OLA DE FRÍO EN CARNAVAL

Las fiestas de Carnaval en Bilbao suelen celebrarse pasadas por agua y con frío, eso no es nada nuevo para los bilbaínos.
Pero, si hay una edición que se recuerda especialmente por la adversa climatología, fue la de marzo de 1916.
Aquellos días, el ánimo de los vecinos de la villa se encontraba por los suelos. No paraba de nevar y, además, la situación económica del país no era nada buena.
La prensa local destacaba la poca alegría carnavalesca y el tiempo tan desapacible. Llegaron, incluso, a comparar Bilbao con Siberia.
Solo los bailes privados, resguardados del frío, consiguieron calentar el humor en aquellos carnavales.
La intensa ola de frío con nieve y granizo enfrió más, si cabe, el ambiente festivo en el que no se arrojaron confetis en los desfiles como otros años, ya que consideraban que era una costumbre cursi y anticuada. Sin embargo, se puso de moda sujetar entre varios jóvenes a un pobre desgraciado y, restregar en su cara, un puñado de estos papelitos de colores hasta introducírselos en la boca.
No fueron alegres los carnavales, ni los disfraces estuvieron a la altura, siendo estos de mal gusto.
Y, para remate, el último día llegó la triste noticia del naufragio del trasatlántico español “Príncipe de Asturias” en la costa de Brasil. En el barco viajaban bastantes pasajeros vascos que perecieron en aquella catástrofe.
Decididamente, aquel marzo de 1916 se congelaron los corazones de los bilbaínos debido al frío y a la tristeza.

Para ilustrar el texto he tomado de internet esta foto del trasantlántico PRÍNCIPE DE ASTURIAS.

HUMEDALES DE SALBURUA

Hace unos días visité los humedales de Salburua en el cinturón verde de Vitoria-Gasteiz.

Esta zona se encuentra en el barrio del mismo nombre donde estuvo ubicado el aeropuerto viejo de la ciudad, tristemente conocido por ser el aeródromo desde el que despegaron los aviones que bombardearon Gernika durante la Guerra Civil.

Las lagunas principales de estos humedales son: Arkaute y Betoño. Hace siglos fueron desecadas para transformar la zona en campos de cultivo pero, desde 1994, se fueron recuperando para convertir este lugar en uno de los humedales más importantes del País Vasco.

En sus 206 hectáreas de superficie dispone de varios recorridos con un total de nueve kilómetros para disfrutar de la naturaleza en plena ciudad.

Después de estacionar el coche en el amplio aparcamiento, me dirigí al Centro de Interpretación ATARIA donde me facilitaron un plano y me atendieron amablemente ofreciéndome respuestas a todas mis preguntas.

En el interior del edificio se puede interactuar con diferentes objetos que explican la historia de la flora y fauna que allí conviven.

Existen paneles informativos, maquetas, zona de relax, zona de juegos…y un magnífico mirador que ya es el símbolo de este centro.

Con el plano en la mano me encaminé por un sendero para realizar uno de los recorridos.

Atravesé puentes, observé pequeñas cascadas, me crucé con varias personas y me embelesé con el vuelo de una cigüeña que recogía ramas para la construcción de su nido.

En una de las casetas de observación me quedé unos minutos para disfrutar de la escena en la que varios ciervos cruzaban la balsa hasta alcanzar un pequeño islote. En el agua los patos conviven en perfecta armonía con garzas y otras aves.

Nunca había visto tantos nidos de cigüeñas; es una estampa maravillosa. No me extraña que ornitólogos de diferentes lugares de Europa lleguen hasta Salburua para disfrutar de este bucólico lugar.

Durante mi paseo comprobé que han habilitado zonas de descanso donde sentarse a comer un bocadillo o, simplemente, disfrutar del silencio y de la abundante flora.

Todo se encuentra muy limpio y muy cuidado. Realmente merece una visita.

FOTOS: ANDONI RENTERIA.

KORRONTZI A FAVOR DE SAN FILIPPO

Ayer, día cuatro de enero, asistí en el Teatro Campos a un concierto de los que dejan huella; huella en la memoria y en el corazón.

El grupo de música folk, KORRONTZI, dentro de su proyecto solidario KORRONTZI BENEFIC con el que apoya a diferentes asociaciones de las conocidas como enfermedades raras de niños, ofreció un maravilloso espectáculo durante dos horas, que finalizó con el público en pie al ritmo de su vibrante música.

Quince minutos antes de empezar pude charlar un rato con Naiara García de Andoain, madre de tres niños bilbainos que sufren el Síndrome de San Filippo y con Belén Beaskoetxea, secretaria de la Asociación quienes posaban para los medios allí congregados, en un photocall de la Asociación con dos de los pequeños: Ixone y Unai.

A las ocho en punto estas dos mujeres salieron al escenario para agradecernos a todos la asistencia en un teatro completamente lleno. Nos contaron los progresos que se iban haciendo en el estudio y tratamiento de esta enfermedad, se las vio esperanzadas y con muchas ganas de seguir luchando. Agradecieron a KORRONTZI su implicación en esta causa y nos animaron a disfrutar del concierto que estaba a punto de comenzar.

El trikitilari, Agus Barandiaran, voz cantante del grupo nos fue presentando a sus compañeros y a otros músicos venidos desde Amurrio o Vitoria, además de los diferentes grupos de danzas que amenizaron la velada y demostraron, una vez más, el arte de nuestra tierra.

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No faltaron las bromas, las anécdotas contadas por Agus, los retos, las palmas al ritmo de la música, el vistoso vestuario y las ganas de pasar un buen rato.

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En los últimos diez minutos, Agus, nos invitó a todos a participar del número final.

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A las diez de la noche, en los pasillos del teatro, solo se veían caras de felicidad y se escuchaban por cada rincón palabras de satisfacción.

Gracias KORRONTZI por vuestra generosidad y gracias a la Asociación San Filippo por vuestra lucha.

FOTOS: ANDONI RENTERIA.