Acerca de Esme

Soy de Bilbao, vivo en Bilbao y nací enamorada de Bilbao.

DÍA GRANDE DE LA AMATXU DE BEGOÑA

Cada once de octubre, en Bilbao celebramos el día de la Amatxu de Begoña. Durante toda la jornada muchas personas disfrutan de las actividades programadas por la Cofradía de Nuestra Señora de Begoña.

Desde primera hora, en los alrededores de la basílica se pueden ver a cientos de devotos que llegan desde cualquier rincón de Bizkaia para visitarla en su día grande.

Cada hora se celebra una misa y, a las doce del mediodía, el obispo, Joseba Segura preside la misa mayor acompañado de varios sacerdotes.

En la plaza Juan XXIII, detrás de la basílica, la Banda Municipal de Música de Bilbao ofrece un concierto que siempre cuenta con muchos aficionados.

Para los más pequeños se habilita el aparcamiento donde tienen a su disposición varios juegos tradicionales.

Los txistularis en su kalejira animan la fiesta.

Y, por supuesto, nunca faltan los puestos con dulces como las habituales rosquillas o el pastel vasco. Y, para los menos golosos, un buen talo con chorizo regado con un fresquito txakolí.

Sin duda, para Andoni y para mí es una cita ineludible.

¡¡Felíz día de la amatxu!!

 

FOTOS: ANDONI RENTERIA

 

BILBAO SE VUELCA CON EL ROSA

Hoy, domingo cinco de octubre de 2025 y, a pesar de los ratos de lluvia, en Bilbao se respiraba solidaridad.

Una edición más y ya van diez, Acambi, la Asociación de Cáncer de Mama y Ginecológico de Bizkaia, junto al Gimnasio Urtzi,ha conseguido reunir a diez mil personas en su tradicional marcha solidaria.

El lema de este año no podía estar mejor elegido: «¡Actívate, muévete, avanza!»

A las once de la mañana, en la explanada del Museo Guggenheim ya estaba todo preparado. Tras el pistoletazo de salida, la marea rosa ha comenzado su recorrido por Abandoibarra para luego cruzar el puente Euskalduna, seguir por Botica Vieja, Avenida de las Universidades, Campo Volantín, atravesar el puente del Ayuntamiento y volver al punto de partida por Uribitarte. Un total de cinco kilómetros que cada uno ha realizado a su ritmo, sin prisas, sin presión, solo pensando en disfrutar y en colaborar con una magnífica causa.

Al llegar les esperaba un tentempié y, mucha marcha con la música y los monitores del gimnasio Urtzi.

Hoy ha sido un día para disfrutar en familia demostrando que, cuando es necesario, todos nos unimos, como en este caso, para recaudar fondos para la investigación de esta enfermedad que afecta tanto a mujeres como a hombres.

Las dragonas de la ría de Bilbao no han faltado a esta cita que compagina la solidaridad con el deporte.

Muchas caras conocidas y, entre ellas, la doctora María del Mar Vivanco, investigadora principal del CIC bioGune de Zamudio entidad que recibe el dinero para el estudio de la enfermedad, acompañada del remero Eneko Van Horenbek que, siempre, colabora con la «marea rosa».

Desde el inicio de esta iniciativa se han recaudado más de quinientos mil euros. Además colaborar con la compra de las camisetas rosas, también se puede apoyar la causa ingresando la cantidad que cada uno estime oportuna en la cuenta de Laboral Kutxa: 3035.0083.27.0830034765.

 

Todas las fotos las ha sacado Andoni Renteria.

 

 

PALACIO LOBIANO

Edificado a mediados del siglo XVI en un estilo renacentista, el palacio Lobiano de Ermua posee numerosos elementos decorativos y ostentosos con el objetivo de mostrar el poderío social y económico de sus habitantes.

Los primeros propietarios de este palacio fueron don Rodrigo de Lobiano y su esposa, María de Aguirre, quienes formaron una familia con sus cuatro hijos más el bastardo de don Rodrigo: Francisco, quien, con el tiempo, se convirtió en uno de los hombres más relevantes del País Vasco del siglo XVI. Conocido armador de barcos se dedicaba, además, a adquirir mineral de hierro de las minas de Bilbao que embarcaba rumbo a Sevilla donde lo vendía y, con aquel beneficio, compraba sal que transportaban en ese mismo barco a Terranova, en Canadá. Allí la utilizaban para aderezar el bacalao que capturaban los marineros vascos. Tras una estancia de varios meses, regresaban con el bacalao para venderlo en Bizkaia. Sin duda, era todo un negocio.

Don Francisco, a quien no quisieron reconocer sus privilegios por ser hijo ilegítimo, acabó siendo el propietario del palacio debido a que su hermano mayor y sus tres hermanas fallecieron. El testamento exigía que la elegante residencia se utilizara como convento. Sin embargo, don Francisco se trasladó allí junto con su esposa e hijos. La Orden de Santo Domingo lo denunció por no haber acatado aquella última voluntad de sus familiares y, finalmente, acordó que las religiosas recibirían una cantidad de dinero de la herencia para construirse un convento. En ese tiempo, don Francisco murió y fue su hijo quien permitió a las monjas habitar en el palacio mientras él mismo gestionaba aquel capital destinado al nuevo cenobio. Pero, faltó a su palabra y las monjas, tras no recibir el dinero convenido, se trasladaron a otra casa, quedando, de nuevo, el palacio para los Lobiano.

Posteriormente, fue Isabel, hija de don Francisco quien lo alquiló. Y así iba pasando de manos en manos y perdiendo poco a poco la categoría que tuvo en sus inicios, siendo incluso utilizado como establo. Hasta que, a finales del siglo XX, el Ayuntamiento de Ermua lo adquirió y reformó, transformándolo en la Casa de Cultura.

 

FOTO: ANDONI RENTERIA