UN BOTE PARA EL PORTU

No todos los días se puede decir que has visto “crecer” un barco de manera artesanal.
Me enteré de que en los talleres del Museo Marítimo de Bilbao estaban realizando un proyecto y decidí acercarme hasta allí para ver de qué se trataba.
Al llegar me recibió amablemente su director Jon Ruigómez, quien me presentó a Jon Ispizua y a su equipo, responsables de llevar a cabo esta idea: la construcción de un bote.
Lo primero que me explicaron estos trabajadores es que eran unos doce voluntarios los que día a día iban dando forma a esta embarcación con la técnica de carpintería de ribera; un método que trata de rescatar la manera en la que se construían los barcos hace más de un siglo.

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En una gran mesa reposaban diferentes objetos que yo jamás había visto; además de un gran plano del barco que data de los años 20 del pasado siglo. Jon, con mucha paciencia, aclaraba todas mis dudas.

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Este bote (llamado igual que el gánguil) recreará aquellos que se utilizaban en labores de mantenimiento y apoyo y facilitaban las maniobras de atraque.
El Portu fue el primer barco construido por los astilleros Euskalduna en 1902 para la compañía Altos Hornos de Vizcaya.
Me informaron de que un gánguil se dedica básicamente a recoger vertidos en un depósito en su interior en cuyo fondo hay una puerta que se abre para arrojar al mar su contenido.
El Portu arrojó la escoria de Altos Hornos durante 65 años. En 1968, la Naviera Peninsular lo adquirió y lo mantuvo activo unos años más con el nombre de Julio.
Tiempo después y, con el cierre de la compañía, el Portu fue abandonado en el canal de Deusto donde permaneció hundido hasta que el propio museo con la ayuda de la Autoridad Portuaria lo rescataron. Actualmente permanece en el dique seco del propio museo.
También me dieron datos técnicos como los tres tipos de madera que utilizan en su realización: el roble, el alerce de Siberia y la acacia.

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El bote tendrá 4.65 metros de eslora y lo están construyendo a tingladillo; una técnica que consiste en superponer un tablón encima de otro para una mayor conservación tanto con humedad, estando en el agua, o por la falta de ella.
Este proyecto tiene dos objetivos claros: por un lado dar a conocer la carpintería de ribera y por otro atraer a aquellas personas que, voluntariamente, quieran ayudar a conservar la colección de barcos del museo.

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Entre las personas que se encontraban en ese momento trabajando estaba Javier Sánchez Eguiluz, restaurador del Museo Vasco y artífice de que, el Mikeldi situado en su claustro, luzca tan bonito y tan limpio.

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Él fue quien me enseñó cómo dar forma a la quilla con una gubia y un martillo.

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Después de muchas explicaciones técnicas me contaron algo mucho más entrañable. En el codaste de popa han colocado una moneda y en el codillo de proa una imagen de la Virgen del Carmen y otra de la Virgen de Begoña. Esta es una tradición que ellos también han querido perpetuar en la futura embarcación.

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Una hora más tarde me despedí de Jon, Javier, Carmen, Joseba y Ander, los voluntarios carpinteros de ribera que me habían atendido tan bien, que prometí visitarles más adelante para admirar los avances en la construcción del bote.
Mila esker!!
FOTOS: ANDONI RENTERIA.

6 pensamientos en “UN BOTE PARA EL PORTU

  1. Hola corazón. Me ha gustado el reportaje, pero tengo un par de dudas que seguro que me aclaras. ¿ Cualquiera puede ver y seguir la construcción del ganquil o hay que ser tan maravillosa como tu para poder ver el proceso ?. Y la otra duda es ¿ a qué se refiere con ser voluntario en la conservación de barcos del museo ? Perdona mi ignorancia… jejjejee
    Un beso, cielo

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    • Hola Rosi. No es un gánguil lo que están construyendo sino el bote que utilizaban para mantenimiento o maniobras. Yo estuve viéndolo invitada por el director pero no está abierto al público a menos que seas un voluntario y te comprometas a trabajar en el turno que te toque y que por supuesto sepas trabajar la madera o seas restaurador. La idea es que esos voluntarios luego puedan trabajar en la conservación de los barcos que allí se encuentran. Espero haberte resuelto las dudas. Un beso.

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  2. Me ha gustado mucho, Esme (eta Andoni) y me alegra que por fin hayan puesto en marcha un aspecto que estaba en su debe desde el lanzamiento del proyecto del Museo y su posterior inauguración: el taller de carpintería de ribera.

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