HORNO DE LA MINA SAN LUIS

La historia de Bilbao no sería la misma sin sus minas de las que se extraía el mineral de hierro que luego se transportaba en vagonetas hacia los muelles y, de allí, en gabarras, hacia los grandes barcos que esperaban en la desembocadura de la ría.
En la plaza Saralegi, en el barrio de Miribilla, un horno de calcinación permanece como vestigio de aquella época. A su lado, una vagoneta y una placa en la que se puede leer en euskera y castellano: “Horno de calcinación donde se trans¬for¬¬¬maba el carbonato de hierro (Side¬rita) en óxido de hierro”
El horno de calcinación Saralegi debe su nombre a un caserío que existió en este lugar. Fue construido en los años cuarenta del siglo pasado por la empresa Gracia y Cía y se utilizaba para calcinar el mineral que se extraía de la mina San Luis hasta 1960 cuando cesó su actividad. Además de esta, la de Malaespera, la Abandonada y la del Morro al otro lado de la ría, fueron otras de las minas que albergaban en su interior los mejores recursos de hierro después de las de Ortuella, Sopuerta y Somorrostro.


Este horno fue concebido con una base cilíndrica de mampostería de piedra que medía 4,50 metros de diámetro, en cuyo interior se hallaba una tolva de descarga situada bajo el cono de hierro, con el objetivo de facilitar la descarga del material y no utilizar las puertas del propio horno.
Al lado del horno disponían de un lavadero que utilizaba el agua para separar la arcilla de los minerales sólidos que, luego, se transportaban por una cinta donde los trabajadores seleccionaban a mano los diferentes minerales tales como caliza, gabarro o carbonato de hierro.
Debajo de las viviendas de Bilbao La Vieja quedan las galerías de aquellas minas. Y, en el muelle Marzana a la altura del número 2, existe una puerta que da acceso al túnel por donde circulaban las vagonetas hasta la ría, de la desaparecida mina San Luis.

FOTO: ANDONI RENTERIA

CASA TORRE URIZAR

No es habitual encontrarse una casa de estas características en la entrada de una gran ciudad. Sin embargo, la Casa Torre Urizar ha sido un icono que todos los bilbaínos hemos conocido en el barrio de Irala, con gallinas en sus terrenos y su aspecto deteriorado.
Los historiadores aseguran que no fue casa torre, a pesar de que siempre se la ha denominado así; sino un caserío de algún campesino adinerado que construyó su propiedad emulando a las casas torres o pequeñas fortalezas, pero con un uso más residencial, como se aprecia por su planta más ancha si la comparamos con la de las casas torres.
Edificada en el siglo XVI, fue reformada casi completamente en el siglo XVII, aunque conserva algunas ventanas saeteras de la construcción original. Este caserío también conocido con el nombre de Gina, actualmente es propiedad del Ayuntamiento de Bilbao y tuvo que ser sometido a una reforma integral debido al mal estado tanto de la estructura como de las fachadas y la cubierta. Los vecinos vieron en la restauración una posibilidad de disponer de un edificio que se usara como lugar de actividades culturales o reuniones sociales.


En los trabajos de reforma hace más de diez años, el jefe de obra, al derribar un cobertizo, descubrió en el suelo una moneda medio tapada con el barro. Comenzó a excavar con una azada y, para su sorpresa, se encontró un total de doscientas setenta monedas y restos metálicos. lo que hace suponer que habrían sido escondidas en una caja de ese material. Estas piezas fueron datadas entre el año 1869 y 1937 y, algunas de ellas, muestran la efigie de Amadeo de Saboya o de Alfonso XII de niño, denominadas “pelones”.
Alrededor de este caserío se edificó una zona residencial llamada Torreurizar, proyectada por el arquitecto Ricardo Bastida en 1919 en la que se dio respuesta a la necesidad de vivienda barata. Casi trescientos domicilios de diferentes tamaños y distribución pensados para acoger a familias numerosas o a personas solteras.

FOTO: ANDONI RENTERIA

SUS MAJESTADES DE ORIENTE DESFILAN EN BILBAO

Cada año, Melchor, Gaspar y Baltasar, los Reyes Magos de Oriente, se acercan hasta la villa de Bilbao con la intención de entregar los regalos que los más pequeños de la casa han pedido en sus cartas.

Pero, antes de que eso se produzca, estos tres magos se pasean por las calles de Bilbao para que todos puedan verlos con sus coloridos trajes, en sus carrozas y derrochando alegría y cariño. Los niños y las niñas les esperan con mucha ilusión y se asombran al verlos pasar mientras les saludan con mucha pasión.

Hoy, a las seis de la tarde comenzaba la cabalgata desde los alrededores de la plaza del Sagrado Corazón, en la Gran Vía bilbaina.

Los reyes han ocupado sus puestos, cada uno en su carroza. Miles de personas en las aceras esperando ansiosos el paso de la comitiva.

La marcha la han abierto dos camiones antiguos de los bomberos, detrás la estrella de Oriente.

Unas patinadoras iban recogiendo las cartas de los niños para llevarlas a la carroza de las carteras.

Willy Fog, la Patrulla Canina, un elefante, una avioneta, bailarinas de Bollywood…todos han desfilado por las calles de Bilbao hasta llegar al Ayuntamiento donde les esperaban en la escalinata principal, el Alcalde, Juan Mari Aburto y la Concejala, Itziar Urtasun.

El primero en bajarse, como siempre, es Melchor que se ha dirigido a saludar a las autoridades de la villa. Así como Gaspar y Baltasar.

Una vez dentro han posado para los fotógrafos en las escaleras y, de allí, han subido a saludar a todos los bilbainos desde el balcón.

Tambén han tenido que atender a los medios de comunicación que les pedían entrevistas. Al igual que el Alcalde de la villa que ha asegurado sentir mucha alegría de ver a tantos niños emocionarse en una noche tan especial como la de hoy.

Unos minutos más tarde se han sentado en sus tronos y han ido recibiendo a cada uno de los niños y de las niñas que ya esperaban impacientes su turno para contarles lo que habían escrito en sus cartas y para recoger un regalito que los pajes les entregaban.

Conmigo ha sido muy cariñoso el rey Gaspar.

Ha sido una tarde muy emotiva e ilusionante para los más pequeños y para los mayores que les vemos disfrutar a ellos.

FELIZ NOCHE DE REYES

 

FOTOS: ANDONI RENTERIA

NYX HOTEL BILBAO

Y, después de más de un siglo, este emblemático edificio del Arenal, vuelve a convertirse en hotel.
En la última década de 1800 se abrió el Hotel D’Angleterre en el primer piso, posteriormente cambió su nombre por el de Hotel Almirante. Muchas personas del mundo del cine, del teatro, del toreo o de la aristocracia se alojaron aquí.
Décadas después fue sede de entidades bancarias, hasta la actualidad que, de nuevo, se hospedarán turistas en sus habitaciones.
La cadena Leonardo Hotels, con más de doscientos hoteles repartidos por el mundo, ha abierto las puertas del hotel NYX HOTEL BILBAO, su primer establecimiento en el País Vasco.
Hoy se ha presentado a la prensa con la asistencia de muchos medios de comunicación que no querían perderse la oportunidad de conocer alguna de sus 109 habitaciones o las terrazas; así como la cafetería a pie de calle.


Shay Raz, Director General de la cadena para España y Portugal, nos ha explicado que ellos son hoteleros y que su trabajo es servir al cliente. Desde hace varios años tenían la idea de abrir un hotel en nuestra villa, lugar al que se siente muy unido y, ha confesado, le encanta.
El objetivo no es solo realizar muchas reservas, sino también integrarse en la sociedad bilbaína; que cualquiera pueda tomarse un café o una copa, que pueda asistir a una de las diferentes sesiones de Djs que tienen pensadas o a las exposiciones de artistas locales. Su deseo es programar actividades culturales y ha asegurado que no buscan a un turista de lujo ya que los precios están en la línea de los hoteles de su categoría.


En el sótano hay una sala de reuniones con una capacidad para cuarenta y cinco personas, además de un pequeño gimnasio.
La restauración a base de delicias en miniatura correrá a cargo del Grupo Yandiola.
Otra cosa en la que ha hecho hincapié es en la preservación de la fachada y de la estructura, así como las ventanas ya que conocen la importancia que este edificio tiene en la historia de Bilbao y, de hecho, en todas las plantas aparecen fotografías del hotel hace más de cien años.


La Directora, Anabel Herrera, me ha comentado que es canaria pero que, desde el primer día que llegó a Bilbao se enamoró del estilo de vida y que, al clima, se va poco a poco acostumbrando.


Tras la presentación con imágenes en video y contestar a nuestras preguntas nos han ofrecido separarnos por grupos para realizar una visita guiada. Yo he podido ir con la directora y varios compañeros más.
En el ascensor hemos subido hasta la última planta donde las vistas panorámicas nos han dejado a todos boquiabiertos. A esta terraza se podrá acceder para tomar algo en la cafetería, cualquiera que así lo desee, no hace falta estar alojado en el hotel y, siempre y cuando, el aforo lo permita.
Es maravilloso observar desde aquí la iglesia de San Nicolás, la plaza Nueva, el Arenal, la ría, el teatro Arriaga, el Casco Viejo, al fondo el puente de Miraflores…


Las habitaciones en un estilo moderno y acogedor disponen de cafetera, minibar, frutas variadas, cargadores de móviles, televisiones de pantalla muy grande y sofás cama entre muchas facilidades más para hacer la estancia más cómoda.

Una de las cosas que me ha llamado la atención es que hay varias máquinas de videojuegos repartidas por el hotel para utilizar gratuitamente.


En cada planta una pared está dedicada a un artista vasco. Este mural de Iñigo Sesma es, quizá, el que más me ha gustado.


Otra de las curiosidades es que el nombre del hotel no es abreviatura de nada, simplemente significa Diosa de la Noche en la mitología griega.

La Directora nos iba mostrando habitaciones en varios pisos, así como el patio interior.

Hemos bajado a la primera planta por una elegante escalera de mármol.

 


Después de recorrer de arriba abajo este nuevo establecimiento hotelero nos han servido unos canapés y unas bebidas en la cafetería que, a partir de mañana día 11 de abril, ya abrirá al público bilbaino.


He de destacar la amabilidad y educación de los empleados. De momento son veintitrés pero esperan que, con el tiempo, puedan contratar a más personal.


Desde aquí les deseo mucha suerte en esta nueva andadura.
FOTOS: ANDONI RENTERIA