PUERTA DE ENTRADA A LA CULTURA VASCA

Puerta de entrada a la cultura vasca, así es como se ve Euskal Museoa tras su extraordinaria transformación que lo reafirma como un museo contemporáneo, pero manteniendo su esencia y su identidad protegiendo la memoria y cultura vasca. Ayer, cuatro de junio se inauguró oficialmente después de cuatro años con las puertas cerradas este museo con más de un siglo de historia.

Con esta obra, en la que han trabajado ochocientos profesionales, se han ganado más de cinco mil metros cuadrados que se dedicarán a exponer su magnífica colección de más de cincuenta mil piezas de forma rotatoria; es decir, habrá una muestra semipermanente y luego habrá otras que se irán alternando.

En el edificio llamado Misericordia por haber sido la sede de esta institución a finales del siglo XVIII, se integra un recorrido desde las raices de la cultura vasca y el euskera hasta el momento actual.

El museo plantea al visitante diferentes experiencias de aprendizaje y participación en los diferentes ambientes.

El claustro donde se sitúa el emblemático Mikeldi, conserva su aspecto, pero con un aire renovado.

Ayer fue día de presentación en sociedad donde no faltaron tanto el personal del museo con su directora, Sorkunde Aiarza, al frente, como autoridades y personalidades de diferentes instituciones; además del equipo de arquitectura que ha llevado a cabo esta colosal obra.

En la rueda de prensa, el alcalde, Juan Mari Aburto señaló que «la reapertura de Euskal Museoa Bilbao supone un hito para nuestra ciudad, y así se presenta: como un museo vivo, inclusivo y abierto al mundo, al servicio de la ciudadanía y la cultura vasca».

Por otro lado, la diputada general de Bizkaia aseguró que «este museo es un espacio diferencial dentro de un sistema más amplio. Y en ese sistema, Euskal Museoa ocupa una posición singular».

Sorkunde Aiarza, gerente del museo, destacó que: «el proyecto arquitectónico se ha realizado teniendo siempre en cuenta el pilar de esta institución centenaria, su extensa colección formada por más de 50000 piezas».

Para finalizar, Antonio Vaillo, arquitecto y responsable de la reforma ha añadido que: «el resultado pretende una arquitectura unificadora y austera resuelta mediante sistemas constructivos tradicionales diseñados desde una óptica contemporánea».

Tras la rueda de prensa se realizó una visita por las instalaciones donde pudimos comprobar que Euskal Museoa se ha transformado en un museo accesible para todos y sostenible donde se ha reorganizado la museografía dando protagonismo a grandes piezas, a la villa de Bilbao y a los conjuntos patrimoniales contextualizados.

En el hall de entrada, al lado de la recepción, han instalado una pequeña tienda con objetos relacionados con el museo que, seguro, servirán para llevarse un bonito recuerdo.

La entrada al público será el próximo diez de junio y desde ese día hasta el veintiuno, se podrá visitar de manera gratuita.

FOTOS: ANDONI RENTERIA Y ESME HERLO

EUSKAL HERRIA MUSEOA

Muchas veces, el continente refuerza el atractivo del contenido. No hay duda de que eso sucede con el Museo Euskal Herria de Gernika inaugurado en 1991 en el palacio Alegría, también llamado Montefuerte. El edificio, construido en el siglo XVIII sobre las ruinas de una antigua torre medieval, perteneció a la familia Allende Salazar como se aprecia en el gran escudo que decora la fachada principal. La Diputación Foral de Bizkaia lo adquirió en 1982, lo rehabilitó y le dio el uso actual con el fin de mostrar la evolución, la historia y la cultura del pueblo vasco; de los territorios; del folklore y de la gastronomía. Su ubicación es inmejorable entre la Casa de Juntas y la iglesia de Santa María. Y, por si fuera poco, su jardín se reconvirtió en el parque de los Pueblos de Europa, para disfrute de todos los gernikeses.

El recorrido comienza en la planta baja donde las reproducciones de caseríos y casas-torre, comparten espacio con una maqueta de Gernika en la Edad Media. En estas salas se explica cómo surgieron los núcleos urbanos de las villas y de las anteiglesias; cómo se construían los caseríos y el gran valor de la madera. También se exponen varias cartas de navegación por la costa vasca desde el siglo XVI al XIX, que reflejan la importancia de la vida del mar en aquella época.

En la primera planta nos adentramos en la historia de los territorios. Por medio de paneles informativos se detallan las características de cada uno de ellos; cómo se organizaban política, social y económicamente; la trascendencia de la religión; el idioma… Y, por supuesto, ocupan un lugar destacado aquellos hombres y mujeres de la diáspora vasca que siguen manteniendo su lengua y su cultura. En la sección de folklore se exhiben objetos de deporte rural, de danzas, de música, de moda o de las famosas raquetistas de las que se conserva, por ejemplo, una máquina para fabricar las pelotas con las que jugaban.

El ático se reserva para las exposiciones temporales que, desde la apertura del museo, han sido más de un centenar.

En una vitrina el visitante puede admirar una bandeja propiedad de Andone Zorrozua y donada por una familia gernikesa, realizada en la fábrica de cerámica San Mamés, una empresa fundada en un antiguo molino hidráulico en Busturia, por las familias Bulucua y Chirapozu que producía, al principio, utensilios de cocina y que, poco a poco, comenzó a crear piezas más refinadas que, en la actualidad, se han convertido en piezas de coleccionista.

Otra de las joyas del museo es, sin duda, el cuadro titulado ALEGORÍA DE BIZKAIA. Pintado en 1897 por el artista vizcaíno Anselmo Guinea, sirvió como boceto para la vidriera situada en la parte superior de la escalinata principal del Palacio Foral de Bizkaia en Bilbao, que ejecutó el cristalero catalán Antonio Rigal. En esta impresionante alegoría queda representada la Señora, que personifica a Bizkaia, sentada bajo el árbol de Gernika, símbolo de libertad de los vascos. En la parte izquierda se observan los caseríos como ejemplo del mundo rural, agrícola y ganadero. A la derecha, el artista dibujó altas chimeneas de las industrias nacientes; así como varios barcos que surcan la ría. En medio de la imagen se encuentran todo tipo de profesionales como pastores, herreros, leñadores, artistas, médicos o poetas que portan en sus manos su trabajo para ofrecérselo a la Madre Bizkaia.

La obra, propiedad de Diputación Foral de Bizkaia, se encuentra en el museo desde su inauguración.

Y, no solo el interior es maravilloso; su jardín es digno de un paseo con calma.

Os dejo este enlace con más información de horarios y precios.

Euskal Herria Museoa

 

FOTOS: ANDONI RENTERIA

 

HONTZA MUSEOA

En el pueblo de Mañaria, cercano al parque Natural de Urkiola, se encuentra el Museo Hontza de Ciencias Naturales, ubicado en la que fue residencia del escritor vasco Evaristo Churruca, “Kirikiño”. Su creador, Enrike Huerta, siendo un niño comenzó a recopilar diferentes piezas, sobre todo, conchas. Desde entonces ha dedicado su vida a reunir la mayor colección de animales y fósiles de Bizkaia, sobrepasando los cuarenta y cinco mil ejemplares. Aunque, por razones de espacio, no permanecen expuestas todas. El Museo Hontza, es el primero de Bizkaia abierto al público, dedicado a las Ciencias Naturales. Gestionado a través de la Fundación Hontza Museoa, se inauguró en esta nueva sede en noviembre de 2014.

Enrike Huerta ha hecho realidad su sueño y cada día trabaja incorporando nuevas piezas procedentes de diferentes lugares del mundo, identificándolas, investigándolas y, con las nuevas tecnologías, informatizando todos los datos para lograr sus objetivos de compartir la grandeza de la madre naturaleza y conservar el patrimonio desde un punto de vista cultural, pedagógico y científico. Este museo, sin ánimo de lucro, cuenta con un lema muy significativo: “No se puede defender lo que no se ama y no se puede amar lo que no se conoce”.

El recorrido comienza en la planta baja donde, lo primero que llama la atención, es una cabeza de jirafa. En este punto es donde Enrike recibe a las visitas, les da la bienvenida y les explica numerosos detalles  sobre lo que van a ver en las diferentes salas clasificadas por temáticas. Animales exóticos, insectos, moluscos, minerales, plantas, arenas de diferentes desiertos, esponjas marinas de formas caprichosas… la naturaleza y el mundo animal al alcance de todos. Asimismo, el museo, cuenta en su haber con varios records como el de poseer el mayor insecto palo del mundo. También colabora compartiendo piezas y conocimientos con investigadores de diferentes países y, además, ofrece la posibilidad de consultar alguno de los más de tres mil títulos de su biblioteca especializada.

Otras actividades importantes son las exposiciones monográficas, las charlas y conferencias que organiza y que sirven de gran ayuda para comprender la biodiversidad de nuestro planeta.

Para escribir mi libro MUSEOS DE BIZKAIA EN PILDORITAS me reuní con Enrike y él destacó dos de las piezas de su museo. Son estas:

EL ORNITORRINCO

El ornitorrinco,originario de Tasmania y Australia, está considerado el mamífero más raro del mundo por sus diferentes peculiaridades. Su aspecto físico es una mezcla de las características de otros animales: el pico de pato, la cola de castor, el cuerpo y las patas de nutria. Además, el macho de esta especie es el único mamífero que posee dos espolones con veneno que puede llegar a ser mortal y, al no tener mamas, sus crías chupan la leche que le supura por los poros de su piel. Y, para hacerlo más extraño si cabe, pone huevos, su temperatura corporal es inferior a la del resto de mamíferos y pasa la mayor parte del tiempo en el agua. Esta pieza, considerada la joya del museo, se trata de un ornitorrinco adulto que perteneció a una antigua colección del Instituto Miguel de Unamuno de Bilbao y que fue donada hace dos años.

CANGREJO  ARAÑA GIGANTE

Enrike Huerta, tras ver un reportaje sobre el cangrejo araña gigante, se puso en contacto con un colega en Japón quien le aseguró que sería muy difícil obtener uno porque habitualmente se mantienen a mil metros en las profundidades del Océano Pacífico y solo ascienden a unos 250 metros para procrear. Posee un oído muy desarrollado debido a su ceguera  y, a pesar de su imponente aspecto, es inofensivo para el hombre; ya que invierte la mayor parte del tiempo en comer animales en descomposición. Rara vez son capturados por algún buque de pesca de arrastre. Sin embargo, en el año 2012 y gracias a uno de esos barcos, el museo consiguió el que está considerado uno de los tesoros de la colección: un ejemplar de tres metros de envergadura que llegó en cajas, partido en varios trozos que hubo que ensamblar y aplicar una imprimación de barniz para protegerlo.

Os animo a que vayáis a visitarlo y os dejo este enlace para mayor información.

https://hontzamuseoa.eus/es/

 

Las fotos las realizó ANDONI RENTERIA en época de pandemia, por ello llevamos puestas las mascarillas.