OCHENTA AÑOS DE LA ASOCIACIÓN ARTÍSTICA VIZCAÍNA

Fue en el año 1945, tras el término de la Segunda Guerra Mundial, cuando nació esta asociación cuyo germen procedía del grupo de pintores que, habitualmente, se reunían en el café Suizo. Después se unieron escritores de la Sociedad Poético-Literaria «Aralar» y desde entonces son innumerables las iniciativas que han llevado a cabo. Pocas asociaciones o instituciones han sabido desarrollar y difundir tanto la cultura como ellos y, además, en diversas disciplinas como pintura, música, canto, poesía o teatro. Conferencias, recitales, exposiciones, tertulias poéticas y presentaciones de libros son algunas de sus actividades que continúan organizando con mucho éxito.

Esta tarde, en el Salón Árabe del Ayuntamiento de Bilbao han sido recibidos por el alcalde de la villa, Juan Mari Aburto. Al acto han asistido varios concejales; el presidente de la institución cultural, Gabriel Rodrigo; el presidente emérito, José Ramón López y, por supuesto, un nutrido grupo de miembros de la asociación.Tras los saludos y, como merece la ocasión, el dantzari ha interpretado el Aurresku de Honor.

 

El alcalde ha felicitado a la agrupación y ha ofrecido detalles sobre su creación y sobre sus actividades. Asímismo, ha manifestado el compromiso del Ayuntamiento con las diversas entidades culturales históricas de Bilbao, alabando el trabajo ejemplar de las mismas.

El presidente de la asociación, ha agradecido al alcalde y a los ediles presentes, por su acogida en la casa consistorial y, también, ha puesto en valor las acciones culturales llevadas a cabo por la institución que representa.

Ha habido un intercambio de obsequios y muchas fotos para el recuerdo.

El broche final lo ha puesto el cantaor de flamenco, Juanjo Navas acompañado a la guitarra por Eder de Teba, con una versión del poema de Blas de Otero titulado EL CIERVO.

FOTOS: ANDONI RENTERIA

 

 

 

EL CANAL DE DEUSTO

A principios del siglo XX los problemas de navegabilidad en la ría, a la altura de Olabeaga, eran evidentes y se hacía necesaria una solución urgente. Abrir un canal en la vega de Deusto parecía ambicioso y, al mismo tiempo, sería una buena medida para mejorar la situación tanto para la navegación como para las labores de carga y de descarga. La Junta de Obras del Puerto con el proyecto de Luis Camiña, Ingeniero Director del Puerto, proposu la idea al Ayuntamiento de Bilbao, quien la consideró adecuada y beneficiosa para la expansión de la villa. El plan se aprobó en 1929. Sin embargo, quedó paralizado debido a la crisis económica, hasta después de la Guerra Civil.

A mediados de la década de los cuarenta se retomó la idea del canal, dado el incremento de la actividad portuaria. Una vez aceptados los proyectos, los planos y demás gestiones administrativas, se comenzaron las negociaciones para desalojar de las viviendas a los vecinos de la zona. La expropiación de aquellos terrenos tuvo un coste de ocho millones de pesetas. Por fin y, después de varios trámites, las obras de la primera fase de ejecución se iniciaron en agosto de 1950; para la segunda fase hubo que esperar doce meses. El canal se construyó con una anchura de cien metros, creando, así, dos márgenes con casi tres kilómetros de longitud cada una que ayudarían a liberar el tráfico de la ría.

Esta faraónica obra no estuvo carente de problemas técnicos por falta de medios, con lo que los plazos no pudieron cumplirse. También hubo un desfase presupuestario importante, alcanzando la no despreciable cifra de mil cuatrocientos millones de pesetas.

Nunca llegó a realizarse la apertura completa como era la idea original; sino que faltando 400 metros, se detuvieron los trabajos y se justificó alegando que los terrenos fangosos no permitían avanzar. Por lo tanto nunca se convirtió en una isla como estaba proyectado, sino que se quedó en península. Treinta y ocho largos años fueron necesarios para realizar aquella colosal obra inaugurada en 1968. Como todas las construcciones importantes de la época, la del canal también apareció en el famoso NO-DO que se emitía en los cines del país.

Y, cincuenta años más tarde, concretamente el ocho de octubre de 2018, en un acto solemne al que asistió el alcalde Juan Mari Aburto acompañado de varios representantes de las instituciones, se retiró la parte de tierra que unía la península de Zorrozaurre con Deusto a la altura del puente de Frank Ghery donde, en otros tiempos, fondeaban unas  mil embarcaciones cada año. Desde entonces, la isla de Zorrozaurre se está transformando poco a poco en la nueva zona residencial de Bilbao.

FOTOS: ANDONI RENTERIA

 

JOSÉ MANUEL ROZAS, LA LIBERTAD A TRAVÉS DEL ARTE.

El pasado 13 de junio se inauguró en la Sala Ondare de la calle María Díaz de Haro de Bilbao, la exposición de José Manuel Rozas.

Este artista, nacido en Bilbao en el año 1944 fue un pintor y escultor autodidacta muy comprometido con la sociedad de aquella época. José Manuel Rozas tuvo una breve, pero importante carrera artística. Su trayectoria fue intensa, con una ingeniosa inspiración surrealista y firmes convicciones políticas y sociales.

No hay duda de que fue un artista polifacético que destacó en dibujo, pintura, escultura y arte gráfico. En Irún transcurrió parte de su juventud y contó con el apoyo de la congregación de La Salle donde diseñó y creó varios enseres litúrgicos.

Muchas de sus obras están repletas de diminutos seres, habitantes de mundos oníricos y surrealistas que representan a todas las personas con nuestros problemas, necesidades y preocupaciones. Su inspiración era la vida libre, responsable y comprometida con los ideales de su tierra. Uno de sus deseos era que la cultura vasca llegara a todos los rincones y a toda la sociedad. En vida, José Manuel Rozas realizó una veintena de exposiciones individuales y más de cuarenta colectivas; algunas, incluso, en Alemania.

Lamentablemente, a los treinta y ocho años, falleció dejando una tristeza inconmensurable en su viuda, en su hija, en su entorno y, por supuesto, en todos los amantes del arte, de la libertad y de la justicia. Dicen los que lo conocieron que era un hombre afable, de buen carácter y muy familiar. Hoy podemos disfrutar de sus creaciones gracias a su viuda, María José Abasolo, que ha querido mostrar algunas de sus obras al público. Concretamente, en esta sala de exposiciones se presentan cincuenta y cinco piezas producidas desde 1967 hasta 1983.

Este cuadro del poeta y músico José María de Iparraguirre subido al árbol de Gernika, es muy llamativo por los tonos y por el simbolismo de la libertad representada en el emblemático roble.

La pieza de madera de la imagen representa a los poderes fácticos de cualquier sociedad.

Os dejo el enlace a su web José Manuel Rozas y os animo a visitar esta exposición hasta el próximo 30 de septiembre.

 

FOTOS: ANDONI RENTERIA