NUEVA SEDE PARA LA SOCIEDAD BILBAINA

La inauguración de la nueva sede de la emblemática Sociedad Bilbaina, tuvo gran importancia aquel 25 de enero de 1913.
El cambio de domicilio obedeció a una necesidad de espacio, ya que los antiguos locales de la Plaza Nueva se habían quedado pequeños.
Los socios temían que las estrecheces de espacio afectaran a la buena fama y buen gusto de la Sociedad, así que se pusieron manos a la obra con el traslado.
En 1907 el Banco Bilbao les ofreció los terrenos que poseía entre el Puente del Arenal y la estación del Ferrocarril del Norte, llamados «La Concordia». Pero los socios rechazaron esta oferta y, un año después, se pensó en el traslado al edificio de la compañía de Seguros Aurora, lo que es ahora el edificio de las Oficinas de Turismo en la Plaza Circular.
La entidad aseguradora lo vendía por sólo un millón de pesetas, ya que se encontraba en quiebra y necesitaba liquidez. Pero, el edificio necesitaba tantas reformas que, después de pensarlo bien, aceptaron la oferta del Banco Bilbao y decidieron construir uno nuevo.
El famoso arquitecto Don Emiliano Amann y Amann fue el elegido para llevar a cabo tan majestuoso proyecto.
El día de la inauguración hubo banquete compuesto por varios exquisitos platos como consomé, filetes de lenguado, perdices en salsa, solomillo, bizcocho, quesos y frutas.
Hubo brindis y discursos, incluso dedicaron unas elocuentes palabras a las virtudes de la mujer bilbaína, modelo de hermosura, elegancia y distinción, además de concederles la posibilidad de acudir a dicha sociedad dos días a la semana. Hubo vítores de alegría por parte de las damas allí presentes.
A continuación y, para rematar tan animado día, se procedió a visitar todo el edificio y admirar sus elegantes estancias.
La fiesta continuó hasta la madrugada.
construccion bilbaina

En la foto podéis observar las obras de construcción

BASURTO, EL HOSPITAL

El origen del hospital de Basurto debemos buscarlo en Atxuri: El Hospital de los Santos Juanes que, en 1877, cambió su nombre por el Santo Hospital Civil de Bilbao.
A finales del siglo XIX ante la creciente actividad de la villa y el aumento de la población se decide una nueva ubicación y, es entonces, cuando se inicia la construcción en el barrio de Basurto del nuevo Hospital Civil.
Enrique Epalza fue el encargado del proyecto y la inauguración tuvo lugar el 13 de noviembre de 1908.
Su estilo arquitectónico es modernista y está compuesto por quince pabellones cada uno dedicado a una especialidad.

hosp
Se tomó como modelo un hospital de Hamburgo que también disponía de aquella manera de organizar los pabellones y, alrededor de ellos, una gran zona ajardinada.
Levantar este hospital costó seis millones y medio de pesetas.
Doña Casilda donó 500.000 pesetas para su construcción y legó 250.000 a su muerte.
El traslado de los enfermos del antiguo hospital de Atxuri a este nuevo centro sanitario, se realizó en cinco días utilizando para ello el tranvía. Los menos graves iban sentados y los que se encontraban en peor situación iban tumbados en el suelo.

hospital
En 1936 el lehendakari Aguirre inauguró la primera facultad de medicina del País Vasco, que fue cerrada debido a la guerra.
Este nuevo centro hospitalario fue un hito de la medicina moderna y hasta el año 1992, que se integró en la Administración Pública Vasca como hospital de OSAKIDETZA, tuvo carácter benéfico.
Hoy en día su nombre es Hospital Universitario, pero todos lo conocemos como Hospital de Basurto, o incluso, me atrevo a asegurar que muchos decimos: «Ayer estuve en Basurto» o «Tengo que ir a hacerme una revisión a Basurto» haciendo clara referencia al centro sanitario.

EL «EXPLICA» DE SAN FRANCISCO

En los años veinte del siglo pasado, el Salón Vizcaya de la calle San Francisco era un lugar de ocio y espectáculos con restaurante, bar, salas de juego y un pequeño escenario donde se representaban pícaros números con señoritas.
Además de estos atrevidos «shows», se proyectaban películas.
Para que los clientes entendieran los diálogos era necesaria la presencia de un «explica»; alguien que, desde un púlpito o lugar destacado en la sala, contaba el argumento y que, muchas veces, improvisaba como mejor le parecía.
Eduardo Pérez Mas fue el mejor profesional en este terreno que tuvo esta sala de espectáculos.

foto explica blog

Llegó a tener tanta fama con su vozarrón y capacidad de improvisación, que un ministro de la Gobernación de entonces, después de acudir a una de aquellas sesiones, exclamó: «¡Qué gran explicador de cine tienen ustedes aquí! ¡Menudo papel haría en el Congreso!»
En Enero de 1929 la Asociación de Periodistas Cinematográficos de Bilbao, le rindió un merecido homenaje a tan excelente «explica».
Una vez implantado el cine sonoro, Eduardo quedó fuera de lugar y trabajó en el guardarropía del cabaret «Las Columnas» en La Palanca.
Otra profesión que desapareció al llegar las nuevas tecnologías.

 

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