UN ESCENARIO DE 125 AÑOS.

Hoy, día 31 de Mayo de 2015, se celebra el 125 aniversario de un lugar mágico, un lugar en el que ocurren cientos de historias, un lugar imprescindible para cualquier bilbaíno y foráneo.
Me estoy refiriendo al Teatro Arriaga.
En el año 1882 se presentó una moción de la Comisión Especial de Nuevas Obras Municipales, con las bases del concurso encaminado a la construcción de un teatro en nuestra villa en el solar donde ya estuvo el Viejo Teatro, el cual se quiso sustituir ya que, había sido dañado durante las Guerras Carlistas.
El Ayuntamiento cedió los terrenos a una empresa privada llamada Sociedad Nuevo Teatro de Bilbao para que lo edificara y explotara por un período de 92 años. Pasado este tiempo volvería a pertenecer al Consistorio bilbaíno.
El arquitecto cántabro Joaquín Rucoba fue el elegido para llevar a cabo una obra de semejante envergadura.
Rucoba se encontró con muchas trabas por parte de los ciudadanos. Por ejemplo, los vecinos de la calle Bidebarrieta, se opusieron a la ubicación inicial que el arquitecto propuso, ya que, hubiera sido un poco más delante de lo que se encuentra y hubiera taponado la entrada de la calle. Para ello, hubo que rehacer los planos y construir un nuevo muelle desde El Arenal hasta La Merced.
También en el propio Ayuntamiento hubo detractores de este proyecto, como algún concejal que criticaba la cesión de un terreno municipal para uso de negocio privado.
El hierro fue uno de los materiales decisivos en su construcción, ya que se tomó como ejemplo el Teatro de la Ópera de París, construido unos años antes, para paliar el gran problema de aquella época: los incendios.
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Una peculiaridad del proyecto era que disponía de entradas separadas para el público. Los más adinerados accedían por la puerta de la fachada principal, mientras que los menos pudientes lo hacían por unas puertas laterales que les llevaban a la zona de “paraíso” y, de esta manera, no se mezclaban las clases sociales.
También hubo anécdotas más tristes, como el desplome de una parte mientras se hallaba en construcción, muriendo dos trabajadores y resultando heridos otros cuatro.
En Septiembre de 1889 se coloca la placa de la plaza con el nombre “Plaza de Maestro Arriaga”.
Meses después, concretamente, el 31 de mayo de 1890 se inaugura el “Nuevo Teatro de Bilbao”, pero para entonces, ya todos los bilbaínos lo denominaban “Teatro Arriaga”.
Varias han sido las remodelaciones motivadas por incendios o las tristemente famosas inundaciones de 1983 pero…eso es otra historia.

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ZORIONAK ARRIAGA ANTZOKIA!

ORIGEN DEL PARQUE, EL DE LOS PATOS

En el año 1873 tres personalidades de Bilbao: el arquitecto Achúcarro y los ingenieros Alzola y Hoffmeyer, presentaron un proyecto al Ayuntamiento para construir un parque en la villa.
Establecieron que el mejor lugar sería la ladera que descendía desde la prolongación de la Gran Vía hacia la ría, ya que reunía todos los requisitos para convertirse en un elegante y lúdico jardín.
Se acordó construir un lago artificial en la parte baja del terreno al lado de la ría y que se llenara de agua en la pleamar, con unas compuertas para que no dejaran desaguarlo en bajamar.
En la parte de arriba se instalarían kioskos para música, cafés, columpios y demás entretenimientos para diversión de paseantes.
Se pensó en dotar al parque de cascadas, bosques, jardín botánico, retretes y un paseo para que los carruajes elegantes trasportaran a sus elegantes clientes.
Sin embargo, pese a tener bastante clara la idea, corría el año 1904 y todavía las obras para tan grandilocuente proyecto no habían siquiera empezado.
Tres años después, por fin, se tuvo la certeza de que el parque sería una realidad, pero más pequeña de lo proyectado anteriormente, ya que los benefactores de la villa que iban a donar terrenos, los habían empleado para construcción de viviendas, en vista de que el consistorio no se decidía.

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Finalmente, el arquitecto Ricardo Bastida y el ingeniero agrónomo Eguiraun, se pusieron manos a la obra con este maravilloso parque de estilo inglés, que no tuvo cascadas ni muchas otras cosas, pero no por eso carece de importancia para todos los bilbaínos, quienes lo conocemos por el parque “De los patos” o, simplemente, “El parque”, aunque todos sepamos que lleva como nombre el de una de las mayores benefactoras de la ciudad: Doña Casilda Iturrizar.

CIRCO DE LA CONCORDIA

Levantado a finales del siglo XIX en el solar que hoy ocupa la Sociedad Bilbaina, el Circo de la Concordia es desconocido para la gran mayoría de bilbainos.
Al matrimonio formado por el empresario circense Gil Vicente Alegría y la estrella riojana Micaela Ramírez que poseían, desde 1879 en Barcelona, el Circo Alegría y, además, organizaban espectáculos itinerantes por toda la península y algunos países como Italia, se les ocurrió crear un circo estable en nuestra ciudad, ya que se dieron cuenta, tras diferentes actuaciones en la plaza de toros de Vista Alegre, que al público bilbaíno les gustaba este tipo de entretenimiento.
Una vez conseguidos los permisos pertinentes, levantaron un edificio acorde a sus necesidades que pasó a llamarse de “La Concordia” y no el oficial “Alegría” debido al nombre del terreno donde se ubicó.
Se inauguró un caluroso día de agosto de 1893 a las ocho de la tarde y terminó a la una y media de la madrugada.
Los espectadores aguantaron estoicamente las altas temperaturas en el interior de aquel caserón de madera, donde disfrutaron de diferentes actuaciones como malabares, juegos aéreos, guitarristas, payasos, leones y muchas más.
Todos coincidieron en que la construcción era muy elegante y muy bien iluminada con focos eléctricos y lámparas de gas.
Una de las figuras de este circo fue sin duda una adivinadora que vino desde Madrid para dejar con la boca abierta a todos los asistentes, así como una pareja de acróbatas a los que les faltaba una pierna a cada uno.
Tan solo dos años duró aquel espectacular circo en Bilbao, ya que el solar fue vendido.
El domingo 24 de marzo de 1895 se clausuró con la presencia de la compañía Gimnástica de la Señorita Navas.
¿Os imagináis las asombradas caras de nuestros antepasados viendo a la Mujer Barbuda y a otros personajes circenses de la época?
Como no hay ninguna imagen de aquel circo, os dejo una cogida en Internet para ilustrar el texto.
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