ANTONIO TRUEBA EN EL MUSEO DE LAS ENCARTACIONES.

El siete de julio de 2020 se inauguró en el museo de las Encartaciones de Abellaneda en Sopuerta, la exposición sobre la figura del escritor costumbrista Antonio de Trueba, titulada “Antonio de Trueba (1819-1889). Cronista de Bizkaia “.
Antón el de los Cantares, como también se le conocía, nació hace doscientos años en Montellano (Galdames) comarca de las Encartaciones en Bizkaia. A los quince años viajó a Madrid donde se inició en la lectura de autores románticos españoles. Con el paso del tiempo fue él quien comenzaría a escribir poemas, cuentos, novelas y artículos para diferentes periódicos. Sus obras siempre reflejaron la realidad social del momento. Narraba las tradiciones y costumbres campesinas; así como la creciente transformación industrial que sufría Bizkaia o los paisajes, las romerías y muchas anécdotas de su entorno.

Hasta el próximo dos de mayo, quien se acerque hasta este museo que, originalmente fue Casa de Juntas, podrá comprobar cómo fue la vida de Trueba quien fue proclamado por las Juntas Generales de Bizkaia, Cronista y Archivero del Señorío en 1862 y Padre de la provincia en 1876.
En cuatro estancias adornadas con elegantes cortinones rojos se reparten fotografías, libros, textos, artículos de prensa, herramientas de labranza, objetos religiosos y un boceto de la estatua que el artista valenciano, Mariano Benlliure, realizó y que se encuentra en los bilbaínos jardines de Albia.

Recorrer estas salas es aprender de la historia del siglo XIX, es conocer nuestros orígenes, es entablar una conversación con aquel cronista que nos ha dejado un extenso legado de poemas, novelas, artículos y muchas reflexiones y opiniones sobre lo que él vivía y sobre lo que la sociedad de entonces vivía.

Sin duda, os aconsejo visitar este museo y, concretamente, esta muestra sobre Antonio Trueba en la que han colaborado cinco investigadores: Joseba Agirreazkuenaga, Montserrat Amores, Goio Bañales, Jesús Arrate y Javier Barrio Marro y que cuenta con el apoyo de la Diputación Foral de Bizkaia, las Juntas Generales de Bizkaia y el Ayuntamiento de Galdames.

Os dejo dos enlaces:
El del museo Enkarterrimuseoa
Y el video en el que, el propio Antonio Trueba, representado por el actor Kepa Gallego, habla sobre la exposición. Video Trueba

FOTOS: ANDONI RENTERIA

DOLOMITAS EN EL VALLE DE KARRANTZA

En el barrio de Ambasaguas del Valle de Carranza, se encuentra un museo muy curioso: el de la antigua fábrica de Dolomitas.
La dolomía es una roca sedimentaria utilizada como materia prima para diferentes industrias.
En el año 1956 la empresa Dolomitas del Norte comenzó, en el barrio de Ranero, la explotación de la cantera que se hizo muy famosa porque, en una de sus voladuras, se abrió un boquete que permitió descubrir las Cuevas de Pozalagua, hasta ese momento ocultas.
Este material extraído de la mina al aire libre lo trasladaban mediante un tranvía aéreo hasta lo que actualmente es el museo, que fue la estación de descarga. Allí también se encontraban los hornos donde se introducían para el proceso de la elaboración de losetas refractarías que se suministraban a grandes empresas como Altos Hornos de Bizkaia.
Hace unas semanas, acudí hasta este museo con Leyre Barreras, guía profesional de la empresa Leykatur. Estacionamos el coche y, allí mismo, mientras observaba el edificio, Leyre me fue dando detalles de los días de visita. Los fines de semana abren siempre y los días laborables, con cita previa.

Al entrar lo primero que llama la atención es que se mantiene igual que cuando se cerró en el año 1976. Han pintado las paredes y han limpiado pero, básicamente, tiene el mismo aspecto.
Mi guía me contó que, desde 2002, estas instalaciones fueron declaradas Bien Cultural en la categoría de monumento, por el Gobierno Vasco.
Varios paneles informativos colocados en las paredes informan al visitante de la creación de la fábrica y del proceso de las rocas extraídas.

Emociona ver una imagen de parte del personal de la fábrica.


Diversos objetos aportan realidad a la visita; como sacos con piedras, sacos vacíos, vitrinas con botellas que contienen productos químicos o el despacho del Director donde cuelga un cuadro de la antigua fábrica.


En la parte de arriba podemos hacernos una idea muy clara de cómo se transportaba el material desde la cantera en unas vagonetas, a través de este sistema de tranvía aéreo.

Abajo en el sótano existen los antiguos silos que, gracias a un programa informático, han conseguido los efectos de sonido e imágenes que nos trasladan a una época en la que aquí había mucha actividad.
Según me explicó Leyre, esta es la parte que más gusta, sobre todo a los niños.


Durante algo más de una hora, recorrí la fábrica museo y salí sabiendo mucho más sobre este mineral, sobre su transformación y sobre la vida fabril en el valle de Carranza.
Muchas gracias, Leyre, por dedicarme tu tiempo y tus enseñanzas.
FOTOS: ANDONI RENTERIA