MUNDAKA, SU OLA Y MUCHO MÁS

En algún sitio he leído que hasta Mundaka arribaron los vikingos en el siglo IX, después de que siglos atrás estuvieran los romanos que habían llegado por su interés en el mármol de Ereño.
Sea como fuere, lo cierto es que esta población costera, situada en la margen izquierda de la desembocadura de la ría de Mundaka y que limita con la villa de Bermeo y con Sukarrieta, además de mirar de frente al mar Cantábrico, es sin duda, uno de los rincones más deseados por aquellos que buscan la belleza del mar y la tranquilidad de un pequeño pueblo.
Son muchos los atributos por los que los mundakeses se muestran orgullosos pero, si hay algo de lo que se habla en el mundo entero, es su famosa ola izquierda, considerada por los amantes del surf como una de las mejores de Europa.
De todos los lugares del mundo han venido surfers a probar esa ola que nace en la barra de Mundaka y muere en la playa de Laida; llegando a alcanzar tres o cuatro metros de altura en un recorrido de cuatrocientos metros.

 


El puerto es uno de los lugares más frecuentados en la época estival; ya que, pesar de contar con arenales, a la gente le gusta colocar sus toallas o sillas de playa encima del dique y, los más jóvenes, lo utilizan como trampolín para saltar al agua.


Las calles, su plaza, todo es pintoresco en este pueblo con sabor a mar y a diversión.


La ermita de Santa Catalina data de 1879 sustituyendo a otra anterior de la Edad Media, derribada por los embates del mar. Construida con mezcla de estilo gótico y renacentista se sitúa en un lugar privilegiado a las afueras del pueblo, lo que la convirtió en tiempos remotos en un área de cuarentena para los enfermos de las diferentes epidemia que han azotado nuestra geografía.
En la explanada hubo una fortaleza donde se reunían los pescadores que, además, fue utilizada como almacén de munición. Todavía quedan restos de la muralla que la rodeaba.

La Isla de Izaro se encuentra a no mucha distancia de la costa.


La iglesia Santa María se encuentra en una atalaya donde sobresale con su altura. De estilo gótico renacentista ha sido destruida y reconstruida en varias ocasiones debido a las luchas banderizas de hace más de cuatro siglos.


Mundaka rebosa actividad cultural y deportiva durante todo el año; bien sea con pasacalles, cabalgatas de reyes, carnavales, fiestas patronales, competiciones deportivas o su ya famoso MUNDAKA FESTIVAL, donde se congregan multitud de personas para disfrutar de unos días de música y gastronomía.
Verdaderamente, Mundaka es un buen lugar para visitar o para quedarse.
FOTOS: ANDONI RENTERIA.

CASA DE JUNTAS DE GERNIKA

Durante siglos, Gernika ha sido el lugar donde se reunían los representantes de los diferentes pueblos de Bizkaia para debatir sobre los asuntos comunes del Señorío.
Aquellas asambleas se celebraban al lado del Árbol de Gernika y se las llamaba Juntas Generales de Vizcaya. En 1876 fueron abolidos los fueros, o lo que es lo mismo, las leyes que regían la vida de los vizcaínos; hasta que, en 1979, comenzó una nueva etapa para esta institución y fueron recuperadas las Juntas Generales.
Hoy os llevo de excursión a la Casa de Juntas de Gernika, sede del máximo órgano institucional de Bizkaia, edificada entre 1826 y 1833 en estilo neoclásico bajo proyecto de Antonio Echevarría.


Tres elementos conforman este conjunto: el Árbol Foral, la Tribuna Juradera y la Casa de Juntas.
El árbol de Gernika es el símbolo de todos los vascos, bajo sus ramas tenían lugar las asambleas de las Juntas Generales con la presencia de los representantes de los diferentes municipios de Bizkaia.
En 1700 se plantó el roble que murió en 1892 y que, actualmente, podemos ver bajo un templete circular construido en 1929 para darle cobijo.
El árbol que, hoy en día, luce delante de la Tribuna Juradera fue plantado en 2015 y es sucesor directo del original.

La Tribuna juradera es una clara referencia al Panteón de Agripa y dispone de siete sitiales para otras tantas autoridades.


Para la Casa de Juntas, Etxebarria propuso un edificio rectangular y racional en cuyo centro se encuentra la iglesia-parlamento donde se celebran los plenos de las Juntas Generales de Bizkaia. Son muchos los elementos de este magnífico espacio, cabe destacar los retratos de los Señores de Bizkaia que cuelgan de sus paredes. En los laterales de este lugar, existen unos pabellones que albergan diversas estancias como archivo, biblioteca y una armería que no llegó a realizarse.


Entre la iglesia-parlamento y el archivo se encuentra el patio que, originalmente, fue descubierto y en 1964 se cubrió para albergar el Museo Documental del Señorío de Bizkaia.

En este museo podemos observar objetos tan curiosos como un sistema de votaciones a base de bolas huecas de plata donde se introducía el nombre del elegido o la guitarra de Iparraguirre, compositor del himno «Gernikako Arbola».

Al levantar la vista nos encontramos con una gran vidriera que la empresa bilbaína Vidrieras de Arte S. A. realizó en 1984.


Os animo a que visitéis este emblemático lugar. Abren todos los días, menos los días que hay pleno y la entrada es gratuita.


FOTOS: ANDONI RENTERIA

POR LA VÍA VERDE DE GÜEÑES A SODUPE

Las vías verdes son una buena opción para pasear entre naturaleza,  no requieren un gran esfuerzo, al menos no tanto como alcanzar la cumbre de un monte.

Hoy os llevo hasta Güeñes a diecisiete kilómetros de Bilbao.

Hace unos días, me dirigí a esta población encartada y aparqué el coche cerca de la estación.  A pocos metros, cruzando las vías, comencé mi excursión hasta Sodupe.

El camino es lo suficientemente ancho como para que circulen vehículos, aunque afortunadamente para los paseantes, son pocos los que lo utilizan, por lo que se puede andar con tranquilidad.

El día soleado invitaba a realizar un ejercicio suave como el senderismo por este antiguo trazado de los FFCC de la Robla.

Me crucé con muchas personas con ropa deportiva que se les notaba muy acostumbradas a caminar por aquí. También vi a familias con niños y bastantes ciclistas.

A la izquierda del sendero me saqué una foto en un área de recreo con bancos y mesas que, por la espesa vegetación que había, no debe de ser muy utilizada.

Continué mi ruta por la margen derecha del río Herrerías observando los caseríos que aparecían ante mí; Algunos deteriorados y otros muy bien conservados y reformados.

En el barrio de Santxosolo dos construcciones de piedra salen a mi paso: la ermita y el albergue. Según se cuenta, el Ayuntamiento instauró un impuesto sobre el consumo de vino para sufragar la construcción de la ermita de San Martín de Iturriaga, más conocida como de Santxosolo por el lugar donde está ubicada.

Antes de llegar a Sodupe se encuentra una presa con los restos de la central hidroeléctrica Landalucía, actualmente cerrada.

A la altura de Sodupe, decidí dar la vuelta y regresar por el mismo camino hasta el lugar donde había estacionado el coche, total doce kilómetros de paseo entre árboles, caseríos y mucha naturaleza. Os lo recomiendo.

FOTOS: ANDONI RENTERIA