MUSEO DE HISTORIA VILLA DE BALMASEDA

La iglesia San Juan del Moral de Balmaseda se fundó en el siglo XV y, tras haber permanecido abandonada muchos años, se transformó en almacén para cobijar los pasos de la procesión de Semana Santa e, incluso, en aula para impartir clases de catequesis. En 2003, habiendo acometido una reforma completa, se presentó al público como Museo de Historia de Balmaseda en el que se concibieron un total de seis secciones: cinco en la nave y la sexta, arriba en el coro. En esta villa encartada, la primera de Bizkaia por fundación en el año 1199, han tenido lugar numerosos acontecimientos y el museo se ha encargado de recopilar una importante colección de objetos que contribuyeron durante siglos a enriquecer la cultura y la historia de Balmaseda.

Durante el recorrido, el visitante va descubriendo a los personajes más relevantes de la villa; algunos de ellos benefactores que dejaron su huella en forma de edificios o escuelas; como su fundador, Don Lope Sánchez de Mena, Señor de Bortedo. En un lugar destacado se conservan varios volúmenes de su Archivo Municipal desde el siglo XVI hasta el siglo XIX donde se recogen infinidad de datos y curiosidades que permiten comprender mejor la idiosincrasia del municipio. Tradiciones religiosas como las representaciones de Semana Santa; gastronómicas como la producción del txakoli; industriales como la maquinara de la fábrica de boinas La Encartada o las pucheras donde los ferroviarios del tren de la Robla cocinaban en sus largos viajes, representan muy bien la esencia del pueblo y su gran patrimonio a preservar. Las maquetas y dibujos nos ayudan a imaginar esta población amurallada durante la Edad Media.

Las nuevas tecnologías se han hecho un hueco en el museo y, a través de varios videos, se dan a conocer eventos culturales y festivos como el espectáculo de la quema de Balmaseda por parte de las tropas napoleónicas o su exitoso mercado medieval que atrae a tantos turistas cada año. Por si fuera poco, el museo brinda la oportunidad de asombrarse con las fabulosas vistas del entorno, ascendiendo por las setenta escaleras que conducen a la torre.

La zona donde un día se ubicó el coro, recrea en la actualidad una elegante alcoba  perteneciente a una casona palaciega del siglo XIX que fue la residencia de Don José Ignacio Llaguno Leniz, miembro de una familia acaudalada de la burguesía balmasedana. En este conjunto de mobiliario histórico destaca, por su diseño y por sus pequeñas dimensiones, una distinguida cama realizada en bronce sobre dorado. En una habitación como esta no pueden faltar un calientacamas, un pequeño armario escritorio y varios recipientes de bronce pulidos; objetos que aportan al visitante una imagen del estilo de vida de uno de aquellos poderosos linajes. Además, cuenta la leyenda que durante la última Guerra Carlista, el pretendiente al trono, Carlos VII, pasó unos días en Balmaseda hospedado en el palacio de Llaguno Leniz ocupando esta misma habitación.

La alcoba fue cedida hace unos años por un sacerdote, heredero de aquella noble familia.

En el Kolitza, emblemático monte balmasedano, se encuentra la ermita del siglo XV  de San Sebastián y de San Roque  donde, cada dieciséis de agosto, recibe la tradicional procesión de los vecinos de la villa.

La talla del santo, conocido como “el milagrero de las pestes”, se hallaba en el templo al estallar la Guerra Civil y, para evitar problemas y posibles destrozos, el mayordomo de la ermita, Juan Cruz Renovales, tomó la decisión de bajarla a su casa junto con la llave de la capilla y guardarlos a buen recaudo. Varios años más tarde aparecieron en Valladolid, en el domicilio de los descendientes de Renovales, quienes donaron los objetos al museo. La escultura, que se cree que data del siglo XVI, conserva en buen estado su policromía a pesar de no haber sido nunca restaurada. En la actualidad, la figura de la ermita es una réplica de la original.

Os dejo este enlace para mayor información sobre horarios y tarifas.

https://museoak.bizkaia.eus/detalleContenido.asp?idioma=CA&t=1&ID=62

FOTOS: ANDONI RENTERIA

 

 

 

 

MUSEOS DE BIZKAIA EN PILDORITAS

MUSEOS DE BIZKAIA EN PILDORITAS es el título del libro escrito por mí, con fotografías de mi compañero y amigo Andoni Renteria, editado por Diputación Foral de Bizkaia, que se presentó ayer en el claustro de Euskal Museoa en Bilbao.

Eran las cinco y media de ayer, dieciocho de mayo de 2022 y la puerta del museo se abrió para recibir a muchos amigos y amigas que quisieron acompañarme en una tarde muy especial y emotiva. Minutos antes, el periodista y presentador Joseba Solozabal me hizo una entrevista para emitirla en su programa LA KAPITAL de Telebilbao.

Euskal Museoa se encuentra, en estos momentos, en pleno proceso de reforma cerrado al público. Sin embargo y, de manera excepcional, cedieron su espacio más representativo para acoger la puesta de largo de un libro que trata sobre treinta y cinco museos del territorio. La fecha elegida para el evento no fue casualidad, por supuesto. En el día de ayer se celebraba en todo el mundo el Día Internacional de los Museos, una jornada para acercar la cultura a la población.

Alrededor de su famoso Mikeldi, resguardado bajo una cubierta protectora, se sentaron decenas de personas interesadas por la cultura, en general y por los museos, en particular.

A las seis de la tarde, la Diputada Foral de Euskera, Cultura y Deportes, Lorea Bilbao tomó la palabra para saludar a todos los asistentes y explicar cómo surgió este proyecto hace varios meses y cómo le expuse la idea de escribir un libro para difundir la cultura de nuestro territorio histórico a través de los museos. Tanto ella como su equipo me apoyaron con el único y maravilloso objetivo de sacar adelante un libro que recogiera el orgullo que sentimos por la historia, el arte y el patrimonio de Bizkaia.

Lorea me interrogó sobre mi afición por los museos y por los motivos que me habían llevado a querer escribir sobre ellos.

También destacó la importancia de conocer los museos, visitarlos, sentirlos y difundir sus variadas actividades culturales. Hablamos de cómo los museos son lugares de culto donde divertirte a la vez que aprendes; de su evolución a lo largo de los años; de la variedad temática; y de la importancia de transmitir esas inquietudes a los más pequeños de la casa, con el fin de que, en su adultez, sepan amar el arte y la cultura.

Poco a poco la conversación nos fue llevando a resaltar y describir algunas de las características de los museos plasmados en el libro. Asimismo, fueron varios los presentes en el acto que hicieron su aportación con sus comentarios o reflexiones.

En el ambiente flotaba muy buena energía, mucha camaradería y la firme intención de visitar, tanto los museos como el entorno donde están ubicados. Muchas de las personas que allí se congregaron reconocieron estar sorprendidos con algunos de ellos, pues ni siquiera conocían su existencia.

En un momento dado Andoni Renteria, micrófono en mano, nos fue detallando cómo tomó las fotografías que, tan bien, ilustran el libro.

Y, como no podía ser de otra manera, comenzaron las firmas y dedicatorias de los libros, además de los abrazos, las sonrisas, las felicitaciones y todas las muestras de cariño que me regalaron ayer los que se acercaron hasta aquí. Pero, antes, Andoni nos tomó una fotografía con algunos de los representantes de los museos que me habían facilitado toda la información necesaria para escribir el libro.

Ana Otadui, Presidenta de las Juntas Generales de Bizkaia siempre amable, también posó con un ejemplar del libro.

El histórico rojiblanco, Andoni Goikoetxea, tampoco quiso perdérselo.

Hubo alguna joven lectora que me prometió que visitará los museos después de leer mi libro.

Amigos artistas, con talento, con sueños, con proyectos…no faltaron a esta cita con la cultura.

Nuevos amigos que, incluso, llegaron de muy lejos para arroparme en una tarde tan especial.

Amigos de siempre que me acompañan en mis aventuras y que nunca me dejan sola.

 

Los afectos, las caricias, los besos…siempre son bienvenidos.

Algunos vinieron acompañados de la familia.

Representantes de los comerciantes de Bilbao siempre apoyando nuevas iniciativas.

Hago balance de la tarde de ayer y solo puedo decir GRACIAS, GRACIAS Y GRACIAS. Jamás podré olvidar mis nervios antes de comenzar y mis buenísimas sensaciones al terminar. Fueron muchas y muy bonitas las emociones que viví durante las dos horas que duró la presentación. Sé que muchos no pudisteis asistir, pero sentí vuestro apoyo desde la distancia.

Para terminar quiero agradecer a Diputación Foral de Bizkaia por confiar en mí, a Andoni Renteria por sus magníficas fotos, a los representantes de los museos por su colaboración, a mi familia y amigos por todo su apoyo y, por supuesto, a la directora de Euskal Museoa, Sorkunde Aiarza y a su equipo por permitirme cumplir un sueño dentro de su museo.

Ahora solo queda que leáis el libro y os animéis a conocer los museos de Bizkaia.

ESKERRIK ASKO!

¡MUCHAS GRACIAS!

 

Las fotos de esta crónica también las realizó Andoni Renteria.