ZORIONAK NESKAK!!!!

Hoy ha sido un día muy emotivo para todos los que sentimos los colores rojiblancos en lo más hondo de nuestro corazón.

Esta tarde se ha festejado por quinta vez el título de campeonas de liga femenina de fútbol.

Nuestras leonas merecen nuestro apoyo y reconocimiento.

A las seis de la tarde han subido a ofrecer la copa a la amatxu de Begoña, donde las esperaban numerosos aficionados.

Unos cuarenta minutos después han llegado al Ayuntamiento donde han sido recibidas entre aplausos.

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El alcalde Juan Mari Aburto ha pronunciado unas palabras y les ha felicitado. Igualmente el presidente del Athletic Josu Urrutia.

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Ha habido mucha emoción entre alguna de las jugadoras que no ha podido reprimir las lágrimas.

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A continuación han salido al balcón a saludar a todos los asistentes entre aplausos, gritos, confetis rojiblancos, cánticos y mucha mucha alegría.

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Iraia subida a la balaustrada ha hecho gala de su simpatía y ha sido la que más ha jaleado a sus compañeras y a los que, desde abajo, las animaban.

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Muchas caras conocidas en el Salón Árabe y todas muy felices por el triunfo de nuestras neskak.

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Muchas han sido las fotos, las entrevistas para los medios y los autógrafos que han firmado estas leonas.

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Yo no he perdido la ocasión de fotografiarme con Iraia, la capitana.

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Andoni y yo no nos hemos resistido a unas fotos para el recuerdo.

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Toda la plaza era una alfombra de dos colores: rojo y blanco.

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De nuevo en el autobús para dirigirse al Palacio de la Diputación.

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FOTOS: ANDONI RENTERIA Y YO MISMA.

LA ACEÑA, GALDAMES.

En el pueblo de Galdames, concretamente en el barrio de La Aceña, existe un parque llamado Atxuriaga donde hace muchos años las minas Tardía y Berango daban trabajo a cientos de hombres y mujeres.
Se trata de un área recreativa provista de mesas y bancos donde relajarse. Así como barbacoas para preparar una sabrosa comida campestre.

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Una mañana de primavera decidí darme una vuelta por allí. En el aparcamiento estacioné el coche y comencé mi exploración observando el monte de donde, muchos años atrás, los mineros extraían el mineral de hierro y que, actualmente, son los pinos los que han ocupado el lugar de las betas.

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La paz y la limpieza son las dos características que más llamaron mi atención.
El nombre del parque se debe a la torre medieval Atxuriaga que existió hasta principios del siglo XX y que desapareció cuando comenzó la actividad minera.
Todavía quedan vestigios de aquella época como el camino que, antaño, fue un trazado del ferrocarril minero.

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La vegetación es frondosa y la variedad de árboles va desde arces, fresnos y hasta algún olivo solitario.

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No falta de nada, incluso un precioso caballo es parte del paisaje.

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Una gran balsa ocupa el lugar de una de las minas. Alrededor de este embalse han construido varios miradores que sirven tanto para pescar como para imaginar desde allí la actividad frenética que hubo bajo esa agua.

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Cerca de allí varias viviendas y algún restaurante completan este barrio tranquilo de Galdames.
Después de hora y media de paseo decido regresar a Bilbao feliz de haber conocido otro rincón de nuestra maravillosa geografía.
FOTOS: ANDONI RENTERIA

Y…ENTRARON EN BILBAO

El 18 de junio de 1937 para muchos bilbaínos fue una jornada marcada por el miedo, el horror y el desconcierto. Momentos de angustia que se vivieron en Bilbao en pleno escenario de una guerra civil en la que no habían pedido entrar.
Los avisos de ataque eran continuos y debían acudir a refugiarse dejando aquello que estuvieran haciendo. Algunos se protegían en iglesias, como la de Santiago, donde el padre Francisco Vidal generosamente acogía a aquellas asustadas personas.
Catorce fueron los que aceptó aquel día y los introdujo en un cuartito de la parte derecha del templo en la que la única ventilación consistía en una ranura que daba al pórtico.
José Antonio Aguirre con sus consejeros observaba desde la terraza del hotel Carlton, (sede de la presidencia en ese momento) cómo la resistencia luchaba denodadamente para defender Bilbao.
Días atrás ya se inició la ruptura del cinturón de hierro por parte del ejército del norte del bando sublevado, con apoyo de 110 aviones alemanes y numerosos carros de combate.
Algunos ya veían que la partida estaba perdida y muchos fueron los soldados que regresaron con sus familias.
Mientras iban cayendo poblaciones como Derio, Plentzia, Lezama, Algorta, Basauri o Sondika, Bilbao seguía resistiendo con el ánimo cada vez más dañado.
Parte del Gobierno fue evacuado a Trucíos entretanto, en Artxanda se desencadenó una sangrienta batalla.
El 19 de junio, la ciudad amaneció en silencio, un silencio que no presagiaba nada bueno. Las calles desiertas. Entonces comenzaron las detonaciones para la destrucción de los puentes y evitar, así que los ejércitos los cruzaran.
Se corrió el rumor de que harían volar también el Casco Viejo y varias familias huyeron andando hacia Begoña, de allí a Artxanda para dirigirse a Asua.
No estalló, afortunadamente, y los vecinos pudieron volver a sus hogares.
La mañana del 20 todo había cambiado; se escuchaba música militar en las calles. Todo había terminado o…no.
Bilbao estaba ahora en sus manos.

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