TXUPIN 2017

Como cada año el Txupin marca el comienzo de la semana más larga en Bilbao: nuestra ASTE NAGUSIA.
Durante nueve días Bilbao se convierte en una fiesta de color, luz, música, bailes, deportes rurales, concursos varios, txoznas, teatro… y muchos espectáculos más.
Ayer, sábado, a las seis de la tarde en el hall del Teatro Arriaga nos congregábamos más de cuatrocientas personas para recibir a la protagonista de las fiestas, a Mari Jaia; mientras, en el exterior, comenzaba a reunirse mucha gente que no querían perderse el Txupin.

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Incluso, Juan Crisóstomo Arriaga, lucía festivo.

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El Alcalde, Juan Mari Aburto, acompañado de la Corporación Municipal al completo presenciaron el aurresku de honor después de mantener un respetuoso minuto de silencio por los atentados de Cataluña.

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Minutos después nos encaminamos todos al piso de arriba para proceder a la presentación de Nati Ovelleiro, como pregonera y Ane Ortiz como txupinera.
Ellas estaban emocionadas, felices, muy sonrientes y con mucha responsabilidad, ya que faltaba menos de una hora para que salieran al balcón del teatro y, frente a miles de bilbaínos, pronunciara el pregón una y encendiera el txupin la otra, marcando, así el inicio de estas fiestas tan esperadas por todos.

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Dentro del edificio el calor era sofocado con unos abanicos de cartón con el logotipo y el color rojo de nuestra villa.
Camareros uniformados desfilaban con bandejas de refrescos, cerveza y cava para saciar la sed de los que allí nos encontrábamos.
El denominador común era la risa, el buen humor, la charla, los abrazos y besos. Todos estábamos pletóricos, sabiendo que Mari Jaia nos trae a Bilbao la posibilidad de evadirnos de nuestra rutina y sumergirnos en unas fiestas que, el próximo año, cumplirán cuarenta años tal y como las conocemos hoy en día.
El alcalde y la concejala de fiestas, Itziar Urtasun se colocaron los pañuelos de fiestas, haciendo lo propio con las dos protagonistas del momento. También a los asistentes nos entregaron uno con el dibujo de nuestra querida baldosa.

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A las siete en punto, Nati y Ane o lo que es lo mismo, la pregonera y la txupinera junto con la persona que realizaba la traducción en el lenguaje de signos, salieron al balcón. Abajo, en la plaza, la multitud les recibió con mucho entusiasmo y gritos de ánimo.
Unos minutos más tarde la canción de Kepa Junquera en honor a Mari Jaia sonaba en los altavoces y miles de personas tanto fuera como dentro la cantábamos al unísono.
Este acto, además, nos da la oportunidad a todos los asistentes de saludarnos y compartir un momento emotivo.
El alcalde se fotografió amablemente con todo aquel que se lo solicitó.

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Olga Zulueta y yo no dejamos escapar la posibilidad de besar a Isidro Elezgarai.

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Jon Aldeiturriaga me hizo el honor de anudarme el pañuelo al cuello.

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Los padres y hermana de la txupinera, posaron felices con Beatriz Marcos y conmigo.

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Aitor Bilbao, siempre atento, posó muy sonriente para la cámara de Andoni.

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Txoron, tan elegante como nos tiene acostumbrados.

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Karmele Larrinaga es tan simpática como buena actriz.

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Oscar del Hoyo y yo bajamos la escalinata del Arriaga mientras Andoni nos tomaba esta foto.

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Mi amigo Javier es encantador.

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Kepa Gallego y su amigo Javier Ortuzar tampoco quisieron perderse el txupin.

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Marino Montero, uno de los ideólogos de nuestra ASTE NAGUSIA.

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El alcalde, Beatriz Marcos, Olga Zulueta y yo con Mari Jaia.

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Anakoz Merikaetxebarria siempre con planes y proyectos.

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José Mari Amantes y Luis Castresana preparados para una semana trepidante.

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Gotzone Zaldunbide, Koldo Narbaiza, Asier Abaunza y Oihane Agirregoitia disfrutaron de la fiesta.

Alberto Ruiz de Azua con su buen humor habitual.

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Beatriz Marcos, los hermanos Manu y Susana González y yo mantuvimos una entretenida charla.

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Olga Zulueta, Beatriz Marcos y Jon Ruiz tomaban cerveza La Salve para celebrar la llegada de Mari Jaia.

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A las ocho de la tarde el teatro quedó vacío cuando Mari Jaia fue llevada por diferentes miembros de las Konpartsak, a inaugurar las txoznas.
ASTE NAGUSIA 2017 había arrancado en buena sintonía.
Para terminar esta crónica solo me queda agradecer a todos los amigos que me dedicaron unos minutos con sus sonrisas y su cariño.
GORA ASTE NAGUSIA!
GORA MARI JAIA!
FOTOS: ANDONI RENTERIA.

ENCUENTROS

Parece imposible realizar obras de arte con objetos rotos, estropeados, viejos… pero para la artista navarra Esperanza Yunta es muy fácil crear arte partiendo de objetos encontrados, en este caso, en la ría de Bilbao.
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Hasta el 17 de septiembre, en el Museo Marítimo Ría de Bilbao, se puede disfrutar de pequeños trozos de hierro y madera que, magistralmente, Esperanza ha convertido en arte, trasladándonos a la época industrial de nuestra villa.

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Estas joyas han sido creadas después de un laborioso trabajo de investigación por parte de la autora.

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Os recomiendo una visita a la exposición y, por supuesto, al museo.
FOTOS: ANDONI RENTERIA.

EL PRIMER PARTIDO

De sobra sabemos los bilbaínos que nos encantan las bilbainadas, y no me refiero a las canciones, sino a las fanfarronadas; como así se demuestra desde siempre en la historia de la villa.
A finales del siglo XIX, la colonia inglesa en Bilbao era bastante numerosa; la mayoría se habían afincado en nuestra ciudad para trabajar en las minas.
Estos súbditos británicos, en sus ratos libres, se dedicaron a enseñar a los locales un juego al que llamaban “foot-ball” y que practicaban con un balón.
Se les podía ver en la zona donde actualmente se encuentra el Paseo de Abandoibarra, conocido como “La campa de los ingleses”.


A los bilbaínos enseguida les enganchó el juego; tanto, que en Mayo de 1894, les lanzaron un desafío a sus maestros, los cuales aceptaron sin problema.
El “match” se disputó el 3 de mayo a las diez y media de la mañana. Los ingleses jugaron con una camiseta de color crema y los bilbaínos eligieron el color blanco para su equipación.
Desde el minuto uno era evidente la diferencia de juego. A los foráneos les sobraba soltura y fluidez con el balón; mientras que, los predecesores de los futuros leones, compensaban su inexperiencia con mucho orgullo y mucho esfuerzo físico.
El partido fue bastante duro en cuanto a ataques. Ataques que el público asistente no entendía y así lo demostraron con silbidos e, incluso, lanzándose al campo a protestar.
Se hizo necesario que los jugadores locales explicaran a estos enfurecidos espectadores que el juego era así y que los ataques estaban permitidos en el reglamento de aquel nuevo deporte.
En el descanso y, ganando por un 3-0 los ingleses, agasajaron a los bilbaínos con unos pollos asados. Aquello mitigó los ánimos de todos los presentes y retrasó el inicio del segundo tiempo hasta que hubieron comido los pollos.
Finalmente, los retados anotaron seis goles y los retadores ninguno.
Este fue el primer partido que, aunque se perdió, marcó el inicio de un deporte que pronto arraigó en nuestra villa y dio origen al equipo de nuestros amores: El Athletic Club de Bilbao.

Fotografía: Gil de Espinar