EL FINAL DE LA SARDINA

En la última noche de febrero llovía en Bilbao o, quizá, fuesen lágrimas de tristeza porque el Carnaval 2017 se despedía de los bilbainos con la quema de la sardina.

p1780057

A las siete y media en la plaza Nueva, la sardina esperaba impasible a los que la transportarían hasta la plaza del Arriaga.

p1780050

Muchos asistentes al sepelio se han dado cita para acompañarla en tan triste momento.

p1780093

Las FAROLIN y ZARAMBOLAS, con sus semblantes serios y tristes presenciaban la escena.

p1780079

En la puerta de los Santos Juanes, el fraile de la Inquisición Carnavalera ha proferido gritos contra las FAROLIN, acusándolas de libertinas.

p1780064p1780105p1780112

Minutos después, la comitiva ha continuado su peregrinaje por el Casco Viejo hasta el cadalso situado delante del famoso teatro bilbaino.

p1780148p1780157

Entre el público se han repartido decenas de la réplica en chocolate de quien sería quemada sin contemplaciones.

p1780122

Yo he sido afortunada y he conseguido dos.

p1780379p1780374

A las ocho en punto de la noche, la sardina se  ha despedido entre llamas, de los allí presentes.

Las velas encendidas de los tristes bilbainos alumbraban la oscura noche.

p1780240p1780186p1780165p1780319p1780332p1780352p1780294p1780253p1780365

Ha sido el final de estos cuatro días de diversión y alegría en la villa.

¡Hasta el año que viene, sardina!

FOTOS: ANDONI RENTERIA.

VISITA AL TEATRO ARRIAGA

El alcalde Juan Mari Aburto inauguró ayer día 22 de febrero las visitas guiadas que tendrán lugar a partir del próximo 4 de marzo en el Teatro Arriaga.

p1750821p1750836

Cada fin de semana y, en grupos de treinta personas, se podrá acceder a la «joya de la corona» como llamó ayer el alcalde al teatro más famoso de nuestra villa.

Las visitas durarán cincuenta minutos y en ellas se darán a conocer detalles curiosos tanto de la construcción, como de diferentes anécdotas a lo largo de sus 127 años de existencia.

Ayer el alcalde con varias personalidades, recorrió las diferentes estancias que, normalmente, no son accesibles al público.

p1750842

En una sala pudimos ver algunos maravillosos trajes utilizados en diferentes producciones propias del teatro.

p1750950p1750970

El palco de honor fue uno de los lugares más fotografiados en el que tuve la suerte de sentarme y admirar la sala principal del teatro.

p1750983

p1750944p1750914

Otra sala con fotografías antiguas y lujosos espejos no escapó de los flashes de la prensa.

p1750897p1750907

Fueron varias las caras conocidas de la cultura como el periodista David Barbero y el bailarín Igor Yebra.

p1750961p1750992

Al terminar nos agasajaron con un pequeño ágape.

Para más información de estas visitas os dejo el enlace http://www.teatroarriaga.eus

FOTOS: ANDONI RENTERIA.

 

ARNOTEGI, EL DESCONOCIDO

A pesar de ser de Bilbao y pasear por todos sus rincones, siempre hay alguno que se me escapa y, por eso, intento descubrirlos todos.
Eso fue lo que hice el otro día; quise conocer el Monte Arnotegi perteneciente al macizo de Ganekogorta.

P1200108

Mucha gente llega hasta las inmediaciones del monte andando, sin embargo yo decidí hacerlo en coche por la carretera de Larraskitu; de allí me dirigí hacia el aparcamiento que se encuentra a pocos metros de la barrera situada en la base del Pagasarri.
Allí estacioné el coche sin problemas ya que era un día de labor.
Comencé a subir la cuesta de la izquierda del aparcamiento y, a los pocos minutos, me paré ante una casa con jardín donde unos perros me ladraban vehementemente detrás de una verja.

P1200094

P1200087

Seguí caminando y, en un alto, me detuve a observar frente a mí la ermita de San Roque en el camino al Pagasarri. También, desde este punto, la antena de este emblemático monte se erige majestuosa, como si de un símbolo se tratase.

P1200113

P1200115

Al mirar al suelo, casi piso un limako grande y naranja que cruzaba el sendero sin importarle el hecho de que una humana podía haberle aplastado con sus zapatillas deportivas.

P1200100

El paseo no requiere gran esfuerzo y, el día soleado pero no caluroso, ayudaba a sentirse bien, a respirar el aire limpio que no encontramos en el centro de Bilbao y a escuchar los diversos sonidos que la naturaleza siempre nos ofrece.
Después de un rato andando llegué a un llano donde una construcción destaca entre tanto arbolado. Se trata de un refugio para guarecerse en esos días que subes al monte con nubes y llegas arriba lloviendo.

P1200164

Me resultó muy curioso ver en su fachada una típica placa bilbaína con el nombre de la calle, aquí, tan lejos del Botxo.
Fuera, unos bancos y unas mesas para sentarse a dar buena cuenta de un bokata o simplemente para descansar y contemplar el entorno.

P1200195

Mi meta era coronar la cima, así que continué el ascenso mientras, descubro que también aquí puedes depositar una tarjeta en uno de los buzones adecuados para ello, como si se tratara del Everest o cualquier monte de gran altura.

P1200202

Por fin, arriba, lo primero que vi fueron unas ruinas de lo que, en la época carlista, debió ser un fuerte defensivo y del que ahora solo quedan unas piedras abandonadas.

P1200182

P1200197

Una de las mejores cosas que se pueden hacer cuando llegas a una cumbre es sentarse a deleitarte con las vistas y eso es lo que hice.
La villa desde esa altura ofrece una inmejorable estampa con sus edificios tan reconocibles por todos los bilbainos.

P1200261

Además de las ruinas del fuerte también hay un vértice geodésico de los tantos que existen en nuestra geografía y que sirven para la elaboración de mapas topográficos a escala.

P1200259

Mientras bajaba iba pensando en la diferencia de afluencia con el Pagasarri, ya que el Arnotegui no es un monte muy transitado; en todo el recorrido solamente me crucé con tres personas.
Algunos opinan de este monte que es muy modesto por no tener ninguna dificultad en su ascensión. Yo creo que es un maravilloso lugar para realizar una excursión con la familia y amigos sin preocuparte de las agujetas del día siguiente.

Os lo aconsejo, sin dudarlo.

FOTOS: ANDONI RENTERIA.