CASA DE JUNTAS DE GERNIKA

Durante siglos, Gernika ha sido el lugar donde se reunían los representantes de los diferentes pueblos de Bizkaia para debatir sobre los asuntos comunes del Señorío.
Aquellas asambleas se celebraban al lado del Árbol de Gernika y se las llamaba Juntas Generales de Vizcaya. En 1876 fueron abolidos los fueros, o lo que es lo mismo, las leyes que regían la vida de los vizcaínos; hasta que, en 1979, comenzó una nueva etapa para esta institución y fueron recuperadas las Juntas Generales.
Hoy os llevo de excursión a la Casa de Juntas de Gernika, sede del máximo órgano institucional de Bizkaia, edificada entre 1826 y 1833 en estilo neoclásico bajo proyecto de Antonio Echevarría.


Tres elementos conforman este conjunto: el Árbol Foral, la Tribuna Juradera y la Casa de Juntas.
El árbol de Gernika es el símbolo de todos los vascos, bajo sus ramas tenían lugar las asambleas de las Juntas Generales con la presencia de los representantes de los diferentes municipios de Bizkaia.
En 1700 se plantó el roble que murió en 1892 y que, actualmente, podemos ver bajo un templete circular construido en 1929 para darle cobijo.
El árbol que, hoy en día, luce delante de la Tribuna Juradera fue plantado en 2015 y es sucesor directo del original.

La Tribuna juradera es una clara referencia al Panteón de Agripa y dispone de siete sitiales para otras tantas autoridades.


Para la Casa de Juntas, Etxebarria propuso un edificio rectangular y racional en cuyo centro se encuentra la iglesia-parlamento donde se celebran los plenos de las Juntas Generales de Bizkaia. Son muchos los elementos de este magnífico espacio, cabe destacar los retratos de los Señores de Bizkaia que cuelgan de sus paredes. En los laterales de este lugar, existen unos pabellones que albergan diversas estancias como archivo, biblioteca y una armería que no llegó a realizarse.


Entre la iglesia-parlamento y el archivo se encuentra el patio que, originalmente, fue descubierto y en 1964 se cubrió para albergar el Museo Documental del Señorío de Bizkaia.

En este museo podemos observar objetos tan curiosos como un sistema de votaciones a base de bolas huecas de plata donde se introducía el nombre del elegido o la guitarra de Iparraguirre, compositor del himno «Gernikako Arbola».

Al levantar la vista nos encontramos con una gran vidriera que la empresa bilbaína Vidrieras de Arte S. A. realizó en 1984.


Os animo a que visitéis este emblemático lugar. Abren todos los días, menos los días que hay pleno y la entrada es gratuita.


FOTOS: ANDONI RENTERIA

MONASTERIO DE OÑA

El Conde de Castilla, Sancho García fundó en el año 1011 el monasterio de San Salvador de Oña que se encuentra en la villa de Oña en la provincia de Burgos.
En el siglo XVI el benedictino Fray Ponce de León creó aquí, en el monasterio, la primera escuela de sordomudos del mundo.
A partir de 1835 su iglesia se convierte en la parroquia de la localidad y en 1880 el monasterio fue ocupado por los Jesuitas que instauraron la facultad de Teología y Filosofía.
Durante muchos años fue colegio y noviciado, hasta que, en 1967, se lo vendieron a la Diputación Provincial de Burgos que lo convirtió en Hospital Psiquiátrico y granja agrícola.
Hace unas semanas realicé una excursión por la zona y me acerqué a verlo. Muchos años atrás lo había visitado y mis recuerdos estaban bastante borrosos. Fue por eso que, al verlo, me sorprendió enormemente.

Su monumental escalinata exterior da acceso a la puerta principal de la iglesia, donde se cuenta que llegó el Cid Campeador con el cadáver de Sancho II el Fuerte, asesinado durante el sitio de Zamora y allí lo depositó.


Las fotografías en el interior del templo no están permitidas por lo que me fue imposible tomar ninguna imagen; pero, os garantizo, que son muchos los tesoros que guarda esta iglesia y el monasterio en general.
Panteones, esculturas, pinturas, tallas románicas o sillerías góticas son algunos de los objetos expuestos que merecen, sin duda, unos minutos de admiración.
Así como los panteones reales o ducales son dignos de observación.
El altar mayor en estilo barroco está dedicado a San Iñigo.
Continúo mi recorrido por este monasterio y llego a la sacristía; una sala de unos cuarenta metros cuadrados donde también se exhiben diversos objetos religiosos e, incluso, de la nobleza.
Por una puerta accedo al refectorio y de allí salgo al magnífico claustro del siglo XV. Afortunadamente, aquí si puedo sacar alguna imagen.

Delante de su fachada principal me saco una fotografía con la estatua del fundador.

No todo es piedra en este monasterio; en la parte trasera existe una gran jardín con estanques por donde, me cuentan, paseaban los monjes en sus momentos de ocio.


Si os apetece realizar una excursión no muy lejos de Bilbao y adentraros en la historia, no tengáis ninguna duda, el monasterio de Oña no os defraudará; así como el pueblo y sus alrededores.

FOTOS: ANDONI RENTERIA

LA VIRGEN DE BEGOÑA BAJO EL AGUA

Han pasado cincuenta y cinco años desde aquel 15 de septiembre de 1963 cuando una imagen de la Virgen de Begoña, de poco más de un metro de altura esculpida en bronce por el artista Joaquín Lucarini, partió desde el Ayuntamiento de Bilbao a las ocho y media de la mañana pasando por Galdakao, Amorebieta y Gernika hasta llegar a Bermeo donde la esperaban para embarcar y dirigirse hacia San Juan de Gaztelugatxe.
La idea de la entronización bajo las aguas de este lugar mágico y emblemático de Bizkaia, surgió de Giovanni Marra, también conocido como Juan Marra gran aficionado al submarinismo, y de un grupo de buceadores que quisieron rendir tributo a tres compañeros del club CEVAS (Centro Excursionista Vizcaino de Actividades Subacuáticas) que habían fallecido en el mar y honrar la memoria de aquellos que murieron en la trágica galerna de 1912 en Bermeo.
Aquella aventura no fue fácil; necesitaron ayuda de las instituciones, así como tuvieron que organizar una cuestación popular para sufragar los gastos.


Al acto de entronización no faltó el Obispo de Bilbao, Pablo Gúrpide para bendecir una ceremonia a la que acudieron cientos de personas y casi 500 embarcaciones que no quisieron perderse aquel importante acontecimiento popular, además de religioso.
A doce metros de profundidad, a poca distancia de los arcos cercanos a la ermita, la entronizada Virgen de Begoña protege, desde entonces, a todos los que, cada día, se enfrentan a las dificultades del mar. Y, cada año, se realiza una ofrenda floral y una misa en el monolito situado en la carretera frente a la ermita para recordar la entronización.
Ayer, 16 de septiembre, asistí por primera vez a este acto tan emotivo invitada por Anna Marra, hija del fallecido Juan Marra que organiza CEVAS.

 


A las doce de la mañana, el sacerdote de Bermeo ofició una misa en la que todos los asistentes participaron con devoción.


Al terminar se realizaron dos homenajes: Por un lado a Joseba Fernández, miembro de la Comisión de San Juan de Gaztelugatxe y, por otro lado, a Ramón Garaizar del grupo Kankinkabara, recientemente fallecidos.
Precisamente, ha sido este grupo de música y danza de Bermeo quien amenizó la mañana con su aurresku de honor y sus txistus.

La eurodiputada, Izaskun Bilbao, se emocionó al pronunciar unas palabras durante la eucaristía.


En el monolito se depositaron diversos ramos de flores en memoria de los fallecidos en el mar. Así como, varias embarcaciones, arrojaron flores al agua en el punto exacto donde se encuentra la imagen de la “Amatxu” de Begoña.

 

Por aire, también quisieron sumarse a este acontecimiento dos avionetas del Real Aero Club de Bizkaia, quienes cada año vuelan alrededor de San Juan, ofreciendo a todos un magnífico espectáculo.


Como colofón a una mañana estupenda cargada de emociones, nos ofrecieron a los asistentes un tentempié y unas bebidas.
Solo puedo terminar agradeciendo a Anna Marra el haberme invitado y agradecer a todos los que me aportaron información para realizar este post.

FOTOS: ANDONI RENTERIA.