidos como “Santiaguitos” debido a que el famoso confitero Santiago Olavide de la calle Correo era bajo de estatura.

Las tortas y las rosquillas tienen por encima una capa blanca muy característica donde, normalmente, el pastelero escribe SAN BLAS y poseen un delicioso sabor a anís.

Las fotos las he cogido de INTERNET.